Inteligencia artificial podría llevar a un aumento de productividad y consumo en la región, según el BID

PIB mundial > podría crecer hasta un 14% en 2030 gracias a la IA

Foto: BID

El impacto de una mayor adopción a las tecnologías de inteligencia artificial (IA) en América Latina y el Caribe podría contribuir al aumento de la productividad, así como también, a un incremento en el consumo. De acuerdo con un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la región aún está lejos de esta realidad, pero a través de dos estrategias clave se puede promover un mayor uso de esta tecnología. Además, Uruguay se destacó entre la región por su avanzada implementación de la IA.

El BID publicó un informe en donde se evalúa a la inteligencia artificial como catalizador para la reactivación económica y el crecimiento productivo.

A modo de introducción, el ente financiero global define a la IA como un término que engloba aquellos sistemas informáticos capaces de detectar su entorno, pensar, aprender y tomar decisiones en función de las entradas que reciben y sus objetivos. En este contexto, la información o los datos se convierten en un activo muy valioso, ya que constituyen el elemento esencial para la creación de algoritmos de IA de valor.

Según estimaciones de PriceWaterhouseCoopers (PwC), el PIB mundial podría crecer hasta un 14% en 2030 como resultado de una aceleración del desarrollo y la adopción de la IA. Eso significa un monto de US$ 16,5 trillones.

Sin embargo, el impacto va más allá de parámetros macroeconómicos: esta tecnología podría contribuir al aumento de la productividad, como consecuencia de la adopción de sistemas de inteligencia automatizada -tales como robots o vehículos autónomos- y de sistemas de inteligencia asistida e inteligencia aumentada para ayudar a los empleados por parte de las empresas de América Latina y el Caribe. Asimismo, podría suponer un incremento del consumo, resultado de la aparición en el mercado de nuevos productos y servicios perfeccionados y personalizados, y por tanto más atractivos y de mayor valor.

Pero esta prometedora realidad podría ser aún lejana para la región. De acuerdo con la publicación del BID, la implementación a gran escala de soluciones de IA en América Latina y el Caribe requiere del desarrollo de acciones concretas en torno a diversos aspectos como infraestructura, gestión de la información y cantidad de los datos, seguridad, ética y marco regulatorio, y gobernanza.

A esto se le suma que el éxito en este objetivo requiere de gente capacitada para su uso. 

Según la International Data Corporation (IDC), alrededor de un 28% de las iniciativas de IA en empresas ha fracasado, principalmente debido a la escasez de personal cualificado y a la falta de entornos de desarrollo integrados. “De aquí la necesidad de que América Latina, además de avanzar alrededor de los cinco puntos mencionados, profundice en la capacitación y formación de profesionales especializados”, se reflexiona en la publicación.

El informe agrega que la adopción de solución de inteligencia artificial puede generar mucha desigualdad al eliminar puestos de trabajo. A pesar de esta contra, el ahorro y la generación de empleo producto del desarrollo de nuevos modelos de negocio y nuevas formas de entender el día a día “hace casi obligatorio que los gobiernos puedan adoptar políticas que favorezcan la inclusión y la igualdad”, destaca el texto.

Pasos a seguir

En este contexto, el Banco Interamericano se cuestionó, entonces, qué necesita la región para promover un mayor uso de IA y, así, el desarrollo.

La respuesta: implementar dos estrategias clave.

En primer lugar, se trata de tácticas de “política industrial 4.0”. El objetivo de este accionar es estimular y facilitar una rápida y masiva adopción de la tecnología en cuestión. Por otro lado, América Latina y el Caribe también debe focalizarse en estrategias “de educación e inversión en capital humano” que preparen a los futuros trabajadores y faciliten la readaptación de los existentes, con el objetivo de que puedan complementarse de forma virtuosa con la IA y otras nuevas tecnologías.

Para lograr estas metas, desde el BID reconocieron tres principales lineamientos que los gobiernos deberían seguir. Estos son: potenciar la capacidad tecnológica e industrial, e impulsar la adopción de IA en todos los ámbitos de la economía; preparar el terreno para los cambios socioeconómicos que implique una mayor apuesta por la IA; y garantizar el establecimiento de una gobernanza segura y ética.

“La implementación de acciones alrededor de estos pilares es fundamental para la recuperación y el desarrollo económico y productivo de la región. El costo de oportunidad es demasiado elevado y las consecuencias de un retraso en la implementación afectará a generaciones futuras, por tanto, es momento de actuar ya”, finaliza el informe.


Bien parados

En su informe, el BID detalla cuáles son los países más preparados para la adopción de la inteligencia artificial dentro de la región.

Para analizar qué tan aptas son las naciones para desarrollar esta tecnología, el BID utilizó el “Índice de Preparación para la IA”, creado por Oxford Insights. Este instrumento está diseñado para analizar y evaluar las capacidades de los países respecto de adoptar el despliegue y la difusión de la IA, proporcionar un acceso inclusivo a la tecnología y mitigar los impactos socioeconómicos, recalca el Banco.

Así, se resalta que Uruguay es el país que más se destaca dentro de la región, con “políticas gubernamentales que apoyan la IA, una buena infraestructura tecnológica y un buen nivel de capacitación conseguido gracias al ámbito académico y el sector privado”, de acuerdo con el análisis del BID. Le sigue Chile, con un fuerte sector tecnológico orientado a la exportación, pero con un ritmo demasiado lento para promulgar políticas e impulsar estrategias integrales en este sentido.