María Furtado, directora de Asuntos Corporativos de FNC

María Furtado, quien hoy es la directora de Asuntos Corporativos de la Fábrica Nacional de Cervezas (FNC), nació en Buenos Aires el 19 de abril de 1991 y desde chica se interesó por la política y la economía. Por eso, según cuenta, disfrutó mucho estudiar la carrera de Relaciones Internacionales, de la que hoy es licenciada y además cuenta con un Master of Bussines Administration (MBA).

Cuando empezó su camino en la vida laboral se dio cuenta de cómo la formación que había adquirido le ayudaba a hacer una lectura de la realidad, lo que le permite, en el ejercicio de su trabajo, elaborar planes y acciones concretas.

Sin embargo, pese a su gusto e interés por el mundo de la economía y de la política, de niña se sintió atraída por los idiomas. Su madre es maestra de inglés, y seguramente ese es un factor que explica su interés en el tema. En este contexto, con el paso del tiempo, María dice que es una forma de “cariño y admiración” hacia su progenitora. Mientras estudiaba su carrera, trabajó dando clases de inglés en nivel inicial y primario, convirtiéndose ese en su primer trabajo, a los 19 años. Según narra, disfrutó mucho intercambiando con niños y adolescentes, enseñando y contagiándose de su energía y fascinación por las cosas, por más simple y sencillas que sean.

En la actualidad, hace ocho años que trabaja en la casa matriz de FNC y a mediados de este año asumió el desafío de gestionar los asuntos corporativos, un rol en el que lidera la relación de la compañía con sus stakeholders, tanto gobierno como medios, prensa y actores sociales. En su nuevo rol, su objetivo es que los líderes de opinión y stakeholders conozcan en profundidad la pasión que existe en FNC y el impacto económico y social que genera en el sector que se desenvuelve.

“La industria cervecera es fascinante”, contesta María cuando se le pregunta qué es lo que más le gusta de su empresa y de su trabajo, y destaca el compromiso que hay en la elaboración de cada cerveza y el dinamismo que tiene el rubro.

“Es un gran desafío lograr estar siempre a la altura de lo que exigen los consumidores. Por eso contantemente estamos pensando en cómo ser mejores y en cómo seguir ofreciendo nuevas alternativas. Una de las cosas que más disfruto de esta categoría es que fomenta y celebra el encuentro y estamos presentes en los mejores momentos”, cuenta.

Los principales aprendizajes que rescata de sus experiencias laborales están en la gente con la que compartió. “Lo más importante es la gente con la que uno trabaja”, dice María y defiende que no tiene dudas de que un buen equipo con un buen líder saca la mejor versión de cada uno. Por eso, cree importante y fundamental la instancia de feedback y momentos para consolidar los vínculos entre los distintos integrantes de cada equipo.

Más allá de su vida laboral, en sus horas libres disfruta de ver crecer a su hijo de un año, de ayudarlo a aprender a caminar y ser una testigo privilegiada de cómo su niño empieza a conocer la vida. También disfruta de jugar al pádel, un deporte en el que busca mejorar semana a semana con clases. Su familia está compuesta por su marido y su hijo, y al referirse a su oficina, indica que la misma debe tener espacios abiertos que fomenten la interacción y el intercambio entre todos. Su libro favorito es “Lean in”, de Sheryl Sandberd, quien fue la directora de Operaciones de Facebook durante muchos años. Según dice, le resultó inspiradora la experiencia de su autora y su recorrido como mujer. “Aprendí mucho leyendo su libro y en varios momentos me sentí identificada”, cuenta.

También le apasiona la cocina. Por eso cursó la carrera de pastelería. Cuenta que cocinar es su “cable a tierra”, su momento de desconexión y también de creatividad. Su frase de cabecera es “no hay mal que por bien no venga”, que la ayuda en momentos difíciles a pensar que los malos momentos, a la larga, cobran sentido.