Tarificación vial y nuevos sistemas

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En los últimos años, el gobierno uruguayo tomó la decisión de que en los puestos de recaudación de peajes se procederá, paulatinamente, al retiro de la cobranza manual con cajeros. El plan para llevarse a cabo implica, en un comienzo, el retiro de cajeros en horario nocturno, para posteriormente ser retirados en el horario diurno.

Por Ec. Camila Villaverde

Probablemente esto despierta muchas interrogantes, como, por ejemplo: ¿Por qué la tarificación vial? o ¿Cuáles son los beneficios detrás de esta política para la sociedad en su conjunto?, entre muchas otras preguntas que podrían surgir. Para comprender mejor el concepto de tarificación vial desde la perspectiva del usuario, en el presente artículo desarrollamos algunos elementos para aportar a la discusión.

En primer lugar, es importante entender que la tarificación vial es un instrumento efectivo y necesario en el marco de las políticas públicas de transporte para mantener en buen estado las rutas. Esto, consecuentemente, genera mejoras en la circulación, hace que disminuyan los siniestros de tránsito y que se reduzcan los tiempos y costos de viaje. Asimismo, la efectividad del instrumento está estrictamente vinculada a cómo se gestione el mismo. Por ejemplo, el mecanismo de cobro que se utilice tiene un impacto directo en la congestión de tránsito.

Una gran ventaja de la automatización es el impacto que tiene en los niveles de congestión, reduciéndolos significativamente comparado con los peajes con cabinas de cobranza. Esto se debe a que al detener los vehículos completamente para efectuar el cobro se pierde mucho tiempo (el cobro está sujeto a la aprobación del pago del recaudador, si el usuario necesita cambio, etc.) y se genera congestión vehicular.

Asimismo, es cierto que la automatización de la tarificación vial es un camino eficiente, pero también hay que tener en cuenta que no es tan fácil de aplicar en un futuro inmediato. Durante un tiempo considerable se necesitan puestos de peaje manuales para atender a los usuarios que no deseen en primera instancia participar del peaje de cobro automático. La experiencia de Noruega en la implementación de esta modalidad de cobro demostró que es esencial que el cobro automático presente descuentos con relación al pagado manualmente con el fin de fomentar la adaptación a la automatización de la tarificación vial. En línea con lo mencionado, cabe destacar que el telepeaje en Uruguay presenta incentivos en comparación al pago manual (la tarifa cobrada por telepeaje es aproximadamente un 23% menor que pagando en efectivo, actualmente el tag es gratis y existe la posibilidad de asociarlo a una tarjeta de crédito/débito como también el pago prepago). 

Otro aspecto relevante es que estos sistemas ya han sido incorporados por muchos países en el mundo, por lo tanto es posible identificar los beneficios que estos sistemas conllevan en la práctica. Por ejemplo, en Europa algunos de los países pioneros en la automatización de la tarificación vial han sido Alemania, Noruega, Portugal, Austria y Suiza, y los resultados han demostrado que los efectos sociales que ha generado la implementación de nuevos sistemas han sido muy positivos, entre los que se destaca la reducción de la congestión en las carreteras.

En lo que respecta al caso uruguayo, en la Red Vial Nacional hay 15 puestos de peajes y, según datos expuestos por las autoridades, los costos de operación del actual sistema de peajes representan cerca del 30% de la recaudación global del sistema. Esto impacta en un alto costo de transacción, pero también limita la posibilidad de sumar nuevos puestos en zonas con tránsitos menores debido a que los mismos no resulten autosustentables.

La congestión vehicular en las rutas en Uruguay ha aumentado mucho en los últimos años. Entre varios factores que provocan la problemática se encuentra que, en América Latina, la propiedad de vehículos se ha masificado en las últimas décadas y, por lo tanto, el tránsito ha aumentado sustancialmente.

Como se puede apreciar, el TPDA ha aumentado mucho en los últimos años, y si se compara el tránsito en 2004 con el de 2019 (año prepandemia) el mismo se duplicó. Por su parte, en 2020 se observa una caída del tránsito, algo esperable dada la particular situación sanitaria que se atravesó debido a la pandemia mundial de covid-19.

En lo que respecta a la venta de automóviles 0 km, si se compara el valor entre 2004 y 2021 las ventas se triplicaron.

Asimismo, en los últimos años, y con particular intensidad durante la primera década de este siglo, el sector agropecuario uruguayo ha crecido y se ha transformado significativamente. El crecimiento se dio en casi todas las cadenas de valor; no obstante, el sector forestal y el de la producción de granos han sido los principales protagonistas del crecimiento. Este aspecto, considerando a los peajes como fuente de ingresos públicos para financiar carreteras, es relevante, ya que la infraestructura vial del país tiene un rol fundamental en la competitividad dentro de las cadenas de valor.

En conclusión, aunque la inversión inicial de algunos sistemas para la automatización es elevada, la relación costo-beneficio para la sociedad en Uruguay sí podría ser positiva. 

Varios autores que han estudiado el tema han mencionado que la principal limitante de la automatización de los peajes es la aceptación política y pública. Por ello, es importante que el canal de comunicación entre el gobierno y la población sea muy claro sobre las razones detrás de la automatización, y demostrar que los beneficios que esto podría brindar a la sociedad en su conjunto son mayores a los costos que tiene.


[1]El País, https://negocios.elpais.com.uy/noticias/heber-pretende-lograr-mayor-recaudacion-peajes.html, 11/06/2020.

El Observador, https://www.elobservador.com.uy/nota/heber-las-ppp-son-caras-el-regimen-de-concesion-es-el-mejor–20201265055, 11/06/2020.