Rodrigo Goñi: “El Fondes es un símbolo de todos los pecados juntos”

EN PANINI'S

Rodrigo Goñi, diputado por el Partido Nacional


El legislador se refirió a los proyectos que propuso en el Parlamento para combatir la “crisis ética” en la que se ve envuelto el país. Goñi aseguró que la indignación de la sociedad ante los hechos de corrupción que se han sucedido en el gobierno es un motor clave para que la situación mejore. Asimismo el diputado afirmó que los líderes que estén en la duda acerca de su comportamiento deben renunciar a sus cargos, algo que también aplicó para el caso del intendente de Soriano electo por el Partido Nacional, Agustín Bascou.


 El Menú  En la agradable cava de Panini’s, el diputado degustó ravioli neri acompañado de refresco light con hielo y para la sobremesa optó por helado de crema y frutilla.


Por María Noel Durán | @MNoelDuran

-Desde el Partido Nacional propuso crear comisiones de ética parlamentaria y responsabilidad civil de los gobernantes, ¿por qué surgieron estas iniciativas?

-En mi primera intervención como diputado en este período expresé como deseo y como mi objetivo poder abordar el campo de la ética. En esa primera sesión ya planteé que el primer proyecto que quería presentar era una Comisión de Ética parlamentaria. Porque desde mi visión previa en la actividad privada percibía que a pesar de la fuerte solidez institucional existía un deterioro ético que afectaba todas las áreas y que era la causa de los principales problemas que el país no podía resolver. La mala gestión del Estado parte de un problema ético porque se gestionaba con una concepción patrimonialista que terminó de coronar el ex presidente Mujica con su visión de que lo político estaba antes que lo jurídico. Con esto no solo violaba la Constitución sino que iba en contra del valor principal que es el interés general y la dignidad de los ciudadanos.

Cuando el poder y los recursos se usan para la propia ideología, además de incumplir con la Constitución, se genera una serie de ineficacias e ineficiencias en la gestión del Estado que lleva a que falten recursos y energía para satisfacer las necesidades más importantes.

Los gobernantes empezaron a sentir que el principal deber no era la buena administración de los recursos, sino los proyectos políticos. De hecho, gran parte del episodio de Ancap estuvo respaldado por Mujica, lo dijo el propio Sendic.

Los gobernantes empezaron a demostrar un afloje en todos los estándares éticos, se hacían macanas y no pasaba nada.

Cuando entró al Parlamento vi que tenía una lucha para dar por ese tema y consideré que tenía que predicar con el ejemplo. Por eso sugerí una Comisión de Ética parlamentaria. El Parlamento no tenía una comisión de esa índole ni tampoco un código de ética parlamentaria. Luego sumé otra batería de medidas en la misma línea como  que cualquier ciudadano pueda denunciar un episodio de corrupción o de daño de un gobernante. Son medidas de shock, de transparencia y control social.

La sociedad uruguaya está inmersa en una crisis ética. Se dan frecuentes episodios de corrupción en el gobierno pero también esto da el ejemplo y aumenta la violencia en el ámbito privado.

Si bien sostengo que estamos inmersos en esta crisis ética, creo que la sociedad está reaccionando de la mejor manera: con indignación. Creo que lo único que cura este deterioro ético es la reacción ciudadana y que hay que acompañarla con este tipo de medidas desde el sistema político.

 “La sociedad uruguaya está inmersa en una crisis ética”

-¿Cómo analiza el caso Sendic? ¿Qué repercusiones políticas o electorales cree que puede tener?

-Las personas y las sociedades crecen cuando valoran la experiencia y sacan partido de esa experiencia. El episodio de Sendic nos deja enseñanzas a todos. La reacción de la ciudadanía hace que las cosas cambien. La ética pasa a ser un tema electoral y eso va a ser muy bueno; porque se va a empezar a mirar cómo los gobernantes y los candidatos se relacionan con la ética.

-¿El partido electoral se va a jugar en la cancha de la ética?

-Estoy absolutamente convencido de eso. Los candidatos que mejor se posicionen en su relación con la integridad, con la excelencia, con la exigencia y las correcciones en forma rápida ante la inconducta, serán los más beneficiados.

Creo que la ciudadanía va a exigir que se elijan ciudadanos idóneos para los cargos, que sepan lo que hacen.

Además es importante que si el dirigente hace algo que no corresponde, se haga cargo. El episodio Sendic abre un período donde los que cometen inconductas deben renunciar y eso está muy bien porque es un deber del dirigente preservar la credibilidad en las instituciones. El gobernante debe pensar primero en las instituciones y en la ciudadanía para salvaguardar el sistema democrático.

Los partidos en la campaña electoral deberán tener este tema en la mesa y el Partido Nacional será el más exigente, tiene esa vocación y para poder exigir hay que auto-exigir.

“En Uruguay ha habido ajustes fiscales pero lo que el país necesita es un ajuste ético”

-El caso de Sendic sumado con el debate en las redes sociales hizo revivir episodios de corrupción que el propio Partido Nacional vivió anteriormente, ¿cree que esto podría afectarles en la elección?

– La transparencia beneficia a la ciudadanía y a la democracia. No hay mejor incentivo para una buena administración que el hecho de que la ciudadanía se meta en las decisiones públicas y en decisiones privadas que repercutan en lo público.

Si soy gobernante y tengo conductas privadas desordenadas, es muy difícil que pueda ser un buen administrador público.

Creo que el gran avance de las redes sociales es justamente la transparencia, a fin de cuentas el saldo es netamente positivo.

-Usted hacía mención a las decisiones privadas que afectan a la administración pública, algo así le está sucediendo al intendente de Soriano, Agustín Bascou. ¿Qué postura cree que debe tomar el Partido Nacional en este caso?

-Siempre debe hacerse pero en estos casos, donde hay un fuerte reclamo ciudadano de mayor exigencia, el Partido Nacional debe ser el más exigente de todos. Pedir el mejor comportamiento pensando en la ciudadanía y en la democracia, ser lo más estrictos.

Los gobernantes deben tener la grandeza de pensar en la democracia, en las instituciones, en la ciudadanía y si hay comportamientos que están en la duda, hay que renunciar.

-Entonces, ¿Bascou debería renunciar?

-Fue un muy buen primer paso ir a la Comisión de Ética porque tienen esa función. En un sistema democrático es bueno tener un ámbito donde pueda argumentar y reflexionar en conjunto pero si la Comisión de Ética entiende que debe renunciar, tiene que renunciar. 

-¿Qué balance hace en torno a la denuncia del Fondes?

-El Fondes es un símbolo de todos los pecados juntos.

De que se pueden usar los recursos como se quiera, no importa si hay o no idoneidad, no importa si los recursos van a retornar o no. Otro pecado es despreciar y subestimar el rol del empresario. Era voluntarismo y también amiguismo. Yo me metí mucho con el Fondes como símbolo de pecados de una cantidad de errores y pecados que después no solo generan pérdidas económicas sino daños institucionales y culturales bajo el gran signo de que se puede hacer cualquier cosa.

En ese afloje termina ganando la mediocridad, la falta de responsabilidad porque se contrariaban normas de todo tipo y no pasaba nada; era una cultura de impunidad. Eso se fue expandiendo al resto de la sociedad porque los ciudadanos dicen “si esto pasa arriba y no pasa nada…” El mal ejemplo de los gobernantes es un virus que se reproduce muy rápidamente y si no se reacciona contra él se va asentando.

Pedimos la primera investigadora en junio de 2015. Ahora está en la órbita penal pero políticamente por todas esas razones seguimos juzgando que el procedimiento fue incorrecto. De US$ 70 millones que se prestaron, US$ 60 millones fueron a pérdida. Por eso queremos que no se despilfarren más recursos.

Hay que terminar con el amiguismo y potenciar el emprendedurismo, sobre todo en las nuevas generaciones. ¿Qué piensan los nuevos emprendedores? Que les dan millones de dólares a proyectos que no tienen ninguna posibilidad de funcionar y a ellos que tienen un futuro prometedor y les falta un poco de capital, no les dan.

Se puso una montaña de recursos en proyectos ideológicos que no tenían ninguna viabilidad.

-¿El apoyo del gobierno a Venezuela durante tanto tiempo tiene que ver con los negocios que se hicieron por detrás?

-Indudablemente el silencio cómplice del gobierno en respuesta al autoritarismo y a la dictadura que hay en Venezuela responde a los negocios que tuvieron con Venezuela que hoy se saben que fueron con Ancap y el fondo Bolívar. Se pagaron favores y la complicidad con ese gobierno de Maduro fueron los negocios con Venezuela. No tengo ninguna duda de eso.

-En el marco del Día del Futuro se ha dado el espacio de reflexionar sobre el Parlamento del futuro. Como legislador y presidente de la Comisión de Innovación, ¿qué características cree que debería tener este Parlamento?

Logramos aprobar la Comisión de futuros parlamentarios. Esta Comisión busca crear un espacio que apueste a una nueva cultura. Un especio parlamentario que integraría a los grandes innovadores del Uruguay, a los científicos, a los académicos, las start ups que son los que pueden insertar a Uruguay en el mundo. Esto va a comenzar a partir de 2018.

Por la ideología marxista que predominó en los últimos tiempos en Uruguay impregnó a la cultura uruguaya de que el motor de la sociedad es el conflicto. Muchos movimientos se dedicaron a generar conflicto y el mundo demostró que las sociedades funcionan muchísimo mejor de forma colaborativa y vamos a generar ese espacio en el Parlamento.

“Se le terminó el crédito al Frente Amplio”

-Hay un clima electoral anticipado en esta administración. ¿A qué lo atribuye?

-Se lo atribuyo a la frustración. El Frente Amplio había generado una ilusión con la promesa de “un gobierno honrado, un país de primera”. La gente nos está pidiendo como si las elecciones fueran mañana que cambiemos el gobierno, se le terminó el crédito al Frente Amplio. Es la propia gente la que anticipa el clima electoral.

En la oposición se sumó Novick al escenario electoral, en el partido colorado aún hay incertidumbre y dentro del Partido Nacional se abrió el abanico con Verónica Alonso que se suma a las candidaturas de Larrañaga y Lacalle Pou, ¿cómo cree que resultará este nuevo panorama?

Cuantos más candidatos haya, mejor para la democracia. Que el sistema permita que nazcan candidaturas y partidos, la competencia siempre exige. Pero sí

debo decir que ser candidato a la Presidencia no es para cualquiera; la persona tiene que reunir una serie de condiciones, desde el punto de vista moral pero también debe contar con condiciones técnicas, debe saber de los grandes temas y creo que el Partido Nacional tiene candidatos que han probado que están en condiciones de ejercer la Presidencia, creo que es muy buena la renovación con Verónica Alonso. Y creo que es sanísimo que aparezcan nuevos partidos como el de Novick. Creo que es una gran pérdida para el sistema político uruguayo el senador Pedro Bordaberry haya renunciado a ser candidato.

-Antes dirigió la CND en un cargo más ejecutivo y ahora ejerce como legislador. ¿En qué rol le gustaría estar en un eventual triunfo del Partido Nacional en 2019?

-Lacalle Pou tiene hoy un conjunto de técnicos de primerísimo nivel que creo que pueden ejercer de la mejor manera los cargos ejecutivos. Quizás puede haber más necesidad de trabajo parlamentario de gobierno y ahí creo que hay un desafío muy importante.


Contra el marketing en la violencia 

Para Goñi crear la figura penal del feminicidio es parte de la mediocridad y del deterioro de las formas en las que se comporta el Estado. “Hay que abordar el tema integralmente”, sostiene Goñi y asegura que los judiciales piden tobilleras y no hay, que los juzgados están saturados de denuncia y no pueden darle a los casos la atención que ameritan. “Se pretende tratar con aumento de penas, y es un engaño a la ciudadanía porque está demostrado que esto no tiene ningún tipo de efecto”, indicó el diputado.

En esta línea, Goñi aseguró que se debe trabajar el tema en profundidad y no solo “para hacer marketing”. “Yo entendí que era mi deber denunciar esto”, concluyó.