Experto sobre los argentinos que buscan residir en Uruguay: “Recibimos más de 100 consultas en el último mes”

Así lo aseguró Juan Pablo Valli Quesada, socio del estudio jurídico González Mullin Kasprzyk & Asociados

El consulado general de Buenos Aires tiene en trámite unas 800 solicitudes de argentinos que se presentaron en el último mes con el fin de hacerse con la residencia fiscal en Uruguay, según afirma un artículo publicado este miércoles por el semanario Búsqueda. Expertos de los principales estudios de abogados aseguraron a CRÓNICAS que las consultas se multiplicaron desde las PASO y se intensificaron aún más tras la aparición de los primeros casos de Covid-19 en el país vecino.

Desde hace algunos meses las consultas de argentinos para obtener la residencia fiscal aumentaron de manera considerable. Algunas averiguaciones empezaron el año pasado cuando se conoció el resultado de las elecciones primarias en el vecino país -Alberto Fernández superó por casi 15 puntos a Mauricio Macri-, según comentaron especialistas a CRÓNICAS. Pero con el efecto Covid-19 las indagaciones aumentaron.

En entrevista con CRÓNICAS, Juan Pablo Valli Quesada, socio del estudio jurídico Gonzalez Mullin Kasprzyk & Asociados, señaló que han recibido más de 100 consultas por parte de ciudadanos argentinos interesados en residir en forma permanente en Uruguay.

A su vez, desde los estudios Guyer & Regules y CPA Ferrere expresaron a CRÓNICAS que las consultas “aumentaron mucho” desde la aparición de los primeros casos de Covid-19 en Argentina.

Pasen y vean

En el mes de junio el presidente Luis Lacalle Pou realizó modificaciones a la normativa referida a la residencia fiscal en Uruguay. Esto permitió que haya una flexibilización para aquellos extranjeros que pretendieran solicitar la residencia fiscal en el país.

En concreto, los requisitos que se hacen más accesibles corresponden a inversiones en inmuebles, que pasaron de montos de inversión de aproximadamente US$ 1.630.000 a US$ 380.000 y 60 días de permanencia en el territorio.

La posibilidad de invertir en proyectos empresariales declarados de interés nacional también aumentó. Mientras antes el monto a asumir era de U$S 5.000.000, ahora es de aproximadamente unos U$S 1.630.000. Además, se deben generar al menos unos 15 nuevos puestos de trabajo.

Estas facilidades otorgan una doble ganancia dado que los hace residentes fiscales uruguayos pero no les quita la residencia argentina.

¿Por qué Uruguay?

Para Jimena Zeballos, de CPA Ferrere, la razón por la que los argentinos están interesados en tener la residencia fiscal en Uruguay es que quieren tributar impuestos en nuestro país y no en el suyo.

La contadora señaló que lo primero que se les explica a los ciudadanos argentinos que realizan consultas por este tema es que al acceder a la residencia fiscal en Uruguay, la pierden en su país. A su vez, indicó que “el interés de obtener la residencia fiscal es para aquellas personas que están pensando en abandonar Argentina”, puntualizó

Según Valli Quesada “ellos -por los argentinos que realizaron las consultas- están muy desconformes desde el punto de vista jurídico, se sienten inseguros, y sienten que las reglas del juego no están para nada claras. Viven en una Argentina cambiante”, apuntó y agregó: “Tienen terror de que Argentina se convierta en Venezuela”.

Para otros expertos, Uruguay tiene una estabilidad jurídica y política independientemente del gobierno de turno. “Las reglas del juego generales”, no cambian si gobierna Lacalle Pou o  Vázquez. En Argentina, sin embargo, esto no sucede y cuando entra un nuevo gobierno, puede haber cambios muy bruscos, lo que hace que la situación se vuelva inestable para muchos empresarios.

En cuanto al perfil de los interesados, Javier Otegui, de Guyer & Regules, expresó que en el caso de su estudio “no hay un único perfil, sino que hay desde retirados a personas jóvenes con hijos menores que están evaluando mudarse a Uruguay”.

En el caso de CPA Ferrere los consultantes fueron individuos “de alto patrimonio, que sienten que la carga tributaria que están teniendo en Argentina, es muy elevada”, apuntó Zeballos.

Por otro lado, rescató que no es solo una cuestión fiscal, sino que se están manejando otros conceptos como “la seguridad jurídica que les brinda Uruguay, la tranquilidad y la cercanía de Argentina”.

En la misma línea, Valli Quesada indicó que quienes consultan son personas con un perfil socio-económico alto. “Todos conocen Uruguay, veranean en Punta del Este, muchos tienen apartamentos en el balneario, en Colonia o en Montevideo. Son la mayoría empresarios, familias que están planteándose venir a residir a Uruguay”, explicó.

Retenidos

En las últimas semanas transcendieron diversas versiones en torno a la creación de un nuevo gravamen aplicable a quienes decidan abandonar Argentina y mudarse a otro país.

La idea, que está vigente en Europa, es utilizada por Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, España, Islandia, Noruega, Reino Unido y Suiza. En el resto del mundo también se aplica, por ejemplo, en Israel, Japón, Canadá y Estados Unidos.

Para Javier Otegui, de Guyer & Regules, esta disposición no necesariamente incide en la decisión de los argentinos de venir a Uruguay.

En tanto, Zeballos explicó a CRÓNICAS que los países que aplican este impuesto lo hacen cuando la persona utiliza la mudanza fiscal como una forma de evadir impuestos. “La mudanza la piensan a un país con baja tributación que no sería el caso del argentino que decide venirse a Uruguay. Hay que ver hasta dónde puede poner argentina un impuesto de salida que no vulnere lo que es la libertad fundamental de la persona de libre movilidad. No es solamente una cuestión fiscal, acá la persona está tomando la decisión de irse del país”, argumentó.

Impacto

Para Valli Quesada, las flexibilidades en materia de residencia fiscal para extranjeros tendrán un muy buen impacto en la economía uruguaya. “Estamos hablando de gente que va a venir a generar nuevos puestos de trabaje, que va a venir a invertir, a mover el mercado financiero e inmobiliario”.

Zeballos concordó y apuntó que la disposición está cosechando “mucha aceptación”.

Finalmente, Javier Otegui estimó, con cautela, que el impacto se verá sobre la marcha una vez que las consultas se conviertan en hechos concretos. “Una decisión de mudanza de este tipo es dejar de ser residente fiscal en el país de origen y eso es lo más complejo muchas veces de llevar a la práctica”, concluyó.