Iván Kirichenko, director de Signo: “El peor error que puede cometer la comunicación es pretender industrializarse”

Hace 10 años, en marzo de 2014, Iván Kirichenko fundaba Signo, consultores en comunicación. En este mano a mano con Empresas & Negocios, el licenciado en Ciencias de la Comunicación, con 25 años de experiencia como periodista y actual profesor de periodismo en la Universidad Católica, cuenta los detalles de cómo nació el emprendimiento, la visión de la empresa y las proyecciones a futuro, en un mercado en el que cada vez más organizaciones son conscientes de que la comunicación es uno de sus activos más estratégicos.

Enfrentar un nuevo desafío, cambiar de rumbo o arriesgarse son situaciones que muchas veces traen consigo la inevitable sensación de miedo e incertidumbre. “Cuando vas a emprender en Uruguay estadísticamente lo más probable es que fracases y yo era consciente de eso”, contó Iván Kirichenko, director y fundador de Signo a Empresas & Negocios, retratando justamente esa sensación.

Y es que el comienzo de Signo como empresa implicaba para él cambiar de rumbo, “colgar los botines del ejercicio periodístico”, dejar su puesto como editor de política en Búsqueda, arriesgarse y encarar el desafío de emprender en una nueva área de la comunicación.

“Hubo un momento en el que me plantee la pregunta: ¿Qué es lo peor que puede pasar? Y era o fracasar y tener que volver al final de la fila a golpear la puerta para pedir trabajo o verme dentro de 30 años preguntándote qué hubiese pasado si… Cuando comparé las dos imágenes me di cuenta que lo peor que me podía pasar era quedarme con la duda”, rememoró sobre ese momento trascendental.

Otro factor adyacente que lo impulsó a dejar de dudar y arriesgarse tuvo que ver con la detección de un melanoma. “Fue un proceso de casi dos meses entre el momento en el que me lo detectaron y las dos operaciones que tuve en el medio; tuve la suerte de que llegamos a tiempo y estoy curado. Si bien mi vida está condicionada porque no puedo tomar sol, y tengo que chequearme cada seis meses, eso también me ayudó a poner en perspectiva las cosas y fue una fuente de inspiración y energía para dar el paso por más miedo que tuviese”, detalló.

Con el diario del lunes, Kirichenko confirma que su percepción de que había mucho terreno y oportunidad para crecer en el ámbito en Uruguay era cierta.

Una década de trayectoria

En la actualidad, Kirichenko define a Signo como una agencia de este siglo. “Somos flexibles y camaleónicos, tenemos que adaptarnos a todo tipo de escenarios, cambios y demandas. Tenemos que ser horizontales, los equipos tienen que ser diversos y reunir distintas capacidades. Esas han sido fortalezas que hemos tenido y que nos han permitido adaptarnos a todo”, explicó.

Y es que al inicio de la empresa las redes sociales no tenían el peso que sí tienen hoy, el marketing digital era diferente y la relación de las empresas y organizaciones con los medios de comunicación era otra. Además, en la actualidad, el director de Signo identifica que se viene consolidando un proceso de fortalecimiento de empresas como actores sociales relevantes y que ha habido un proceso de cambio, modernización y maduración en el mercado local.

“Las empresas y organizaciones ya no tienen chance de encerrarse en sí mismas, no pueden aunque quieran. Quizás hace décadas sí, pero ahora si formás parte de una organización vas a tener un lugar en la sociedad por acción u omisión, todo lo que hagas o dejes de hacer va a estar comunicando. Hay cada vez más empresas y organizaciones que son conscientes de que la comunicación es uno de sus activos más estratégicos”, señaló.

Según contó el entrevistado, en la actualidad es mucho más frecuente encontrarse con dueños o altos ejecutivos de empresas que comprenden la necesidad de comunicación. En este contexto, lo que más se está demandando es el asesoramiento estratégico de comunicación. “Lo que noto es una mayor demanda de estrategia, de un acompañamiento que le aporte a una empresa una brújula en materia de comunicación y le permita articular todos los procesos”, detalló.

Por otra parte, uno de los principales desafíos es ayudar a las empresas a que comprendan que hay caminos paralelos de corto, mediano y largo plazo y que cada cosa va impactando en la otra. Para el ejecutivo, una acción de comunicación específica puede tener un impacto saludable y positivo, pero si se cae y desaparece en el tiempo puede terminar siendo nocivo para la empresa. Por eso es importante que se asuman objetivos de corto, mediano y largo plazo.

La visión

“La comunicación es una actividad esencialmente humana porque es compleja y como tal debe ser asumida. El peor error que puede cometer la comunicación es pretender industrializarse. Cuando eso pasa, para mí se comete un error porque no solo no va a dar las soluciones que necesita el cliente, sino que comienza a sentenciar su final”, analizó el director de la agencia sobre el rol de la comunicación corporativa.

En este sentido, sostuvo, uno de los desafíos más grandes que tiene la comunicación hoy es no morder el anzuelo de la ansiedad.

“Creo que tenemos que encontrar un punto de pausa estratégica, calma y paciencia que permita madurar los mensajes antes de salir. Por apurarnos a veces no damos todo lo que hay que dar, podemos estar agrandando problemas donde no los hay. Esto lo trabajamos mucho, internamente, con los equipos, para transmitirlo al cliente”, señaló.

Para Kirichenko, el peso que ganaron las redes sociales también tiene que ver, precisamente, con esto, ya que generaron mayores ansiedades y velocidad en los desafíos y la circulación de información. Por esto considera que es fundamental la mirada estratégica, calma, firme, serena y aplomada para entender el real impacto de las cosas que aparecen en redes, ya sean negativas o positivas, incluso en cuestiones que tienen que ver con entender las métricas. “Otro de los mayores desafíos que tenemos en nuestros servicios es el exceso de información, cómo clasificarla, seleccionarla. Justamente, priorizar qué relevancia asignarle a cada cosa es uno de los servicios que más necesitan nuestros clientes y necesitamos todos los ciudadanos porque estamos siendo objeto de una competencia gigantesca de estímulos e información”, explicó.

Por otro lado, otro punto fundamental en la visión de la empresa es la autodefinición como independientes de cualquier sesgo político, ideológico, filosófico y religioso.

El futuro

Durante estos 10 años de historia la empresa ha crecido de forma gradual, algo que para su director es fundamental para mantener la esencia.

“Me gustaría que Signo siga creciendo, no necesariamente en volumen pero si en capacidades, diversidad y que podamos mantener esta identidad de ser transparentes, humanos, cercanos y cálidos, de estar cerca del cliente, de darle soluciones a medida y no industrializarse”, respondió al ser consultado sobre el futuro. En este sentido resaltó que desde el principio un punto fundamental para la conformación de la empresa fue tener un equipo de buenas personas.

“Si puedo proyectar algo creo que la demanda por la mirada estratégica va a seguir siendo lo que más se nos pida… un asesoramiento en momentos de crisis, la prevención, capacitaciones, toda esa gama de servicios fundamentadas en miradas estratégicas. Creo que tenemos mucho terreno y herramientas para crecer”, sostuvo Kirichenko

A nivel general, cree que el siguiente paso como país es exportar sostenidamente servicios. “Uruguay tiene una reputación a nivel internacional de servicios, capacidad, seriedad y confiabilidad, de la mezcla valiosa de ser profesionales, cálidos y sensibles, honestos y cumplidores. Creo que ahí tenemos una oportunidad y la comunicación es un servicio ideal para capitalizar la fortaleza del país y consolidar los puentes hacia el exterior”, reconoció.


“Hay líneas que no cruzamos”

Al referirse a los límites que se impone en su trabajo, Kirichenko remarca que la agencia no realiza comunicación política, a pesar de que el tema le gusta. “Nosotros no hacemos política, no nos metemos en ese tema. Fue una definición que me costó tomar porque me encanta la política. Fue precisamente eso lo que hice, sobre todo en los últimos años en que ejercí el periodismo. Es un tema que me parece apasionante, pero mientras iba armando el proyecto tome la decisión estratégica de que la agencia en política no se va a meter”, explicó sobre el tema.

En los inicios tuvo planteos para incursionar en ese mundo, y así lo cuenta en la charla.

Fue una definición que me costó mucho porque sabía que iba a ser difícil el camino y que empezaba en paralelo con la campaña electoral del 2014. Yo pensaba ‘si en esto no me va bien, ¿qué hago?’. Al inicio tuve planteos, llamadas, te diría que de todos los colores políticos para sumarme a sus campañas y a todos les dije que no. Creo que fue una buena decisión, y de hecho nos permitió hacer algo muy lindo que fue participar en la comunicación de los dos debates presidenciales del 2019. Eso solo lo pudimos hacer por el posicionamiento que mostramos, porque éramos un interlocutor creíble y confiable para los dos candidatos en pugna en aquel momento, Lacalle Pou y Daniel Martínez. Nos podíamos parar en el medio y hablar con ambos desde un lugar de profesionalismo y confiabilidad. Esto es algo que cultivamos y protegimos más allá de los desafíos de una etapa histórica que induce más a polarizaciones que a otra cosa, pero nos quedamos en ese lugar”, relató sobre esta cuestión. Como cierre del tema, el profesional remarcó: “Obviamente, tampoco hacemos cosas que estén reñidas con nuestros principios, valores y demás. Hay líneas que no cruzamos y eso lo tenemos claro”.