Gobierno busca impulsar la participación del sector privado en la agenda climática

Cambiar> puede tener un impacto positivo en la rentabilidad

En tiempos en que el cambio climático toma un rol cada vez más central en los problemas mundiales, el Mvotma busca impulsar su agenda en el tema, vinculando en el proceso al sector privado. Ignacio Lorenzo, director de Cambio Climático del ente, repasó medidas que se han adoptado, el trayecto que falta recorrer, y qué rol pueden jugar las empresas.

El Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) organizó el pasado miércoles un evento en torno al desarrollo de sus políticas referidas al cambio climático.

El encuentro titulado “la agenda climática y el rol del sector privado”, contó con la presencia de autoridades tanto de la cartera como de otros entes. Allí se discursó sobre la importancia del tema en cuestión para el país, las políticas públicas llevadas a cabo y las metas que se tienen a futuro, y cómo impulsar la participación del sector privado.

El camino recorrido

De acuerdo con Ignacio Lorenzo, director de Cambio Climático del Mvotma, Uruguay tiene aprobados dos elementos de política pública que “son centrales”: uno es la Política Nacional de Cambio Climático (PNCC), aprobado en noviembre de 2017, y otro el acuerdo de París, firmado en 2015.

El primero tiene como objetivo “promover la adaptación y mitigación de Uruguay ante el desafío del cambio climático”, según indica la guía de Política Nacional de Cambio Climático difundida por el Poder Ejecutivo. Esta política debe contribuir al desarrollo sostenible del país y tiene como “horizonte temporal” el año 2050; así, propone su implementación en medidas de corto, mediano y largo plazo con la participación de los distintos actores de la sociedad uruguaya.

Dentro de este ámbito, el sector privado es “líder” y un “agente de transformación”, sostuvo Lorenzo.

Por otro lado, el acuerdo firmado en 2015 consiste en un acuerdo internacional que provee a Uruguay de una serie de objetivos y metas hasta 2025, muchas de las cuales pueden ser llevadas adelante por empresas.

De esta manera, Lorenzo destacó que se ha trabajado hacia una agenda climática de manera que se puedan alinear objetivos “desde el punto de vista de crecimiento económico, generación de empleos y de valor, y de inserción internacional”. El camino no debe generar un perjuicio en el desarrollo y crecimiento de Uruguay, apuntó, sino que “sea también motor” del mismo.

Lo que aún falta

En cuanto a los objetivos a futuro, Lorenzo resaltó tres, todos enmarcados en el acuerdo de París -y, por ende, en la PNCC-.

En primer lugar, que la economía uruguaya crezca de manera “más ambientalmente alineada, más sostenible”; “Uruguay en 2025 va a tener una relación de emisiones (de gases de efecto invernadero) con su economía a la mitad de la que tenía en el año ’90”, aseguró el experto.

En segundo lugar, se busca aumentar la productividad en producción de carne, pero con menores niveles de emisión asociado.

Por último, las áreas de stocks de carbono. “Tiene que ver con las áreas que ya han capturado o que tienen carbono fijado, y que lo que se busca es que no se vuelva a emitir”, explicó Lorenzo.


 El rol de los privados

Teniendo todo esto en cuenta, se puede integrar al sector privado mediante el desarrollo de planes de inversión “que permitan implementar las medidas, que además muchas fueron identificadas como una oportunidad de ganar-ganar”, indicó Lorenzo. Es decir, que muchas proveen la oportunidad de inversión y generan una rentabilidad mayor a cambio.

De esta manera, luego de su oratoria, se dieron dos paneles a cargo de representantes uruguayos y extranjeros, tanto de entes públicos como privados. El primero, se focalizó en las distintas iniciativas del sector público sobre cómo incorporar la agenda climática en el sector privado; el segundo, diversas empresas -algunas de renombre internacional, como Unilever- se refirieron a cómo abordan el cambio climático en la compañía y qué medidas han llevado a cabo al respecto.