“El camino de la sostenibilidad tiene recompensas”: 23 empresas fueron reconocidas por la CIU

Industria y ambiente de la mano

Impulsa Industria e Impulsa Verde, de la CIU, entregaron reconocimientos a 23 empresas que midieron su huella de agua y huella de carbono. La actividad, realizada en el Club de los Industriales, contó con la participación de representantes del Ministerio de Ambiente y de la Alianza Mundial para el Agua. Autoridades, técnicos y empresarios coincidieron en que se trata de un hito para la competitividad, la eficiencia y la sostenibilidad del sector industrial uruguayo.

La Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) celebró el pasado miércoles 27 de agosto una jornada de reconocimientos a 23 empresas que dieron un paso clave en la sostenibilidad: medir su huella de agua o su huella de carbono. La actividad se desarrolló en el Club de los Industriales, en la sede de la CIU, en el marco de los proyectos Impulsa Industria e Impulsa Verde, ejecutados por la cámara con apoyo del Ministerio de Ambiente y la Alianza Mundial para el Agua (GWP, por sus siglas en inglés).

En diálogo con CRÓNICAS, la directora de Comunicación y Proyectos de la CIU, Carola Saavedra, explicó la importancia de esta iniciativa y mencionó que “las empresas identifican su impacto, tanto a nivel de recurso hídrico como de emisiones de gases de efecto invernadero, y definen acciones de mitigación. Eso redunda en procesos productivos más eficientes, en menores costos, en acceso a nuevos mercados y a financiamiento verde”.

La entrega de reconocimientos fue también una oportunidad para destacar el valor de la articulación público-privada. Por su parte, Lorena Márquez, asesora técnica de la Dirección Nacional de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente, subrayó que “sin la participación del sector privado es imposible cumplir los compromisos internacionales de reducción de emisiones”.

Márquez añadió que estas herramientas no solo benefician al país, sino que también potencian a las empresas. “Estamos convencidos de que este tipo de herramientas ayudan a lograr competitividad, entrar a nuevos mercados y diferenciarse. El camino de la sostenibilidad tiene también sus recompensas”, sostuvo.

Testimonios desde las empresas

Durante el evento, varias compañías compartieron su experiencia. Gastón Robles, director de operaciones de Prohygiene, destacó la motivación que generó el proceso: “Hubo un entusiasmo general en todo el equipo. Lo que más nos desafió fue entender de dónde sacar la información y cómo administrar hacia adelante”.

Por su parte, Carlos Sader, de la empresa Ulbrika Uruguay, valoró el impacto práctico de la medición y destacó que a nivel empresarial los resultados fueron sorprendentes. Añadió que “ahora se viene el desafío de mitigar y cambiar. Para nosotros, la sostenibilidad es clave”.

Desde Rivera, Pía Carrau de Bodega Cerro Chapeu explicó que el ejercicio dejó aprendizajes concretos. “El 50% de nuestro impacto estaba en los insumos para el embotellado del vino”, subrayó, y explicó que esto los llevó a replantearse la elección de proveedores y de envases.

En tanto, Raúl Madeira de Plamet relató una experiencia que para él fue única; su empresa funciona desde hace años recolectando agua de lluvia y destacó que no cree “que haya muchas industrias que se muevan de esa manera”. Además, subrayó que “haber medido la huella de agua nos permite ahora sumar nuevas políticas de circularidad”.

Los participantes coincidieron en que la medición de huellas ambientales no es solo un ejercicio técnico, sino un cambio cultural. “Lo que no se mide, no se puede cambiar”, resumió el director de Ulbrika Uruguay. En ese sentido, Saavedra recordó que estos servicios son novedosos para el país. “No existían previamente, y nuestro rol como cámara es justamente aportar a desarrollar capacidades nacionales tanto en las empresas como en los equipos técnicos”, concluyó.

Perspectivas y próximos pasos

Entre 2021 y 2025, la CIU formó a 38 expertos nacionales y acompañó a más de 30 empresas industriales en la medición de sus huellas ambientales. El desafío, según destacaron, es sostener y ampliar ese alcance. “La huella de carbono nos da una foto, una línea de base. A partir de ahí, está en manos de la empresa identificar mejoras y avanzar”, señaló Márquez.

El evento finalizó con la entrega de los reconocimientos y el mensaje compartido de que medir las huellas es apenas el primer paso y abre nuevas oportunidades de eficiencia, innovación y compromiso ambiental. “Es una evolución hacia el cambio de cabeza que tenemos que tener todos”, destacó Carrau.

Las empresas reconocidas por su medición en huella de carbono fueron Arroyos Azules (Bodega Cerro Chapeu), Resysol S.A.S, Reinaldo De Lucca (Bodega), Garino Hnos. S.A, Altix S.A, RCD Reciclajes S.A.S, Ulbrika Uruguay S.A (pinturas), Prohygiene Industrial S.A, Pinturas del Plata S.A (Sinteplast), Ahinco S.A (ONIX), Química Gamma S.A, Efice, Cooperativa de Trabajo Ecosinergia (Bioframing), Gafimax S.A (Olivos de las Ánimas) y Solmey S.A (Rincón del Gigante).

Por otro lado, las empresas destacadas por medir su huella de agua fueron Ana Paula Milán (Bolsas Maldonado), Lucía Ileana Morán Nieves (Macanudo), Arazul Ltda., Pronaturalia S.A (Granja Naturalia), Plamet Ltda., Pimor SRL (Pippo’s), Rodríguez y Radulovich S.A (Grupo El Solar) y Torrevieja.