China empieza a repuntar, pero a ritmo lento y con estimaciones de magro crecimiento en 2020

Comercio > Exportaciones de Uruguay a China cayeron 23,6% en marzo

Luego de la fuerte caída de la actividad registrada por China como consecuencia del combate al Covid-19, el gigante asiático parece lentamente retomar su actividad y muestra tibios signos de repunte en marzo. Las fábricas volvieron a abrir, la gente retorna lentamente a las calles, pero aún hay ciertas restricciones que impiden un regreso a la normalidad. Por esto se espera que no sea algo inmediato.

No hay duda alguna que el Covid-19 está causando una crisis sin precedentes en la economía, tan solo comparable a la que generaron eventos bélicos de escala global. De hecho, muchos de los planes que se manejan para reactivar la economía son comparados con acciones tomadas en momentos de posguerra, como el Plan Marshall aplicado luego de la Segunda Guerra Mundial.

El primer país en sufrir los efectos del virus en su economía fue China, donde se originó el brote, y cuya actividad se paralizó por completo para permitir el aislamiento de la sociedad que frenara el avance de la enfermedad en el país. Como consecuencia, la actividad del primer trimestre en China se desplomó.

De acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística de China, entre enero y febrero -período donde más se vio afectado el gigante asiático- la inversión en activos fijos se desplomó un 24,5% en comparación con el mismo período de 2019. A su vez, el sector de ventas cayó un 20,5%, el valor de las exportaciones hizo lo propio en un 15,9%, la producción industrial se contrajo un 13,5% (la más rápida en 30 años) y la producción de servicios bajó en un 13%, según informó el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

A esto se le suma que la tasa de desempleo aumentó hasta su punto más alto, alcanzando un 6,2% en febrero de 2020.

Sin embargo, el sol parece volver a brillar sobre la nación oriental.

Crece desde el pie

Luego de varias semanas de medidas en pos de frenar el contagio del virus, China parece estar recuperándose de la pandemia y retornando a la vida normal.

El Índice de Gestores de Compras oficial chino (o Índice PMI, por sus siglas en inglés), es publicado mensualmente por la Oficina Nacional de Estadística de China, y un puntaje de 50 indica un valor neutral, una calificación menor a ese número es una señal de contracción, y una mayor significa una expansión de la economía.

En enero de este año la economía china mostraba signos de crecimiento, pero en febrero el PMI se desplomó a 29,6 puntos por el parate económico a causa del Covid-19. Sin embargo, el indicador pegó una remontada en marzo y dio vuelta el partido, marcando 52,3 puntos que augura expansión.

Zao Quinghe, jefe de Estadística del buró chino sostuvo que «los esfuerzos de China para prevenir y controlar la epidemia e impulsar la economía y el desarrollo han alcanzado resultados positivos», señalando que la situación ha seguido mejorando, lo que permite acelerar significativamente la producción de las empresas. No obstante, el experto advirtió de que antes de afirmar que la actividad en China ha regresado a la normalidad hace falta ver una evolución de los PMI en la misma dirección durante tres meses consecutivos.

En este escenario, las fábricas han vuelto a abrir, operando a dos tercios de su capacidad usual, y los consumidores empiezan a salir de nuevo a los comercios y restaurantes, aunque con cautela.

Una de las formas en que el gobierno chino incentiva a la gente a volver a salir -y gastar dinero- es a través de cupones digitales, de acuerdo con el portal estadounidense Quartz. Se le entrega a la sociedad a través de plataformas de terceros, la gente expende estos cupones y puede usarlos para comer, comprar o viajar en un corto período de tiempo.

Es que la recuperación no será inmediata: la demanda interna tardará en ganar tracción, debido a cicatrices psicológicas, quiebras y pérdidas de empleos.

A esto se le suma que la demanda de los países que comercian con esta nación también está sufriendo sus consecuencias, ya que varios de ellos están lidiando con el brote de la pandemia.

Aún hay restricciones en juego que impiden un retorno completo: esto aplica para sectores como la industria, la construcción o la fabricación de automóviles. Todas estas actividades, si bien intentan reactivarse, están enfrentando una escasez de mano de obra, reportó el portal The New Daily.

Si bien algunas estimaciones sugieren que un 70% de la fuerza laboral de la segunda economía mundial ha retomado su trabajo, aún hay varias pequeñas empresas luchando.

Manos de tijera

En este contexto, el Banco Mundial advirtió que la economía de dicha nación crecería -en el mejor de los casos- un 2,3% en 2020, lo que contrasta fuertemente con el 6,1% registrado en 2019. Este es el escenario principal trazado por el organismo, pero en un escenario peor al previsto, la economía china se podría estancar al crecer tan solo un 0,1%. «Un significativo dolor económico parece inevitable en todos los países», señala el Banco Mundial.

Por otro lado, el banco de inversión de más alto perfil en China, China International Capital Corporation (CICC), redujo sus previsiones de crecimiento del PIB. En enero se esperaba que el gigante asiático se expandiera en un 6,1%, pero según sus nuevas predicciones, lo hará tan solo en un 2,7%.


Exportaciones de Uruguay a China desaceleran el ritmo de caída

La desaceleración de la economía china tuvo una inmediata repercusión en las exportaciones de Uruguay hacia el gigante asiático. En enero, las solicitudes de exportación de bienes se habían contraído un 14%, mientras que en febrero se registró un fuerte desplome de las ventas de un 49% en términos interanuales.

En marzo, de acuerdo al informe de comercio exterior que elabora Uruguay XXI (ver nota página 15) las solicitudes de exportación de bienes cayeron un 23,6% medidas en términos interanuales.