“Entorno de negocios que deberán enfrentar las empresas dependerá de eventos altamente inciertos”, según Cámara de Comercio

Informe > Las medidas para apoyar a las empresas a superar esta crisis “serán determinantes”

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“El entorno de negocios que deberán enfrentar las empresas en los próximos meses dependerá de eventos altamente inciertos”, como el comportamiento de la pandemia a nivel local e internacional, y la situación económica, política y sanitaria de nuestros países vecinos, señala el Departamento de Estudios Económicos de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (CCSU) en un análisis del informe de Cuentas Nacionales del primer trimestre. Se estima que el sector “Comercio, Restaurantes y Hoteles” tendrá una contracción superior al 15% este año.

“A la luz de los resultados en términos de actividad económica del primer trimestre del año, junto con la llegada del Covid-19 al país desde la segunda quincena del mes de marzo, no quedan dudas de que el 2020 será un año de importantes desafíos para los diferentes sectores de actividad económica, así como para la economía en su conjunto”, señala el informe al analizar las perspectivas de la economía.

Luego de analizar los datos publicados por el BCU correspondientes al primer trimestre del año, la gremial remarca que más allá de las proyecciones que puedan realizarse respecto al impacto de esta crisis, la economía local ya venía atravesando “una fase de estancamiento o crecimiento casi nulo” desde hace dos años. “Por lo tanto, esta crisis encuentra a una economía sin crecimiento, con sectores claves generadores de riqueza y fuentes de trabajo bajo una situación de contracción en sus niveles de actividad: Comercio, Restaurantes y Hoteles, Industria Manufacturera y Construcción”, sostiene el documento.

En este contexto, se estima que el impacto del Covid-19 supondrá “una caída significativa de la actividad”, que se registrará principalmente en el segundo trimestre del año, con fuerte incidencia contractiva en el PIB de 2020. En ese sentido, proyecta que “la caída del PIB anual superará incluso el -3% para el año cerrado respecto a 2019”.

Los más afectados

“No quedan dudas que Comercio y Servicios ha sido de los sectores más afectados por esta crisis, no sólo por el efecto cuarentena bajo el cual las empresas debieron cerrar en algunos casos el 100% de sus operaciones, sino también por la caída en el nivel de consumo de los hogares como resultado de un contexto económico más complejo con ajustes en términos de empleo e ingresos”, manifiesta el informe de la CCSU.

Este impacto sobre la actividad comercial tuvo consecuencias directas en el empleo. Según se detalla, en las primeras semanas luego de declarada la crisis sanitaria en el país, el 60% de las empresas privadas tuvieron que enviar parte de su personal a seguro de desempleo. Asimismo, los últimos datos del INE correspondientes a marzo suponen una pérdida de 79.400 puestos de trabajo respecto al mismo mes del año anterior.

Con todo ese telón de fondo, se proyecta una contracción del sector Comercio, Restaurantes y Hoteles superior al 15% para el promedio del 2020 respecto al 2019, con una trayectoria más optimista para el inicio del año 2021 como resultado de mejoras en los ingresos de los hogares y reactivación paulatina de la actividad turística.

“De todas formas, el entorno de negocios que deberán enfrentar las empresas en los próximos meses dependerá de eventos altamente inciertos: cómo se irá comportando la epidemia tanto a nivel local como internacional, y en especial la situación de los países vecinos (Argentina y Brasil), dos frentes que se encuentran atravesando situaciones económicas y políticas muy complejas, sumado a los malos resultados que están teniendo respecto al control de la epidemia”, detalla el informe.

Por último, se indica que las medidas que tomen las autoridades con el objetivo de apoyar a las empresas a superar esta crisis también serán determinantes.

“Si bien la recesión puede llegar a ser transitoria, no quedan dudas que los impactos serán persistentes. De esta forma, tanto el sector privado como las autoridades de gobierno deben estar preparadas para lidiar bajo esta nueva realidad, teniendo como guía de trabajo central la supervivencia y desarrollo de las empresas como motor de la economía y generadoras de fuentes genuinas de riqueza y trabajo”, concluye el informe.


Expectativas económicas a cortísimo plazo se estancaron en junio

De acuerdo con el informe elaborado por Equipos Consultores, el Índice de Condiciones Económicas de Corto Plazo (Icecp) se estancó en la medición de los primeros 15 días de junio.

Para esta quincena, el indicador mostró un rendimiento de 31,5 puntos (entre 0 y 100), cuando en el relevamiento anterior -segunda quincena de mayo- había marcado 31,6 puntos. Alejandro Cavallo, director de Economía de la encuestadora, había comentado a CRÓNICAS en aquella ocasión que se esperaba que el Índice mostrara una tendencia a una mejora positiva “en la medida que los casos continúen bajando, no aparezcan nuevos focos y se continúen abriendo actividades”.

Asimismo, el documento señala que el estancamiento “puede estar reflejando que se han incorporado en forma completa o casi completa las mejoras sanitarias y económicas de las últimas semanas” en las expectativas a cortísimo plazo. Sin embargo, “de aquí en más, será necesario visualizar mejorías adicionales sustantivas, en ambas dimensiones, para que el indicador continúe evolucionando favorablemente”, recalca el texto.


Crédito al consumo cayó en el segundo trimestre

El mercado de crédito al consumo profundizó la desaceleración que registraba desde 2014 y cayó en términos reales en el segundo trimestre del año, la primera vez con tasa negativa desde que se realiza el “Mercado de Crédito al Consumo de Pronto!” y las perspectivas son de recuperación gradual, con persistencia de dificultades.

La encuesta realizada por la crediticia mostró en junio que el 63% de los consumidores tuvo un impacto atendible en su economía por la emergencia sanitaria, y un 78% manifestó que tuvo algún tipo de impacto en general.

La proporción de gente que considera que puede acceder a un crédito se redujo a 55,2% en junio, desde el 59,5% que se registraba a fines de 2019.

La cantidad de consumidores que considera que su situación económica empeorará en los próximos meses, pasó de 7,5% en diciembre a 9,6% en marzo y a 21,2% en junio. Los que creen que mejorarán, bajaron de 29% a 15,9%. La mayoría (52%) sigue creyendo que dentro de cuatro meses, estará igual que ahora.

Dentro de ese panorama de preocupación y cierto pesimismo, hay señales por el lado de “confianza del consumidor” de expectativas de mejora hacia el año próximo.

A nivel de demanda, los que están dispuestos a contraer préstamos son personas con un perfil de complicaciones para el repago. El consumidor promedio se muestra bastante cauto a contraer nuevas deudas o incluso a realizar aplazamientos extensos en el pago de sus vencimientos.

La perspectiva para los próximos meses es de una reactivación cauta, en donde la agresividad en crecimiento y apertura de los créditos dependerá de las políticas internas y los lineamientos de cada compañía. Es probable que se afirme una tendencia de aumento en los niveles de mora.