40 años de Crónicas

EDICIÓN ESPECIAL 40 ANIVERSARIO

POR LUIS ALBERTO LACALLE HERRERA, EXPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA


Hay dos maneras de medir el pasar del tiempo. La medida cronológica, la del calendario en el cual las horas, los días y los meses pasan a un mismo ritmo, impasibles ante el acontecer de personas o países. La medición histórica marca los hitos importantes, advierte el diferente ritmo de la vida según los días sean tristes o venturosos, de crisis o de bonanza. Como dice Herrera, “según la intensidad del padecer…”.

Los 40 años de CRÓNICAS están pautados por decenas de acontecimientos nacionales e internacionales de trascendencia. Ateniéndonos solamente a aquellos y rememorándolos, podemos apreciar cuántas cosas nos han ocurrido, cuántas hemos vivido como sociedad en cuatro décadas, ricas en cambios y vaivenes políticos, económicos y sociales.

En 1981 comenzábamos a salir de los años malditos de la subversión y de su continuación en la dictadura cívico-militar que fue su consecuencia. No estábamos aún fuera del todo para después del plebiscito de 1980, que se afirmaba la participación popular como fuente de legitimidad del poder y asomaba el retorno a la libertad de opinión y de sufragio que ejercimos en las elecciones internas de 1982 y las nacionales de 1984. El Uruguay retomaba su acostumbrado camino de elegir sus autoridades mediante la participación de los ciudadanos.

Otro mojón de ese camino fue la distinta solución que se dio a los actos de unos y otros partícipes de la violencia. Olvido total para unos, mediante una generosa amnistía; solución parcial y aún hoy problemática para otros, y el corolario del vaciamiento de la Ley de Caducidad mediante una mala ley interpretativa, hasta nuestros días fuente de enfrentamientos.

Se turnaron los titulares del Poder Ejecutivo en los años que comentamos. El Partido Colorado, el Nacional y el Frente Amplio han ejercido el poder, en estricto cumplimiento de la Constitución, respetando la separación de poderes y el ejercicio de la libertad. Cada vez luce más esa sana reafirmación de nuestras características como sociedad, sobre todo, mirando alrededor. Con respeto se han transferido el poder de uno a otro legítimo triunfador en las urnas.

La más grande novedad político-institucional fue la reforma constitucional de 1996. Contando con el apoyo exclusivo de los partidos tradicionales, se dio un golpe de timón de enormes consecuencias. Se eliminó para la elección nacional el doble voto simultáneo, antigua ortopedia que mantenía a los partidos nominalmente unidos por la ley de lemas. Se buscó y obtuvo que el titular del Poder Ejecutivo tuviera la aprobación de la mayoría absoluta de los votantes, ensanchando la base de sustento de su autoridad. La ocurrencia eventual de una segunda vuelta trajo, como era natural, cambios de estrategia electoral, y en cierto sentido encerró a los partidos en la opción binaria, lo que aún no ha sido completamente asimilado.

No menos importante progreso fue el de abrir a la participación ciudadana el proceso de elección de los candidatos a presidente, alejando toda sospecha de semisecretas maquinaciones al respecto.

El país avanzó en temas trascendentes, como la derrota de la inflación, verdadero azote de quienes tienen ingresos fijos. Entre 1990 y 1999 su medición pasó de tres cifras porcentuales a un solo dígito con bases estables de permanencia. El PBI creció hasta multiplicarse por cuatro y muchos índices sociales mejoraron. Se enfrentó exitosamente la crisis de la aftosa y la de 2002 con decisión y coraje, evitando el default.

No todo ha sido un camino positivo ininterrumpido, pues algunos datos han sufrido modificaciones negativas. La deuda externa bajó sensiblemente a fines de 1995, al igual que el déficit fiscal, para retomar el alza después.

Se intentó una reforma del Estado y un cambio en las empresas públicas logrado parcialmente. La reforma portuaria es sin duda el mayor logro. Una de las razones de existir de nuestro país como independiente es la posesión del mejor puerto de la región, que desde la colonia ha sido objeto de codicia vecina. Hoy abierta a la participación privada, la actividad portuaria es una fuente importante de ingresos.

El cambio cualitativo más significativo en materia económica ha sido el desarrollo de la actividad forestal, que ha multiplicado la riqueza del sector agrario y encabeza nuestras exportaciones.

Dejando de lado las tradicionales exportaciones, ha surgido con mucha fuerza la exportación de servicios, la generación de empresas alrededor de las nuevas tecnologías del conocimiento, que implican vender inteligencia aplicada. A estos efectos cabe recordar los verdaderos saltos cualitativos de la ciencia en esa materia.

Cuando CRÓNICAS nacía, el gran adelanto era el fax, que nos asombraba al enviar documentos por teléfono. Lejos, muy lejos, estábamos de internet, teléfonos móviles y las mil aplicaciones que hoy usamos cotidianamente.

Se ha deteriorado la calidad de la educación. Este es el punto más crítico de nuestro tiempo, la pérdida del valor de igualar oportunidades para los jóvenes. Tanto el fortalecimiento de los valores propios de nuestra civilización occidental como la transmisión de destrezas para la vida, están en niveles críticos, tema que no debe admitir banderas políticas ni filosóficas, sino convocar a la imprescindible unidad nacional para encarar su mejora.

Necesitamos a CRÓNICAS como necesitamos a todos los medios de comunicación serios e independientes para que difundan conceptos y planteos políticos, sociales y económicos ante el avance de las redes sociales en las que lamentablemente medra todo lo negativo de los seres humanos. Bienvenidos otros 40. Feliz cumpleaños, CRÓNICAS, y ¡gracias por la invariable hospitalidad brindada a todos!