Conflictividad laboral cayó 30% en 2016; sindicatos y gobierno llegaron a menos acuerdos este año

INFORME> El consenso sigue siendo la vía mayor para resolver conflictos

Foto: Ministerio de Trabajo

»En 2016 se perdieron 1.179.630 jornadas de trabajo a causa de conflictos laborales, mientras los sindicatos llegaron a la mitad de acuerdos con el gobierno, según el informe de Relaciones Laborales de la Universidad Católica del Uruguay.

La Universidad Católica produjo un estudio sobre los conflictos laborales entre los segundos semestres de 2015 y 2016, este se caracterizó por ser un período con idas y vueltas, especialmente entre el gobierno y los sindicatos.

En el primer semestre de 2016 el contexto económico era adverso: las cifras de crecimiento dejaron de ser tan altas como en los años recientes, en parte explicado por la rebaja de los precios de materias primas exportables que, según cifras del Banco Mundial, cayeron entre un 20% y un 30% con respecto a 2010, la inflación acumulada a doce meses llegó a romper la barrera de los dos dígitos con 11% a mayo y en los países del Mercosur se luchaba una recesión.

El informe detalla que, con este escenario poco alentador, el Poder Ejecutivo se enfocó en mantener el salario real, un valor que creció por encima del 1% interanual. Para llevar a cabo esto, se dejó la indexación salarial, y se implementaron aumentos por la mitad del valor salarial, a hacerse dos veces por semestre y dependiendo del grado de dificultad que padeciera cada sector.

»Los rubros más conflictivos en 2016 fueron construcción, educación y transporte. El 80% de los conflictos se debió a reclamos salariales y el segundo motivo más importante fue la mejora de condiciones de trabajo.

Por su parte, los movimientos sindicales tomaron una postura de confrontación con el gobierno: en los tres semestres estudiados se hallaron 118 conflictos, de los cuales cinco derivaron en paros generales. El motivo de cuatro de estos paros estuvo centrado “en mejoras en los Consejos de Salarios”, según detalla el documento. El informe contabiliza que el período estudiado contuvo además 23 ocupaciones y cuatro piquetes, uno de estos efectuado recientemente en algunos supermercados. Cuantificando estas medidas de lucha, el estudio arroja que se perdieron 1.179.630 jornadas laborales y se involucraron 1.375.702 trabajadores.

Composición

Al desglosar los conflictos, el sector que presentó más medidas de lucha fue la construcción con un 42% del total. El segundo sector con más disputas fue educación con un 27% de participación, motivado por la reclama de más presupuesto en la Rendición de Cuentas. En el informe también figura en un tercer puesto el transporte con un 17% de los conflictos. Entre las explicaciones del sector “se destacaron el cierre de Raincoop y los paros de taxis en rechazo a UBER”.

De acuerdo con el documento referenciado, al estudiarse las causas de los conflictos de este año, el 80% se debe a reivindicaciones salariales. A ello le siguió, con un 13%, la demanda por mejores condiciones laborales.

Formas de resolución

El informe aprovecha a desagregar en porcentajes la manera en que se resolvieron los conflictos que hubo en el período estudiado.

En la presente ronda de negociaciones y la anterior se redujeron las resoluciones por consenso de un 91,5% a un 64%. Esto significa que se resolvieron menos acuerdos con el apoyo de las tres partes. Pese a que el balance global de consensos bajó, en 2016 hubo un aumento de resoluciones por consenso en la segunda mitad del año, y se mantuvo su liderazgo como el método a usarse en resolución de conflictos laborales. Corresponde observar además que la rebaja de consensos se trasladó, en su mayoría, a acuerdos entre empresas y trabajadores, donde el porcentaje de instancias de resolución se aumentó en siete veces.

El balance de las partes

Al considerar los acuerdos bipartitos para resolver conflictos, el relacionamiento de las empresas con las demás partes fue de los más significativos. La rebaja en el porcentaje de consensos se trasladó a un aumento de acuerdos entre empresas y trabajadores, dejando al gobierno en un segundo plano. De hecho, los acuerdos entre trabajadores y el Poder Ejecutivo se rebajaron en el segundo semestre 2016, hecho que, según el informe, podría “interpretarse como una ruptura de un acuerdo histórico” entre ambas partes.

El documento rescata declaraciones del presidente del PIT-CNT, Fernando Pereira, donde a pesar de alcanzarse un aumento del salario real de 1,66% a octubre 2016, el movimiento sindical “no tocó el techo con las manos”. Esto se sintió por el lado de los empresarios, quienes “lograron una moderación del crecimiento salarial” que no les implicó una dificultad económica, en la mayoría de los casos.

Por el lado gubernamental, el informe referencia al asesor económico del Ministerio de Economía y Finanzas, Andrés Masoller, por haber manifestado conformidad por los acuerdos de los Consejos, dado que se respetaron las pautas de las propuestas.

Más acuerdos

La visión del gobierno, pese a haberse referenciado a Masoller en el informe, no coincidió con los datos anteriormente presentados. El ministro de Trabajo, Ernesto Murro, reflexionó esta semana en conferencia de prensa que «el Poder Ejecutivo salió fortalecido de la tercera etapa de la sexta ronda de negociación colectiva». En su balance de este segundo semestre, Murro destacó como mérito de la negociación colectiva que se estén “consagrando 13 años continuos de mejora del salario real por encima de los precios”. El ministro resaltó la importancia de la conversación tripartita al decir que en los casos que se eliminó la negociación colectiva “hubo pérdidas o menores crecimientos en el salario”.

Las cifras que presentó Murro en conferencia de prensa difirieron de las que presentó el informe de la Universidad Católica, especialmente por la cantidad de acuerdos que se llevaron a cabo a partir de la fecha de cierre. De los 115 ámbitos de negociación, al momento de la conferencia 97 fueron resueltos: 64 lograron acuerdos tripartitos, 32 contaron con el respaldo de trabajadores y empresarios, y solamente en un caso el Poder Ejecutivo votó con los trabajadores.