En su apertura de mercados, para Uruguay “el primer paso no debería ser con grandes economías”, según Albertoni

El país > “Debería concentrarse en aquellas naciones con alta complementariedad”

En diálogo con CRÓNICAS, el doctor en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, Nicolás Albertoni, se refirió a la realidad de Uruguay en relación a la región y el mundo. Así, el investigador explicó los objetivos y obstáculos de la inserción internacional del gobierno de Luis Lacalle Pou. En este marco, Albertoni señaló que por fuera del Mercosur “hay inmensas oportunidades”, pero que es “imposible mejorar la diversificación de forma competitiva hasta tanto Uruguay no pueda contar con mejores accesos a otros mercados”.

Por Ignacio Palumbo | @ignacio_palumbo

– ¿Qué análisis hace del manejo de la inserción internacional del gobierno de Lacalle Pou?

– Este gobierno está trabajando incansablemente para hacer realidad temas vinculados a nuestra política exterior, y en especial la política comercial, que antes solo estaban en el plano de las intenciones. Se nota el esfuerzo. 

Se nota también un Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE) proactivo y en constante diálogo con todos los actores. Eso es bueno, es algo que hace mucho tiempo se esperaba. 

Otro aspecto central para destacar es el fluido diálogo que hoy existe entre el Ministerio de Economía (MEF) y el MRREE; esto es un gran aporte para una mayor dinámica en la línea de acción de la política comercial específicamente.

– Teniendo en cuenta lo hecho hasta ahora, ¿qué objetivos vislumbra que tiene planteado el gobierno, y qué está haciendo para lograrlos?

– El objetivo parece claro y es el de lograr mayores márgenes de libertad para los miembros del Mercosur cuando se quiera avanzar en acuerdos que los demás integrantes no muestren interés. Es muy lógico y positivo que el gobierno esté avanzando en este sentido, la evidencia lo muestra: según cifras recientes de la Organización Mundial del Comercio (OMC), en la actualidad existen cerca de 500 acuerdos comerciales en el mundo. Pero el dato más interesante es que aproximadamente el 90% de estos acuerdos son zonas de libre comercio, y el restante 10% representan herramientas de integración más profundas, como la unión aduanera, por ejemplo. Y cuando uno analiza ese 10%, se puede ver que los países que en las últimas décadas han avanzado hacia integraciones profundas lo hacen porque en muchos casos tienen objetivos bastante homogéneos. 

Las razones por las que los países deciden entre una herramienta de integración u otra dependen mucho del contexto regional, las interdependencias económicas y hasta las raíces históricas. Pero las razones por las que los bloques deciden modernizarse son basadas en el presente y en el futuro. Y el mundo de la política comercial de hoy es muy distinto al de los ‘90, cuando se creó el bloque. 

– Por otro lado, ¿con qué trabas se encuentra en el camino para cumplir esos objetivos? ¿Son obstáculos sorteables?

– Los obstáculos pueden basarse principalmente en la visión que puedan tener los socios sobre la implementación de una posible modernización del bloque, pero lo cierto es que a nivel nacional parece existir una mirada bastante común y consolidada con este tema. Acá nadie está planteando, ni el gobierno ni las organizaciones de la sociedad civil, que hay que darle la espalda al bloque, sino que más bien dinamizarlo para adaptarlo a los tiempos actuales. 

Así que, en términos generales, no hay mayores obstáculos. Y en cuanto a la visión de los socios, se ve claramente que Cancillería viene trabajando activamente para lograr un acuerdo entre todos.

En Uruguay, por suerte, se han podido derribar mitos que trancaban el avance de este debate a nivel nacional. Por ejemplo, una afirmación que se escuchaba antes con mucha insistencia de parte de algunos sectores para no mirar más allá del bloque regional, era que el Mercosur es de los principales clientes del Uruguay, por eso no tendría sentido orientarse hacia otros mercados. Detengámonos en esta afirmación: la realidad es que hoy el Mercosur es el principal destino de Uruguay -exceptuando a China- porque no hay otra alternativa. En la medida en que el bloque no ha avanzado con ningún acuerdo con mercados importantes y los caminos bilaterales están cerrados para Uruguay, ¿cómo no esperar entonces que el Mercosur sea el único mercado importante? Imposible mejorar la diversificación de forma competitiva hasta tanto Uruguay no pueda contar con mejores accesos a otros mercados. La apertura comercial sirve ante todo para diversificar mercados y, consiguientemente, diversificar riesgos. Esto resulta crucial, aun cuando gran parte del comercio se concentra en economías tan volátiles como son las de la región.

“Por fuera del Mercosur hay inmensas oportunidades”, sostuvo Albertoni, respaldando la posición de buscar mercados por fuera del bloque.

– ¿Qué oportunidades tiene Uruguay hoy por fuera del Mercosur? ¿Hay una posibilidad de una mejor inserción internacional por fuera del bloque?

– Sin dudas. Y esto no debe implicar darle la espalda al bloque que, como mercado, es clave para nuestro país. Lo cierto es que por fuera del Mercosur hay inmensas oportunidades dado que, al ser una economía pequeña, nuestra agenda ofensiva de negociación no es mayormente perjudicial para el resto del mundo. Por tanto, si avanzamos proactivamente de forma bilateral podemos tener muchas más chances de concretar acuerdos que cuando vamos todos juntos como Mercosur. Es un tema de escala.

Sobre los países con los que empezar, deberíamos concentrarnos específicamente en aquellos con alta complementariedad. Por ejemplo, Corea del Sur o Canadá. No creo que el primer paso que debemos dar sea, necesariamente, con economías grandes. Debemos empezar paso a paso y focalizándonos en la complementariedad.

– La adquisición a China de miles de dosis de su vacuna, ¿puede ser visto como un acercamiento aún más profundo en las relaciones comerciales con el gigante asiático? ¿Ve una estrategia en esa adquisición? 

– Obviamente todo plan de cooperación tiene una estrategia detrás. Lo cierto es que en este contexto de pandemia este no pareció el foco inicial de los países. Hubo una intención real de cooperar de una crisis sanitaria a escala mundial. Por eso el tema vacunas concretamente no lo veo como un factor estratégico únicamente, sino una forma de aunar esfuerzos para salir entre todos adelante.


Protagonismos

– ¿Qué rol juega Uruguay XXI en la administración de Lacalle Pou? ¿Qué rumbo debería seguir?

– Esta agencia juega un rol importante en la promoción de exportaciones e inversiones. Uruguay debe contarle al mundo qué ofrece. Hoy nuestros competidores hacen esta tarea de forma muy dinámica, y por eso la relevancia de contar con agencias como estas. 

Por otra parte, es un actor clave en el apoyo que tanto nuestra Cancillería como el MEF deben tener en materia de inteligencia comercial. Y todo esto debe darse en constante diálogo y sintonía entre ambos organismos mencionados.