El gobierno buscará finalizar el período con los mismos niveles de salario real con los que inició

Nelson Larrañaga > Diferenciación a microempresas es “un avance” para reconocer su realidad

Foto: Presidencia.

El Poder Ejecutivo presentó sus lineamientos salariales, donde diferencia los sectores más afectados por la pandemia, de los menos afectados, entre los cuales también se diferencia a las microempresas del resto. El ministro de Trabajo, Pablo Mieres, dijo a CRÓNICAS que la intención es lograr una recuperación paulatina de los salarios que permita cerrar el período de gobierno con los mismos niveles con los que se comenzó. Sindicatos mostraron preocupación por las pautas, mientras que desde el sector empresarial se entienden correctas dado el contexto económico.

El gobierno presentó el pasado miércoles las pautas salariales para la novena ronda de negociación colectiva, que comenzó el 1º de julio, luego de que finalizara el período puente acordado hace un año.

El ministro de Trabajo, Pablo Mieres, comentó, en diálogo con CRÓNICAS, que estos lineamientos se basan en “la necesidad de empezar a generar una dinámica de negociación salarial de más largo aliento”. Así, la propuesta consiste en dividir a las empresas en dos grandes grupos: aquellas más afectadas por la pandemia y aquellas menos afectadas.

Para las más golpeadas se establecerá un convenio corto, de un año de duración, en el cual no habrá ajuste en julio y en enero de 2022 habría un aumento nominal de 3%.  Por su parte, para los sectores “menos afectados” se establece un convenio a dos años con un criterio de ajuste por inflación esperada, más un componente leve de recuperación salarial.

Asimismo, el gobierno también dispuso una diferencia entre los porcentajes de aumento del salario real, ya que para las microempresas (menos de cinco empleados) se propone una recuperación en el período del acuerdo de 1% del salario real, mientras que para las pequeñas, medianas y grandes dentro de este grupo se busca una recuperación de 1,6%. 

Mieres explicó que la inflación esperada es de 1,7% en el segundo semestre de 2021, 3,7% y 2% en el primer y segundo semestre del 2022 respectivamente, y 3% para el primer semestre del 2023.

El titular de Trabajo destacó que “convenía” separar a las microempresas ya que “tienen un desafío mayor de continuidad y de mantención del empleo”. Por eso, se decidió “darles más aire” para su recuperación.

Bajo estos supuestos, la meta del Poder Ejecutivo es que, al finalizar el período de gobierno, se haya retornado a los niveles de salario real de cuando asumió la administración actual. “Hay que decirlo con claridad, nuestra meta es que al finalizar el periodo de gobierno se haya vuelto al nivel del salario real del comienzo del gobierno”, indicó el ministro.

Según sus cálculos, en la ronda terminada el pasado 30 de junio se verificó una diferencia entre el IPC y el aumento salarial de 4,3%, “por lo tanto en esta ronda estamos recuperando el 1,6%, con lo cual queda por delante una recuperación que se traslada para la siguiente ronda salarial que es la última del periodo de gobierno en 2023”, evaluó el jerarca.

Sin embargo, ese no es el único objetivo. En segundo lugar se busca defender el empleo, y en tercero que la pauta salarial no afecte la propuesta de ir bajando la inflación al rango meta (entre 3% y 6%). “Todos esos objetivos hay que conjugarlos en una pauta que es muy compleja porque es muy complejo lograr esos equilibrios, pero creemos que lo hemos logrado”, consideró Mieres.

Impresiones

El secretario general del PIT-CNT, Marcelo Abdala, se mostró “muy preocupado” con lo propuesto por el gobierno en sus lineamientos, según evaluó en diálogo con CRÓNICAS. A su entender, no se garantiza ni la inflación proyectada ni la recuperación de los salarios. En síntesis, “el Poder Ejecutivo se para en esta propuesta fundamentando su preocupación por el empleo, pero nosotros defendemos el salario real con la misma preocupación por el empleo”, aseveró.

En este sentido, a entender del sindicalista, en vez de generar oposición entre empleo y salarios, debería darse “un círculo vicioso” con inversión pública y generación de puestos de trabajo.

A eso se le suma que el gobierno “no tomó en cuenta” los propios lineamientos planteados con antelación por el PIT-CNT. “En la forma sí, porque se plantean acuerdos de dos años, hay criterios de inflación esperada, pero no en el contenido” de lo esbozado por el Ejecutivo, remarcó Abdala.

De esta manera, señaló que el próximo 19 de julio se dará una reunión entre todos los sindicatos para ver cómo proceder en la materia.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio y Servicios (CCSU), Daniel Sapelli, tuvo una valoración positiva sobre que se hayan presentado las pautas “en este momento en el que el sector comercio y servicios está tan complicado”. “Nos parece correcto” y “valoramos mucho el esfuerzo”, dijo el empresario a CRÓNICAS.

Respecto a las pautas en sí, consideró favorable que se le haga una diferencia a las microempresas en relación con las demás, aunque opinó que sería mejor también incluir a las pequeñas empresas dentro de este ajuste. Las microempresas constituyen el 82% de las empresas, mientras que las pequeñas son un 15%, por lo que ese ajuste alcanzaría al “97% de las empresas”.

Respecto a los sectores más afectados, destacó que “parece muy bueno, porque a empresas que han estado cerradas estos 15 meses, darles un aumento en julio no tiene mucho sentido”. Agregó que “habría que evaluar” el ajuste del 1º de enero para estas empresas más afectadas por la pandemia, ya que sería necesario ver cómo estará su actividad para esa fecha.

En última instancia, declaró que la CCSU trabajará analizando las pautas presentadas para, de cara al 19 de este mes, elaborar su propia propuesta en la materia.  


“Un equilibrio, una tensión entre aumentos de salario y mantenimiento de empleo y unidades productivas”

En diálogo con CRÓNICAS, el consejero senior de Ferrere Abogados, Nelson Larrañaga, hizo un análisis de los lineamientos presentados por el gobierno.

Según resaltó, una de las novedades de esta pauta salarial viene por el lado de las microempresas: haber realizado esta distinción, para tenerlas más en cuenta, “es un avance en cuanto a atender (su) realidad”. Esto se da ya que, justamente, fueron las microempresas quienes plantearon que en Consejos de Salarios anteriores no había distinción por tamaño de empresa, por lo que ahora el ajuste de salario “no es de la misma envergadura” que las pequeñas, medianas y grandes, profundizó Larrañaga.

Por otro lado, apuntó que los porcentajes dispuestos para la recuperación del salario real son “una forma de moderar la suba de la inflación”, teniendo en cuenta además el objetivo macroeconómico de la administración de situar a este indicador dentro del rango meta. Además, resaltó que en el caso de que la inflación observada real durante el semestre sea mayor que lo previsto por el gobierno, no habrá un correctivo, sino que se dejará para el final del gobierno (al final de los dos años).

En cuanto a los sectores muy afectados por la pandemia, que tendrán pérdida del salario real —indicó el experto—, el gobierno prioriza el empleo y la continuidad de las unidades productivas. “Si le ponen el mismo aumento que los sectores menos afectados por la pandemia, muchas unidades productivas tienen que cerrar, y si pasa, se pierde empleo. Es un equilibrio, una tensión entre aumentos de salario y mantenimiento de empleo y unidades productivas. Ahí se privilegia el empleo más que el salario”, sopesó Larrañaga.