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En diálogo con CRÓNICAS, Trobo dijo que "el proyecto original eran 4 años de prórroga, pero la Cámara resolvió reducir el plazo a un año. Se redujo a 12 meses porque se argumentó que hay que revisar toda la política automotriz para tomar una resolución final sobre este tema. El año pasado se hizo eso (pautar un plazo de un año) y ahora se vuelve a insistir en lo mismo, a pesar que durante todo el año no se trabajo en el tema", informó.
"Hay un régimen que establece que por decreto, el Poder Ejecutivo puede prohibir la importación de cierto tipo de bienes por un plazo no mayor de 180 días. Y el régimen de prohibición de importación de vehículos usados existía desde hace muchos años por la aprobación regular (cada seis meses) de decretos que lo condicionaban", explicó el diputado.
"Lo que nosotros hicimos en el año 2003 fue ir hacia una ley y crear un marco jurídico más firme" Sin embargo, "esta ley" también "fue prorrogando sus plazos en varias ocasiones, de tal modo que esta sería la quinta vez que se vota", concluyó.
Por su parte, el diputado colorado Walter Verri, integrante de la Comisión de Industria, dijo a CRÓNICAS " que votar una ley de prohibición solamente por un año es como patear la pelota un poquito para delante, pero nada más. No se le da certeza al mercado", por lo que "habría que aplicar una ley que abarque plazos más largos", informó el legislador.
"No es sano que los privados estén permanentemente pidiéndole al sistema político que aprueben normas. Yo creo que es al revés y que los actores políticos deben de dar certezas a los operadores privados; ya sea por sí o por no. Nosotros esperamos que en la Cámara de Senadores por lo menos se duplique el plazo de un año", concluyó.
Desde el empresariado
El presidente de la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay (ACAU), Miguel del Castillo, en conversación con CRÓNICAS y en referencia a la legislación que impide la importación de autos usados al Uruguay, dijo que "lo ideal sería hacer una ley permanente".
En este sentido, el gerente general de ACAU, Ignacio Paz, dijo a CRÓNICAS que desde hace tiempo la gremial plantea que se establezca una ley permanente. "Venimos desde el año 1959 con más de 90 decretos que van renovando la prohibición". Aunque la restricción haya pasado al rango de ley, "va a ser la quinta vez consecutiva que se va a votar para prolongar el plazo de su aplicación", criticó el representante empresarial.
"A lo largo de estos 50 años han pasado todos los partidos por el gobierno y todos estuvieron de acuerdo en mantener la prohibición, por lo que ACAU propone hacer una ley definitiva, sin plazos u horizonte de tiempo". En todo caso, "el día que el gobierno quiera liberar la importación de autos usados puede votar una ley que levante dicha restricción", razonó Paz.
Por otro lado, según argumentó Del Castillo, la aplicación de una ley permanente no solo sería bueno para el mercado local, sino que también fortalecería los lazos comerciales con los países de la región. Y, por otro lado, hay proyectos que se desarrollan por medio del Ministerio de Industria que, de aprobarse la importación de camiones y autos usados "se tiraría por la borda", informó.
En cuanto al mercado interno, "de importarse vehículos usados, lo primero que va a pasar es que van a bajar los precios de vehículos actuales. Un auto que vale diez mil dólares puede pasar a valer hasta cinco mil dólares por la sobreoferta", advirtió el empresario.
En lo que refiere al posible beneficio que puede tener la sobreoferta en los consumidores, Del Catillo manifestó que, "si el vehículo usado que se importa tuviera repuestos de garantía, los elementos de seguridad de avanzada tecnologías que están trayendo todos los productos nuevos y no polucionaran el ambiente en mayor proporción que los vehículos nuevos, sí serviría para el país y para el usuario, pero esto no se va a dar".
Si se permite la importación de autos usados van a comenzar a operar "mercantilistas que van a traer 200 o 300 autos de cualquier lugar del mundo, en cualquier estado, sin repuestos ni manuales de mantenimiento, y los van a vender. A lo largo esto va a ser perjudicial, porque si bien el ciudadano va a poder adquirir por bajo costo un vehículo, al cabo de un tiempo lo va a tener que tirar porque no tiene valor de reventa ni la posibilidad de ser reparado", manifestó.
En tanto, Ignacio Paz también advirtió sobre el impacto negativo que la importación de autos usados puede tener en la seguridad vial. En este sentido se refirió al Perú, país que permitió la entrada de este tipo de vehículos en su territorio, y tuvo una experiencia negativa.
"A diferencia de lo que uno puede llegar a pensar, cuando se aprobó la importación de autos usados en el Perú, este no trajo vehículos de frontera, sino desde Japón. Los vehículos entraban por Puerto Iquique, donde se les desarrollaba un proceso de cambio de controles, de dirección, de pedales y demás, no teniendo ningún tipo de control ni garantía", explicó.
Esta práctica dio como resultado que uno de cada dos siniestros registrados en el Perú involucraban a uno de estos autos. "Esto llevó que a partir de diciembre del 2010 Perú, dada la experiencia nefasta que tuvieron en este tema, sobre todo en el tema de seguridad, volvió a prohibir la importación de autos usados", informó Paz.
Por otro lado, continuó, esta práctica acarreará problemas en lo que concierne a la trazabilidad y la subfacturación. En este sentido, el gerente general se preguntó "¿cómo se hace para controlar la subfacturación y sobre qué bases el gobierno uruguayo va a gravar los tributos que le corresponde a la importación?", agregó.
"Respecto a esto último pensamos que la recaudación del Estado caería de forma muy importante, por lo que el razonamiento lógico sería: si el Estado estuviera de acuerdo en que su recaudación descendiera de forma importante, no sería más razonable bajar los impuestos a los vehículos 0 kilómetro, a los cuales se les conocen los orígenes y tienen todas las garantías de las empresas representantes", razonó.
"Por sobre toda las cosas, este es un tema para la gente que tiene menos acceso, quienes esperan comprarse un auto que dure muchos años, y es a esta persona a la que debemos amparar. No es conveniente que alguien se vea tentado por comprar un auto unos dólares más baratos, pero que desconoce su historia, si tuvo siniestros, o si fue reparado con piezas de desguaces", añadió.
Desde el Ministerio
Desde el Ministerio de Industria también existe voluntad de aplicar una ley que impida la importación de autos usados. Tal es así, que de los dos proyectos presentados en el Parlamento para aplicar la restricción de este tipo de vehículos una fue presentada por el propio Ministerio.
El secretario de Estado encargado de esta cartera, el ministro Kreimerman, según dijo a CRÓNICAS Paz, opina que además de las otras repercusiones, " permitir la entrada de vehículos usados atentaría contra los acuerdos regionales".
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