Mejorar la participación de mujeres en trabajos de economía es “un desafío para la SEU”

Natalia Nollenberger > “Hemos recibido pocos trabajos de académicas uruguayas mujeres”

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La Sociedad de Economistas del Uruguay (SEU) realizó ayer martes su IX Encuentro Anual donde se presentaron trabajos sobre diversos temas económicos y sociales. Durante la presentación del evento, las autoridades del SEU se lamentaron por “la escasa participación femenina” y se afirmó que reducir la brecha de género es uno de los principales desafíos que se traza la institución pensando en el futuro.

A través de una modalidad virtual –como ya es costumbre en épocas de pandemia-, ayer martes se realizó IX Encuentro Anual de la Sociedad de Economistas del Uruguay, una oportunidad para el encuentro e intercambio entre economistas uruguayos y extranjeros, donde se abordaron temas que fueron desde la microeconomía, el mercado de trabajo, la economía urbana, novedades sobre datos en Uruguay, entre otros.

La SEU había realizado una convocatoria trabajos para esta instancia entre economistas, y estudiantes de economía de grado y posgrado, que debido al contexto de pandemia se presentaron de forma virtual.

En la apertura del Encuentro, la profesora  Natalia Nollenberger, experta en economía aplicada, indicó que este año se recibieron más trabajos que en otras oportunidades, y destacó, además, la “muy buena calidad” académica de los mismos.

Pese a que no se  pudo realizar de forma presencial el evento, Nollenberger valoró como positivo el hecho de que la instancia virtual permite una mayor comunicación de profesionales que están dentro de Uruguay, pero también en el exterior. “Es una oportunidad de conocer en qué estamos trabajando y de crear nuevas redes”, sostuvo.

Un punto sobre el que se enfocó Nollenberger fue “en la escasa participación femenina” en los trabajos presentados, que se terminó reflejando en la participación de mujeres en las distintas mesa de trabajo del evento. “Hemos recibido pocos trabajos de académicas uruguayas mujeres”, lamentó la economista, agregando que eso constituye un desafío para la SEU. “Se han tomado algunas medidas, (darle) más representatividad de mujeres en el directorio, y es un desafío para el instituto, para reflejar mejor la participación que hay por género”. 

De igual forma, la Doctora de Economía, Flavia Roldan, vicepresidenta de la SEU, subrayó que abordar la “brecha de género” es una de las metas principales que tiene la institución por delante.

Planes sociales

Una de las excepciones a la baja participación femenina en el evento se dio durante una de las mesas de disertación, que estuvo enfocada en el mercado de trabajo, donde se presentó un análisis de los determinantes socioculturales y psicológicos de la no adhesión a las asignaciones familiares y al plan de equidad (AFAM-PE), que estuvo a cargo de Mariana Ghazarian,  de la Universidad de la República y el BCU. En dicho trabajo se buscó evaluar las potenciales causas que llevan a que la población elegible para recibir este tipo de contribuciones no lo haga.

Se explicó que a nivel internacional, sobre todo a nivel de países de la OCDE, los niveles de adhesión a planes sociales muestran una gran variabilidad, yendo desde un 40% a un 80%, y varían también en función del tipo de programa.

Ghazarian explicó que un 17,6% de los hogares elegibles por las asignaciones familiares y un 36,2% de los potenciales receptores de la Tarjeta Uruguay Social no reciben este tipo de prestación. Asimismo, señaló que las personas elegibles para recibir las AFAM-PE fueron cayendo durante el período de análisis de forma constante, pasando de ser un 14,2% en 2011 a 23,7% en 2018. La experta comentó que en la mayoría de los casos se debe a que estos potenciales receptores no solicitan la prestación. 

En ese sentido, el trabajo busca responder cuáles son los determinantes de la adhesión o no a estos planes sociales, lo que puede involucrar diversas variables como: la vergüenza (estigma de pobreza), la humillación (discriminación), la eficacia de su uso para el logro de objetivos personales, y la oportunidad de movilidad social. 

Un punto destacado del informe es que la variable de “vergüenza” es respondida afirmativamente en un 70% por los elegibles a este tipo de prestaciones, lo que lleva a pensar que “puede haber una asociación”. 

Ghazarian afirmó sobre el final de su intervención que el trabajo parece mostrar que “aquellos individuos que piensan que existe la posibilidad de movilidad social ascendente, adhieren si consideran que puede contribuir a la mejora de su situación”, mientras que las que creen que independientemente de lo que hagan su situación no van a cambiar, no lo hacen.


“Informalidad para escapar el desempleo”

“Is formal sector just a dream for informal workers? An empirical analysis on Montevideo’s informal sector” (¿Es el sector formal, sólo un sueño para los trabajadores informales? Un análisis empírico del sector informal de Montevideo) fue otro de los trabajos presentados durante la mesa vinculada al mercado laboral, y su presentación estuvo a cargo de Juan Martín Facal, de la Universidad de Montevideo. 

Facal explicó que ya antes del impacto del covid-19 el INE ya venía registrando un aumento de la informalidad, y luego de la pandemia se observó que los más afectados fueron las actividades menos calificadas, donde la informalidad tiene mayor relevancia. “La informalidad está muy asociada a la vulnerabilidad, por eso es importante analizarlo para pensar en las posibles medidas a adoptar”, explicó Facal.

En general, la respuesta principal del trabajo es que “los trabajadores informales desearían ser formales, pero no pueden ingresar” y por ello “recurren al informalidad para escapar del desempleo”.

Aseguro que el sector informalidad estaría conformado por tres alternativas: aquellos que son desplazados por el mercado formal por barreras a su ingreso; otros por preferencias o ventajas comparativas que llevan a preferir la informalidad; y una combinación de ambas. Aseguró que es importante analizar la composición del mercado de trabajo informal, ya que las respuestas de política a implementar deben ser distintas. 

Entre las principales conclusiones, señaló que el mercado formal de Montevideo deja afuera a los trabajadores informales, quienes “terminan recurriendo a la informalidad para evitar el desempleo”. Asimismo, se observa que los formales “se autoseleccionan a dicho sector, mientras que los informales se autoseleccionan a su opción solo porque la opción de ser formal no está disponible  para ellos”. Por último, se constata que el “sector informal está compuesto principalmente por trabajadores que pertenecen a actividades menos calificadas y que requieren presencialidad”, y además “no hay evidencia de que haya dos segmentos dentro del mercado informal”.