Inversores hispano-canadienses buscan instalar planta generadora de energía a base de residuos en Uruguay

Responsabilidad ambiental

Transprojekt es una empresa que busca traer a Latinoamérica la primera planta de generación de energía eléctrica  sensible a partir de la utilización de los desechos de la población. Se proyecta dos tareas principales: incinerar la usina de Felipe Cardoso y encargarse de la recolección de residuos de Montevideo y zonas aledañas.

 La basura, los residuos y los desechos que cada persona genera diariamente no siempre son reutilizados, la mayor parte de ellos se acumulan en alguna zona del mundo esperando desintegrarse, proceso que, muchas veces, puede llevar miles de años según la materia que lo componga.

En Montevideo, un ciudadano genera 0.88 kilogramos de residuos sólidos urbanos domiciliarios por día, es decir, que por el total de la población que vive en la capital, se generan 2.066 toneladas diarias, que equivalen a 62.000 toneladas mensuales solamente en ese departamento.

La capital mantiene el mismo sistema de recolección desde hace algunos años. Al principio los camiones pasaban por cada casa y tomaban la basura que cada uno dejaba en la puerta. Luego, se comenzó  a utilizar la modalidad de los contenedores, que se encuentra vigente hasta hoy. Lo que no se ha modificado es el sitio en el cual los camiones recolectores depositan esa basura: la usina de Felipe Cardoso.

En el vertedero, las montañas de residuos son de más de 40 metros de altura, y frente al lugar viven más de 60 familias compuestas por niños pequeños. “Están todos contaminados con plomo”, comentó a Empresas & Negocios, Mario Grolero, asesor ejecutivo de un proyecto que busca cambiarle la cara a la usina y sus alrededores, para reutilizar cada gramo de los residuos y hacer de la basura un tesoro energético.

El proyecto

Se trata de un proyecto de inversión hispano-canadiense de una planta de tratamiento de eliminación de residuos urbanos y sanitarios que pretende procesar 2.500 toneladas diarias de basura en toda el área metropolitana –Montevideo, Canelones y San José-.

El sistema se basa en una tecnología eficiente y respetuosa en el marco de la ecología y el medio ambiente, según el ejecutivo. “Para generar dicha energía limpiamos Montevideo y zonas cercanas, ríos y arroyos incluyendo el vertedero Felipe Cardoso. El tratamiento tecnológico-térmico empleado es la combustión controlada con recuperación de energía eléctrica mediante caldera debido a la simplicidad y el desempeño que aporta”, detalló.

“El Estado compra la energía y paga por tonelada de residuo durante 20 años. Después de ese periodo, la planta queda enteramente para la administración de turno”, según Mario Grolero.

Según Grolero, este proyecto se adecua a los planes del Ministerio de Industria, Energía y Minerías (MIEM), así como las ideas que rigen a la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama). “Ellos desean mejorar la calidad del medio ambiente, quieren una empresa que se encargue de la recolección de basura y nosotros les estamos ofreciendo camiones de última tecnología y, además, incinerar la usina de Felipe Cardoso”.

La selección de residuos se realizaría a través de monitoreos, es decir que las personas no deberán separar ciertos desechos de otros. Por medio de una vía satelital la misma máquina selecciona qué tipo de basura queda de un lado u otro. Es una tecnología que trae todos los aparatos armados y no es necesario colocar personal a seleccionar. Con los camiones de última tecnología, solo se precisa de una persona que presione un botón y no cuatro o cinco que vayan detrás del vehículo.

“Como asesor, traje a los inversores y técnicos al país, ellos vieron la necesidad y la falta que nos hace implementar una tecnología de ese tipo. A la vez, porque Uruguay es uno de los países de Latinoamérica con mayor cantidad de residuos”, explicó el entrevistado.

Se estima que la inversión sería de US$ 550 millones, y si existe la necesidad de instalar una planta del suministro de energía a 60 metros de Felipe Cardoso, insumiría unos US$ 42 millones más. “Nosotros queremos instalar la empresa para mantener las calles limpias, pasar no tres veces a la semana sino tres veces al día a recolectar residuos que sumen las 2.500 toneladas diarias”, remarcó.

En la construcción, que duraría un año y medio, se emplearían 150 personas, mientras que el trabajo diario de la planta ocuparía entre 400 y 500 personas. Las comunas sí deberían pagar por la recolección de los residuos: la empresa les cobrará 35 dólares por cada tonelada de basura descargada en la planta para su tratamiento, lo que equivaldría, si se recogen 2.500 toneladas, a unos US$ 87.500 diarios.

La manera de generar energía con los desechos es a través de la incineración total de la usina de Felipe Cardoso y, a partir de eso, continuar con un tratamiento de los nuevos residuos. Una característica que diferencia este sistema de otros que desarrollan energía, es que el exceso de vapor -y no de gas- recircula, eliminando así la necesidad de tener chimenea. Esto quiere decir que el sistema no contamina, sino que las sustancias generadas por los procesos permanecen dentro de la planta siendo productores de nueva energía de manera constante.

Mantención

UTE no se encargaría de la mantención de la empresa. Con la cantidad de residuos obtenidos por día, generarían 47.35 megavatios de energía y, con esa cifra, se mantendría la empresa sin depender de ningún agente externo. “El resto de la energía sí se le venderíamos a UTE, porque entre Montevideo y Canelones se genera el 75% de los residuos de todo el Uruguay, ya que ahí está el 52% de la población, y tendríamos un excedente para ofrecer”, indicó Grolero.

En Montevideo se generan 62.000 toneladas de desechos al mes. En Canelones se generan 0.81 kilogramos por persona por día, que son 492 toneladas diarias per cápita y suman un total de 14.800 toneladas mensuales para el departamento.

El proyecto ha sido presentado frente a distintos entes estatales que abordan temáticas de cuidado ambiental, pero, además, se llevó a Presidencia y Tabaré Vázquez se encargó de leerlo y solicitó que se derivara al MIEM. “En los diálogos hay interés por parte de la intendencia; los senadores de la comisión de Medio Ambiente quieren traer la propuesta a Uruguay pero el problema es UTE. He pedido dos entrevistas con Gonzalo Casaravilla pero no he tenido ninguna, sí con el asesor”, explicó.

El ejecutivo dijo que “esto no es la energía eólica que yo estoy cruzado de brazos esperando que venga un viento y me genere ingresos, sino que es para la ciudadanía, para la población, es limpiar ríos, arroyos, todos los desechos; y con ese material, generar energía”.


Zona en peligro

Para Mario Grolero es importante la recolección pero también el uso final de los residuos. Comentó que está estudiado que una vez que el camión recoge la basura de los diferentes domicilios, os usuarios creen que ya no existe más y se terminó el problema. “El 95% de las personas que consultamos respecto de si conocen o fueron al vertedero de Felipe Cardoso afirman que no, y ni se cuestionan a dónde fueron a parar los desechos”, explicó.

El barrio que está dentro del área de Felipe Cardoso implica un “peligro sanitario muy grande”, según detalló Grolero.

Indicó que estuvo reunido con el ingeniero encargado de Felipe Cardoso, y le informó que la usina “no da para más”. Fernando Puntigliano, director de Desarrollo Ambiental de la Intendencia de Montevideo, afirmó que durará dos años más como mucho.

Manifestó, además, que el proyecto puede ser “un orgullo y un motivo de satisfacción para el pueblo y el gobierno uruguayo manteniendo y mejorando la calidad de vida de la población”. Y otro factor favorable, es que la ceniza que genera el sistema es propicia para hacer asfalto, es decir, que nada se desperdicia.