La economía creció en 2022, pero cayó en la segunda mitad

El año pasado la economía uruguaya aumentó 4.9%, producto de las exportaciones de bienes agrícolas y la recuperación del sector servicios. Sin embargo, en el segundo semestre del año el nivel de actividad cayó, empujado por la desaceleración mundial y el impacto de la sequía.

Por Sofía Tuyaré (*)

Tras la recuperación económica por el impacto de la pandemia, se observaron nuevos retos a nivel mundial y regional. En 2022 nuevos factores marcaron la contienda internacional, que se analizaron a lo largo del año, y tuvieron impacto en la economía mundial: la guerra de Ucrania, la desaceleración económica de algunos países, las presiones inflacionarias a nivel global, el incremento de tasas de interés llevado adelante por los bancos centrales, entre otros.

Para Uruguay, el contexto externo se presenta más adverso ante un escenario mundial incierto, las condiciones financieras más restrictivas y el impacto de la sequía, aunque aún no se sabe la duración e intensidad.

A pesar de estos nuevos desafíos que se divisan para la economía local, algunos elementos pueden impulsar el desempeño económico, pero los riesgos persisten y se prevé que este año se desacelere la economía.

La economía uruguaya se expandió el año pasado y confirmó lo que muchos analistas estimaban en previas proyecciones; la tasa de crecimiento fue cercana a 5%. Sin embargo, en el segundo semestre del año el nivel de actividad se contrajo, lo que evidenció el impacto de shocks externos y los primeros indicios de la sequía.

Últimos datos

Según los recientes datos publicados por el Banco Central del Uruguay (BCU), el Producto Interno Bruto (PIB) en 2022 aumentó 4.9%, luego de crecer 5.3% el año anterior. El informe de Cuentas Nacionales que elabora el BCU comunicó que se realizó una revisión de las estadísticas anuales del 2021 y que se elevó la tasa de variación del PIB estimada en el informe del año pasado. Según el organismo, el nivel de actividad fue revisado al alza y pasó de 4.4% a 5.3%.  

El BCU en su informe desagrega el comportamiento del nivel de actividad de Uruguay registrado el año pasado. Por un lado, el desempeño de 2022 es producto, en parte, de la recuperación de algunas actividades que en 2021 aún estaban afectadas por la emergencia sanitaria del covid. A su vez, se ve impulsado por los productos agrícolas -zafras de cultivo de verano-. Sin embargo, en el último tramo del año se observa el impacto de la sequía.

Esta variable tiene dos enfoques para poder analizar el comportamiento. Por un lado, está el punto de vista de la demanda. El incremento de 2022 se explica tanto por el incremento de la demanda interna, empujado por el consumo privado y la inversión, y la demanda externa, donde las exportaciones también se comportaron de manera expansiva. El otro punto de lectura es desde el enfoque de la producción. En año pasado se destaca la incidencia positiva de las ramas de actividad: Salud, Educación, Actividades inmobiliarias y Otros servicios, Comercio, Alojamiento y Suministro de comidas y bebidas y Transporte y almacenamiento, Información y Comunicaciones.

Si bien en el año global la economía se expandió, en el último tramo del año el comportamiento fue recesivo. En el cuarto trimestre de 2022, el PIB cayó 0.1% respecto al mismo trimestre del año anterior. Esto se traduce en que el último trimestre del año se mantuvo prácticamente en los niveles del cuarto trimestre de 2021. Este magro desempeño se explica, principalmente, por la menor producción agrícola en este periodo. En el tercer trimestre para la medición interanual, el indicador creció 3.4%.

Según el informe del BCU para este periodo, las actividades que tuvieron mayores incidencias positivas fueron Comercio, Alojamiento y Suministro de Comidas y bebidas y Trasporte y almacenamiento, Información y Comunicaciones. En la vereda de enfrente, los sectores con mayores incidencias negativas fueron Agropecuario, Pesca y Minería y la Industria Manufacturera.

Si se toma la serie desestacionalizada, el nivel de actividad para el periodo octubre-diciembre disminuyó 1.3% respecto al trimestre inmediatamente anterior. Es la segunda caída consecutiva del indicador, por lo que lleva dos trimestres de bajas.  

Variación trimestral del PIB de Uruguay, trimestre contra trimestre inmediatamente anterior

Fuente: Elaboración propia en base a datos de BCU.

Expectativas

El Fondo Monetario Internacional (FMI) recientemente publicó un comunicado del personal técnico sobre la misión de consulta del Artículo IV a Uruguay. En la declaración se destaca que la economía uruguaya retomó los niveles prepandemia a mediados de 2021, que el PIB creció en 2022 a pesar que en la segunda mitad del año el nivel de actividad se ralentizó. El FMI estima que la economía se desacelere y prevé un crecimiento de 2% para 2023, aunque aclara que existe una importante incertidumbre por los efectos de la sequía.

El pronóstico de los organismos internacionales va en el mismo sentido que los analistas locales, con guarismos ligeramente superiores. Según la Encuesta de Expectativas Económicas que elabora mensualmente el BCU, en febrero de 2023 la mediana de las respuestas proyecta que la economía uruguaya crezca un 2.45% en 2023 y que se expanda 2.5% en 2024. 

Variación del PIB de Uruguay

Nota: (E) Datos estimados

Fuente: Elaboración propia en base a datos de BCU. Proyecciones: Encuestas de Expectativas Económicas BCU (mediana, febrero 2023)

(*) Economista, integrante del departamento  de Consultoría de Carle & Andrioli, firma miembro independiente de Geneva Group International.