“Si la persona elige y mejora su jubilación, las AFAP no tienen problema en traspasar fondos al BPS”

No serán » EL PRESIDENTE DE ANAFAP DESESTIMA QUE 30000 ABANDONEN EL SISTEMA

El Poder Ejecutivo presentará una solución a los “cincuentones”, de acuerdo a lo anunciado por el presidente Tabaré Vázquez esta semana a los manifestantes que se encontraban en la Torre Ejecutiva. El presidente de ANAFAP, Sebastián Peaguda sostiene que el primer paso que debe hacer la ley, para solucionar el problema, es reconocer el 100% de los aportes generados por estos trabajadores antes de 1996.

Por Adolfo Umpiérrez | @AdolfoUmpierrez

La historia que tiene como protagonistas al Estado y los llamados “cincuentones”, que tiene como centro el perjuicio que les generará a estos últimos su pertenencia al sistema mixto de jubilaciones parece tener una luz al final del túnel. El propio presidente de la República bajó el lunes de la Torre Ejecutiva a anunciar a los “cincuentones” que estaban protestando en la puerta del edificio que se elaboraría un proyecto de ley con la finalidad de solucionar este problema y no afectar sus jubilaciones. El presidente recibió muchas voces de aliento, aún cuando ninguno de ellos conoció en detalle, en aquel momento, por dónde se llegará a la solución.

El texto de la ley todavía no está definido, lo único con lo que se cuenta es con un anteproyecto presentado por el PIT-CNT que en su primer artículo establece que aquellas personas que en la fecha en la que se promulgue la ley tengan 50 años o más, podrán desafiliarse del régimen mixto “con carácter retroactivo al momento de ingreso al mismo”. El presidente, por su parte, fue más explícito: “Ustedes ya tienen la seguridad que previa información y considerando cada caso en particular, cada uno podrá tomar la decisión de pasar al BPS o quedarse en su AFAP”. Esto imprime a la futura ley, un carácter muy similar a la que fuera aprobada en 2013 y que le dio a una porción de los afiliados la posibilidad de recurrir a asesorarse para saber si le era conveniente continuar en el régimen mixto, o volver al aporte único al BPS.

¿Son o no son?

Según estimaciones hechas por República AFAP, serían unos 30.000 afectados por el régimen mixto los que podrían optar por volver al BPS. Por su parte, Sebastián Peaguda, gerente general de AFAP SURA y presidente de la Asociación Nacional de AFAP (ANAFAP), dijo a CRÓNICAS que no sabe si ese número es certero. “El texto de la ley no está en ningún lado y no está claro cómos se van a definir los casos”, dijo y agregó que “depende mucho quienes sean esas personas y los fondos que implican”. “Como estimación se puede jugar con ese número, pero no manejaría esa cantidad porque no está la ley para definir los afectados y si vamos a hablar con los números, supongo que una cosa es sean 30.000 los afectados y otra son los que, efectivamente, opten por salir del sistema”, aseguró.

La clave para la solución del problema, estima Peaguda, se encuentra en la definición concreta de este. “A las personas que no le reconocieron por el total los aportes que hicieron al BPS, previo al 1996, y que le reconocen solo una parte, entonces tienen un problema objetivo. Esa diferencia no la tienen tampoco en la AFAP”, dijo.

Peaguda sostiene que si el problema fuera este, entonces es necesario ver cuánto es necesario que se le reconozca para hacer el cálculo correspondiente de su jubilación. “Después hay que ver si el fondo que pudo ahorrar durante los últimos 20 años es suficiente”, agrega. “Si bien la solución no va a salir de las AFAP, si definimos el problema ahí, hay que reconocer los aportes, ver cuánto suma y ahí tomar opciones de cuál es la mejor solución, porque si con eso se consigue que la persona tenga una mejor jubilación, entonces está bien”, aseguró.

Incluso fue más allá: “Si es opción de la persona, y es para su mejor jubilación, entonces las AFAP no tienen problema en traspasar el fondo al BPS. Al fin y al cabo si la persona opta por esto y fue informado, qué suerte que su ahorro le sirve para financiar la mejor opción para su retiro”, sentenció. Al mismo tiempo, señaló que actualmente “hay una incongruencia entre lo aportado y lo reconocido que debe ser aclarada antes de recurrir a los fondos del trabajador para financiar la solución. Una vez aclarado este punto, es bueno reconocer que esta propuesta es posible gracias a que estas personas tienen un saldo acumulado en sus cuentas individuales en las AFAP. Si este fondo no existiera, el déficit no permitiría asimilar los costos en el mediano plazo. Esto demuestra el desafío que el BPS tenía y continúa teniendo para su financiamiento”.

No es tanto

En caso de que se debieran disponer de los fondos ahorrados en las AFAP para dar una solución al abandono del sistema mixto para los cincuentones, se trata de personas que están entre los 50 y 60 años con aportes que, desde los 55 años, empiezan a destinarse al subfondo de retiro. Este subfondo está pensado con instrumentos de más corto plazo y menor riesgo, considerando que esa cuenta pronto será traspasada a una aseguradora para que pague la jubilación. Es decir, en caso de que las AFAP debieran transferir estos fondos al BPS, no les generaría un mayor problema porque se trata de fondos que en el mediano plazo saldrían, de todos modos, de la administración de la AFAP.

Si la ley tiene la misma lógica a la aprobada en 2013, entonces se estima que, no solamente se traspasará el ahorro, sino que, además, la rentabilidad generada durante el tiempo que estuvo abierta la cuenta. Se estima que en la actualidad solo el 34% del fondo previsional corresponde a aportes, mientras que el resto surge de la rentabilidad.

“El sistema mixto funciona. Hay personas que fueron afectadas en forma real y hay que buscar soluciones a esas situaciones, pero dichas situaciones no se deben a las AFAP sino al diseño de la ley, que limitó lo que el BPS les reconoce para calcular su jubilación. Debe haber congruencia entre lo aportado y lo que se entrega como prestación, y eso aquí no sucede”, indicó Peaguda. “Me gustaría que el texto comenzara por reconocer los aportes anteriores al 1996, antes de recurrir a lo que se aportó y no está en ningún lado, es mejor reconocer ese aporte a que los fondos de la persona sean los que finalmente puedan darle una solución”, concluyó Peaguda.