“Pipa, mi mundo chiquito” se posiciona localmente en el diseño de mobiliario y espacios infantiles

Micaela Pita, dueña y creadora de Pipa, mi mundo chiquito


“Pipa, mi mundo chiquito” ve el diseño de espacios para niños como la creación de oportunidades para el juego, dando lugar a la creatividad, la autonomía y la interacción con pares en un entorno alegre y seguro; así se describe la firma. Entienden la infancia como una etapa fundamental de la vida, donde el juego es un derecho al que desean brindarle tiempo y espacios apropiados.

¿Cómo y cuándo surgió  la posibilidad de crear el emprendimiento?

La idea original surgió cuando mi hija mayor estaba por cumplir tres años y se me ocurrió regalarle algo hecho por mí, entonces diseñé mi primer mueble infantil. La experiencia fue tan motivante -el ponerme en el lugar de niña, el pensar en qué me divertiría encontrar una mesa para jugar-, que luego seguí diseñando otros muebles y empecé a comercializarlos de a poco.

Al principio era algo que hacía de forma secundaria; hasta ese entonces había trabajado contratada en distintos estudios de arquitectura, que si bien fueron muy importantes en mi formación como profesional, llegó un momento en donde pesó más la necesidad de tener independencia de horarios y las ganas de llevar adelante un proyecto propio. Entonces, a partir de 2016, comencé a poner foco en el desarrollo de este emprendimiento.

¿Cuál es su papel y responsabilidad en esta firma?

Realizo un poco de todo, en especial el trabajo creativo de diseño de cada producto. A nivel productivo, me ocupo del armado de los archivos digitales para enviar a fabricar y el control de calidad de las terminaciones. También me ocupo de la gestión de ventas y el trato directo con los clientes. Para los materiales gráficos y fotografías trabajo contratando a una diseñadora gráfica y una fotógrafa profesional, que son dos apoyos muy importantes por el tipo de producto y los canales de venta.

¿Cuáles son los principales objetivos de la empresa?

Posicionarnos en el medio local como referentes para el diseño de mobiliario y espacios infantiles, y así ampliar nuestra llegada a instituciones y empresas. Además, colaborar en la visibilización de la importancia de la infancia como una etapa fundamental de la vida, donde el juego es un derecho al que hay brindarle tiempo y espacios apropiados.

 ¿Qué cosas son las que distinguen a la firma?

El uso de la madera natural, la búsqueda de la simpleza formal, el cuidado de los detalles y la calidad en las terminaciones, definen nuestra identidad. También la aplicación de detalles artesanales, como ilustraciones o estampas mediante serigrafía manual. Nuestros muebles conjugan aspectos funcionales y lúdicos, con formas suaves y orgánicas para un uso seguro y autónomo de parte de los niños.

¿Cómo es el mercado de elementos para infantes, teniendo en cuenta los cuidados que se deben abordar al momento de ofrecer productos, no solo atractivos a la vista, sino además que no sean peligroso para ellos?

En lo que respecta a productos infantiles la oferta es muy diversa en cuanto a sus calidades. A nivel local existen normativas que rigen para la fabricación de juguetes que definen recomendaciones para sus terminaciones y otros desempeños. Muchas veces, sobre los productos importados, no se hacen estos controles de calidad. En particular, en nuestro caso, para el diseño de mobiliario infantil nos basamos en investigaciones desarrolladas a nivel regional.

¿Cuál es el ABC o los puntos esenciales de la empresa para trabajar?

Un elemento clave es la fabricación mediante un Router CNC. Es una herramienta que permite una gran precisión a partir de un archivo digital y nos da la posibilidad de crear muebles encastrables o sistemas de armado muy sencillos. Siempre estamos en la búsqueda de sintetizar estos dos aspectos: diseño y  facilidad de armado. Todo eso, aprovechando los detalles que nos permite el CNC como elementos expresivos a nivel estético.

¿Cómo se acompasa PIPA al uso de las nuevas tecnologías aplicadas a las ventas y la inmediatez que esto genera?

Nuestro principal canal de venta son las redes sociales y nuestra tienda online. Por eso trabajamos por tener siempre una excelente calidad de fotografías para mostrar nuestros productos  y ofrecemos todos los medios de pagos digitales a través de la web.

El otro punto importante son los envíos, que la gente demanda cada vez más. Hay distintos tipos de productos, algunos más chicos que son más frecuentes para hacer regalos nos exigen tener a disposición cierto stock y otros de mayor porte como por ejemplo las camas los hacemos por encargo y en ese sentido no tenemos esa exigencia de inmediatez en la respuesta.

¿Desde hace cuánto tiempo ingresó al área de emprendedurismo de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) y por qué motivo?

Me acerqué a la CIU a principios del año 2017, buscando asesoramiento para hacer crecer mi emprendimiento y también en busca de formación más específica en el área comercial  y de administración de una empresa.

¿De qué manera la CIU ha aportado al desarrollo del proyecto? ¿Qué herramientas existen para los nuevos emprendedores?

La CIU ha sido un gran apoyo para Pipa. Primero, a través del programa Empresario Emprendedor con la intermediación de Amelia Durante y la tutoría del empresario Ariel Saiz. Esta experiencia de ocho meses nos dio un orden de trabajo, la exigencia de hacerlo en base a una planificación y nos brindó herramientas para la administración de las finanzas.

Luego, la Cámara fue nuestra Institución patrocinadora para la el programa Semilla ANDE, y su acompañamiento en el proceso fue crucial para que pudiéramos aprovechar y culminar exitosamente ese programa.

¿Cómo es ser empresario en Uruguay? ¿Cuáles son las ventajas y desventajas de emprender o llevar adelante una empresa familiar en nuestro país?

Pipa es una empresa de pequeño porte, por lo que definirme como empresaria me resulta algo ajeno aún. Las ventajas en mi caso son poder dedicarme a una actividad que me hace feliz, y hacer una actividad creativa a través del diseño de muebles. También es una ventaja disponer de mí tiempo y, por ejemplo, si un día mis hijas están enfermas o quiero ir a disfrutar de una actividad escolar poder hacerlo con libertad.

Y las desventajas tienen que ver con que es difícil ponerle límites a la jornada laboral, o la incertidumbre de no tener un ingreso fijo o seguro.


Señas de identidad

Micaela nació en Montevideo hace 41 años. Si bien es arquitecta de profesión, graduada en la Universidad de la República, de niña soñaba con ser cantante. Su profesión hizo que hoy pueda manejar su empresa, creando sus propios diseños. Desde 2002 a 2015 se empleó en estudios de arquitectura que describe como “lugares de formación práctica y de crecimiento”.

Esta experiencia previa la ayudó a conformar el equipo inicial de talleres de carpintería y proveedores para los comienzo de Pipa. Actualmente vive con su esposo Felipe y sus dos hijas -Manuela y Antonia-. Se define como perfeccionista, sensible y familiera. Admira a su madre por ser “una mujer luchadora, fuerte y muy sensible a la vez”, dijo.

Su libro favorito es “Educar sin Culpa”, de Alejandro de Barbieri. Si se trata de cine, no es capaz de optar solo por una película. La frase que la rige es “mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron”. Su lugar en el mundo es Punta del Diablo. Y, sin dejar del todo de lado su sueño de niña, en su tiempo libre le gusta cantar.