Olascoaga: “Hoy Montecon, como hace 20 años, sigue asegurando la competencia interna en el puerto de Montevideo”

Montecon, el principal operador de las áreas públicas del puerto de Montevideo, cumple 20 años. Si bien en ese tiempo la empresa ha sufrido cambios en materia de participación accionaria, el foco del negocio sigue siendo el mismo, manteniendo sus valores y cultura de trabajo. Su gerente general, Juan Olascoaga, en diálogo con CRÓNICAS, hace un repaso de estas dos décadas, establece la visión empresarial y destaca el compromiso de la compañía con el puerto de Montevideo y con el país, entre otros temas.   

Por Oscar Cestau | @OCestau

¿Cómo nació Montecon? ¿Cuál fue el origen?

Montecon nació de la asociación de varios operadores portuarios relevantes, históricos, del puerto de Montevideo, que luego de formulación de la Ley de Puertos de 1992, el 9 de diciembre del 2000, decidieron asociarse para potenciar sus servicios precisamente en el puerto. Estos operadores eran Cargas y Servicios, Planir, Talfir y Tecomar. Eran agencias marítimas de renombre que juntaron sus esfuerzos, sus activos y su personal, y comenzaron a actuar bajo el nombre de Montecon. La nueva empresa comenzó la actividad con dos grúas, una que tenía Planir y otra que era propiedad de Cargas y Servicios, ambas haciendo operativa de contenedores de barcos. Obviamente, en esa época era otro el movimiento, otros los recursos y otro puerto, pero las tareas eran similares a las que hace hoy Montecon, aunque con otra dimensión.   

¿Cuáles fueron los cambios que se dieron posteriormente en la compañía?

En 2007 se produjo el primer gran cambio, cuando Schandy/Ultramar tomó el control de la empresa. En 2007, Cargas y Servicios, que era la empresa Schandy, y cuyo titular era John Christian Schandy -tercera generación del fundador de la agencia marítima Schandy-, se asoció con el grupo chileno Ultramar, ligado a la familia Von Appen, y tomaron el control de Montecon. 

El otro gran cambio se produjo 10 años después, entre fines de 2017 y principios de 2018, cuando John Christian se retiró de la empresa y vendió su participación accionaria del 50% a Ultramar, que quedó como único accionista de Montecon. En forma posterior, la rama portuaria de Ultramar, que se llama Neltume, con el fin de capitalizar y poder seguir invirtiendo a lo largo de todas las Américas, vendió el 40% de sus acciones al grupo canadiense ATCO. Por tanto, los accionistas de Montecon hoy son Ultramar, con un 60%, y ATCO, con un 40%.    

¿Qué trasformaciones se dieron ante esta nueva figura en la conducción de la empresa?

Lo principal es que hay un profundo respeto del accionista chileno de la cultura uruguaya. No hay un cambio dramático en la gestión, de hecho, los directores uruguayos seguimos siendo los mismos de cuando se hizo la compraventa de acciones con Schandy –que en su momento pasó a llamarse Nodus, porque Schandy es el nombre de una familia-. 

Entonces, Montecon sigue siendo la misma empresa, con los mismos equipos gerenciales, management y cultura. Como parte del grupo Schandy, Montecon siempre fue una empresa muy sustentada en valores, con respeto por las personas en toda su dimensión y por el medio ambiente, y con mucho foco en la seguridad ocupacional. Este tipo de cosas son valores compartidos con Ultramar, y en ese contexto, hasta diría que se profundizó esa cultura.

Lo que sí se dio es que se potenció la capacidad de inversión, justamente por ser parte de un grupo más importante, que es un referente en las Américas, como lo es el grupo Ultramar.   

¿Cómo es el presente de Montecon?

Lo más importante es que hoy Montecon, como hace 20 años, sigue asegurando la competencia interna en el puerto de Montevideo. En mi opinión, la competencia interna es la base de la competitividad del puerto. Cualquier tipo de monopolio, ya sea público o privado, no es bueno, no ayuda a tener un ambiente competitivo, y en el puerto de Montevideo menos. Entiendo que el puerto es el principal vínculo que tiene el país con el comercio exterior y con el resto del mundo, por lo cual tiene que ser un puerto competitivo y debe mejorar aún más en ese sentido. 

El de Montecon es un presente de un compromiso muy fuerte de sus accionistas, tanto ATCO como Ultramar, con seguir siendo protagonistas en el puerto de Montevideo, con continuar asegurando la competitividad, mejorando nuestra productividad y eficiencia, y en seguir invirtiendo tanto en equipamiento como en tecnología e infraestructura. Hoy tenemos algunos proyectos interesantes que los estamos conversando todavía en forma reservada tanto con las autoridades de la Administración Nacional de Puertos (ANP) como del Ministerio de Transporte y la misma Presidencia. Por supuesto que estamos expectantes respecto a qué puede suceder con la negociación entre el gobierno y los accionistas belgas de Terminal Cuenca del Plata (TCP) porque, sin ser parte, entendemos que hay temas que se deben resolver antes de iniciar cualquier proyecto de inversión de parte nuestra. Estamos muy confiados en que el gobierno lo resuelva. Casualmente, el partido de gobierno -quien hizo y lanzó la Ley de Puertos en 1992-, es un defensor de la libre competencia, de la eficiencia y de la competitividad. Eso asegura que siga habiendo una competencia lo más leal y equilibrada posible en el puerto de Montevideo, y esto no solamente para el beneficio de Montecon, sino para todo el comercio exterior.   

¿Cómo ha sido el relacionamiento con las nuevas autoridades de la ANP y del MTOP?

Hay un diálogo muy abierto, fluido. Nosotros compartimos la visión del actual gobierno de fomentar la competencia, y que la competencia, de alguna forma, sea la base de la competitividad. Al igual que la Unión de Exportadores –somos parte de la organización-, estamos preocupados por las tarifas portuarias y creemos que la única forma de ser más eficientes y bajar tarifas es con inversión. Hablo por Montecon, pero el puerto de Montevideo, en general, tiene que seguir creciendo en cuanto a capacidad y a la aplicación del más moderno equipamiento portuario disponible, y debe seguir invirtiendo en infraestructura, que es la única forma en la que se pueden abatir costos y tarifas. Ahí tenemos nuestro proyecto, nuestros sueños y utopías, y el gobierno, de alguna forma está al tanto de eso. Somos optimistas de que en el corto plazo estas cosas pueden concretarse.  

¿Cuál es la cuota de mercado de Montecon hoy en el sector de contenedores?

En el total de contenedores, tanto tránsito como exportación e importación, Montecon maneja entre el 50% y el 60% del mercado. Operamos prácticamente el 70% del tránsito que pasa por Montevideo, y tenemos una gran presencia en lo que es carga local. Ahí TCP tiene más volumen de operación de contenedores vacíos, y Montecon mueve levemente un poquito de carga local, principalmente exportación; también mueve más tránsito. Tenemos un foco muy grande en lo que es la plaza, tanto en exportación como en importación, y tratamos de paliar nuestras deficiencias en equipamiento portuario por no poder invertir en grúas pórtico, en particular. Eso nos impide tener la productividad que hoy el armador, con barcos cada vez más grandes, requiere. Intentamos suplir esa carencia con una gran vocación de servicio, estando muy cerca de los clientes, tratando de entender sus necesidades, y adecuando nuestros procesos a cada vertical de negocio. Tenemos desde hace tiempo un concepto de atender la plaza por vertical de negocio. No son lo mismo las necesidades que tiene el sector forestal de las que puede tener el farmacéutico o el lácteo, por más que todos pagan las mismas tarifas públicas. Los requerimientos de logística son diferentes y en Montecon tenemos la vocación de ser flexibles, entenderlos, y tratar de adecuarnos a las necesidades de cada uno de ellos, y hasta ahora lo hemos logrado con bastante éxito.    

Acaban de recibir dos grúas RTG, adquiridas al grupo Liebherr. ¿Cuál es el impacto que este equipamiento genera en la actividad portuaria de Montecon?

Se trata de grúas pórtico sobre ruedas, que en realidad son para operar en patio, es decir, no son las famosas grúas pórtico con las que hemos estado en debate. Mientras que las grúas pórtico trabajan sobre rieles y tienen el cometido de operar barcos, las RTG son para operar simplemente del lado de almacenaje. Son grúas bastante novedosas, muy grandes, eléctricas y van a operar en la nueva área que Montecon tiene concesionada en una licitación que hubo hace un par de años. Se trata de una concesión por 10 años, en la cual Montecon se comprometió a repavimentar toda el área, con una inversión millonaria. Allí también pusimos andenes con 700 tomas para contenedores reefer -para cargas perecederas-, y que van a estar manipuladas por este tipo de grúas. Eso también nos abre una perspectiva para poder atender mejor el área de mercadería perecedera –frigoríficos, lácteos, frutas-, con una mayor oferta de servicio tanto en frío como en monitoreo en tiempo real de las condiciones del contenedor, entre otras cosas. Ese es un proyecto que va a estar funcionando en el primer trimestre del año que viene. También tenemos mucha expectativa con todo un sector de mercadería de pharma, que de alguna forma está tratando de localizar su hub en el puerto. Ahí también hay muchos proyectos en conjunto con nuestros clientes. 

Después, a juicio de nuestro legítimo derecho, todavía no pudimos concretar la posibilidad de poder invertir mejor en equipamiento portuario de atención a los buques. Ahí sí entran en acción las grúas pórtico, pero esa es otra gestión que tendremos que avanzar con el actual gobierno. 

¿Cuáles son los sectores industriales más relevantes que atiende Montecon?

Hoy el sector más fuerte es el exportador, y en ese rubro tenemos, básicamente, el sector arrocero, que es preponderante y un gran cliente de Montecon. Tenemos también los sectores forestal, frigorífico, de lácteos y de farmacia. Esos cinco son los sectores más relevantes, aunque todos son importantes para nosotros. El de farmacia es incipiente y ojalá prospere; el resto maneja mucho volumen y, por lo tanto, genera un gran movimiento de contenedores, por lo que requiere de una logística muy afinada justamente para que sea lo más competitivo posible.  

¿En qué otros temas está poniendo foco la empresa?

No quiero dejar de mencionar los temas de sustentabilidad en los que Montecon está trabajando desde hace muchos años. Somos pioneros y referentes en el puerto de Montevideo y en Uruguay en lo que refiere a seguridad y salud ocupacional. Estamos con muchas acciones en temas ambientales, justamente en un proceso de minimizar nuestros residuos, principalmente sólidos, pero además con mucho foco en la transformación energética, y pasarnos, en la medida que se nos permite, de combustibles fósiles a energía eléctrica. 

También estamos trabajando seriamente en temas de política de género, apuntando a la inclusión de la mujer en las áreas portuarias. Hoy Montecon tiene todavía un porcentaje bajo respecto a lo que es el ideal en ese sentido, pero tenemos ya mujeres actuando a lo largo y ancho de toda la empresa, desde operadoras de terminal tractors, operadoras de grúas, operadoras de camiones, hasta gerentes. Somos miembros de la WEP (Women’s Empowerment Principles), adhiriendo a sus principios y siendo consistentes con ellos. 

Estamos poniendo énfasis en la mejora de nuestros procesos y en la productividad, por supuesto, con la limitante de no tener muchas veces los equipos que quisiéramos. Una de nuestras metas es tener mejores condiciones de productividad y, por ende, de costos más adecuados como forma de lograr una competencia interna más balanceada para, de esa forma, transmitir nuestra mejora de costos a las tarifas. En concreto, cuando Montecon ganó la concesión que mencionaba antes y pudo, para reefer, empezar a generar a partir de electricidad y no de gasoil, el ahorro que generamos se lo transmitimos a la tarifa. De hecho, hace tres meses Montecon bajó su tarifa de frío producto de que a partir de octubre empezamos a generar a través de tomas eléctricos. Entendemos que hay una oportunidad de que el comercio exterior en el puerto sea más eficiente y las tarifas sean menores, pero todo eso está vinculado a lo que este gobierno nos permita invertir. Nuestros accionistas se han contactado hasta con el presidente de la República, le han manifestado el compromiso de la empresa y la intención de seguir invirtiendo en el puerto de Montevideo. Pero, repito, estamos esperando que se dilucide este tema del juicio con TCP para avanzar nosotros con nuestra propuesta de inversión y de proyecto. 


Inversión millonaria

¿A cuánto asciende la inversión realizada por Montecon en las áreas del puerto de Montevideo a lo largo de estos 20 años?

En los últimos seis años Montecon ha invertido un promedio de unos seis millones de dólares por año en maquinaria y equipo. En lo que va de la historia de Montecon, la inversión debe de estar en el orden de los 80 millones de dólares. Sumado a esto, hay que agregarle lo que año a año pagamos a la ANP por concepto de uso de áreas, tanto de almacenaje, como áreas permisadas, concesionadas y pago de canon, que hoy ronda los 16 millones de dólares por año. Creo que hoy somos los que más aportamos al presupuesto de la ANP como operadores portuarios. En lo que respecta a activos fijos, en los últimos años también hemos invertido mucho en sistema de gestión. Tenemos herramientas tecnológicas de TI, de hecho, nuestro sistema de gestión ERP, el sistema de gestión de la terminal, que se llama Navis, tuvo un costo millonario. Eso nos ha permitido optimizar la trazabilidad de los contenedores y mejorar la productividad. Estamos siempre atentos a cualquier herramienta de gestión innovadora o disruptiva que pueda aparecer para dar mejor servicio a los clientes y tener stakeholders más relevantes.  


Un año con altibajos en la rentabilidad

Este fue un año especial. ¿Cómo evalúa la facturación de la empresa?

En lo que respecta a facturación, quizás no fue un año tan bueno como quisiéramos, pero a nivel de actividad sí fue intenso. Tanto el puerto de Montevideo en general, como Montecon en particular, movieron más o menos la misma cantidad de contenedores que el año pasado. Quizá bajó un poquito la importación… el sector importador, de alguna forma, se resintió; influyó el efecto del tipo de cambio y también la caída en el consumo local. Lo que bajó en la importación subió en parte la exportación, que quizás no ha sido tan buena en términos de valor, pero sí en volumen, y Montecon mueve cajas, no mueve valor, por lo cual, de alguna forma, hemos tenido un incremento en la exportación. También hubo un incremento en el tránsito. Gran parte del tránsito de Paraguay, que se había perdido contra las terminales argentinas, volvió a Montevideo y sirvió para el crecimiento del tránsito de Montecon. 

A nivel de rentabilidad el 2020 no fue tan bueno como otros años, porque ciertas medidas que hemos tomado para preservar la salud de nuestros trabajadores en términos de distanciamiento social o de restringir la presencia de las personas en el puerto, aun pagándoles el salario, han incrementado los costos laborales porque hemos perdido productividad, pero prevaleció la priorización de la operativa. Pero tampoco ha sido un mal año, y no nos podemos quejar frente a lo que ha sido la realidad general del país.