Gane quien gane, la política económica no verá grandes modificaciones

La forma > Reducción del déficit es uno de los mayores puntos de discordia

Martínez o Lacalle Pou. Uno será el futuro presidente. Pero más allá de las diferencias públicas y las críticas de campaña, expertos consultados por CRÓNICAS interpretaron que independientemente de quien gane, habrá una continuidad en los lineamientos económicos. El mayor “matiz” mencionado está en la forma en la que se buscará reducir el gasto público, ya que uno se enfoca en el crecimiento, mientras el otro apunta al gasto público. Hernán Bonilla, director del CED, evaluó que la medida de Lacalle Pou de recortar US$ 900 millones el gasto, es posible, pero requiere de una fuerte voluntad política.

Por Ignacio Palumbo | @ignacio_palumbo

Las elecciones nacionales del pasado domingo 27 determinaron que la próxima Presidencia de la República se definirá a través de un balotaje entre el candidato frenteamplista, Daniel Martínez, y el nacionalista Luis Lacalle Pou, el último domingo de noviembre.

Si bien el oficialista fue el más votado, con casi cuatro de cada diez sufragios, el escenario de coalición que se formó entre el Partido Nacional, Partido Colorado y Cabildo Abierto, parecen dejar en una posición más ventajosa al candidato blanco, lo que podría marcar un cambio de gobierno durante la próxima administración.

Sin embargo, expertos consultados por CRÓNICAS respecto a qué puede esperarse de los futuros lineamiento de la economía, coincidieron en subrayar que no habrá grandes cambios, sea quien sea el que se ponga la banda presidencial el próximo primero de marzo de 2020.

Todo sigue igual

La directora del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y Administración de la Universidad de la República (Iecon-UdelaR), Gabriela Mordecki, afirmó que “las líneas principales están trazadas” y evaluó que “no hay decisiones importantes que se van a tomar desde ahora hasta marzo”. A su entender, en lo que refiere a las propuestas económicas “habrá que esperar por lo menos a que se dilucide bien esta situación y cuáles serán las medidas que se planteen a partir de los nuevos esquemas de gobierno que aparezcan”. Así, en el corto plazo, “la situación se mantiene”, y la mayor incertidumbre del país viene en relación a Argentina (ver recuadro).

En la misma línea argumental se expresó el economista de la consultora Oikos, Pablo Moya, para quien los “grandes pilares sobre los que se basa el desarrollo de políticas económicas” se mantendrán independientemente de quién festeje el 24 de noviembre: Esto son, entre otros, el pago de la deuda y la estabilidad financiera y de precios.

A pesar de ello, Moya identificó algunos matices entre ambos candidatos respecto a acciones concretas, como por ejemplo, el manejo de las relaciones laborales o de la gobernanza de las empresas públicas. También en lo que refiere al déficit fiscal, ya que “hay visiones muy antagónicas”, aseveró.

Punto de quiebre

En este sentido, el director ejecutivo del Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), Hernán Bonilla, focalizó las propuestas de ambos candidatos hacia sus planes para reducir el déficit fiscal. condición
Por un lado, señaló que “Martínez ha propuesto una continuidad en la política económica”. Recordó que el candidato oficialista “ha propuesto reducir el déficit en base al crecimiento de la economía que se espera que pueda haber, y un aumento del gasto menor a ese crecimiento de la economía”.

Por el contrario, Lacalle Pou establece en su plan de gobierno su intención de realizar un recorte de US$ 900 millones del gasto, una cifra que para algunos suena exagerada o para la cual habría que aplicar severos recortes. A propósito de esta propuesta, Bonilla valoró que el recorte anunciado por el candidato nacionalista es posible de llevar a cabo, aunque “no es fácil”. Además, precisó que será necesaria una “fuerte voluntad política” para poder aplicarlo.

Ante esta dos realidades, el director ejecutivo del CED evaluó que cada candidato -de triunfar- buscará llevar el ajuste de sus cuentas por su camino, pero advirtió que se debe tener en cuenta cómo afecta sus intenciones la coyuntura económica. Habrá que ver “qué va a ir poniendo la realidad en términos de cambios de las condiciones internacionales” o de la evolución del propio déficit.

Esto se vuelve más relevante para el primer año del gobierno, donde se mantiene el presupuesto del período anterior.


Argentina bajo la lupa

El mismo día en que Uruguay elegía nuevo jerarca, Argentina hacía lo propio y los resultados determinaron que Alberto Fernández será el próximo mandatario.

La reacción de los mercados fue de mucha mayor calma que lo sucedido en agosto luego de las elecciones primarias PASO, ya que -a diferencia de entonces- esta vez ya se daba por descontado un triunfo de Fernández.

Sin embargo, las incertidumbres están lejos de irse, como lo muestran las nuevas restricciones implantadas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) para la compra de dólares.

Consultados por CRÓNICAS, Moya y Bonilla hicieron énfasis en la incertidumbre que Argentina sigue mostrando, principalmente en relación a su economía.

El economista de Oikos señaló que, hasta que no se sepa el plan económico de Fernández, el panorama seguirá siendo el mismo, e incluye “contracción de la actividad industrial”, “una fuerte recesión” y una inflación superior al 40% que lleva a la pérdida del poder adquisitivo de los salarios.

Bonilla, en tanto, se refirió a las medidas impuestas por el BCRA el mismo día de las elecciones, donde se anunció una reducción en la cantidad de dólares que se pueden retirar. Esto “hace difícil ver si el próximo gobierno va a poder corregir la situación de forma de que no se vaya deteriorando más”.

“El gobierno de Fernández va a tener que dar señales muy claras respecto a los contratos, a las condiciones, al pago de la deuda y demás para ver si puede mejorar las expectativas de la economía argentina que son muy malas y con un año, este año, que va a ser malo”, concluyó.