“No se puede bajar la inflación a partir del ajuste de los salarios”

Alejandra Picco, investigadora del Instituto Cuesta Duarte del Pit-Cnt

Foto: Pit-Cnt

El Gobierno asumió el compromiso de recuperar el poder de compra para el fin del período, sin embargo, el aumento del nivel de precios en la economía hace difícil la concreción de ese objetivo. “Al incorporar en los ajustes salariales lo que sucede con la inflación, siempre tenés el mismo nivel inflacionario, y en este caso -que no es el deseable-, no logras bajarlo”, analizó Picco. Respecto a la posibilidad de utilizar otros indicadores para ajustar salarios y evitar esa indexación de la economía, explicó que la clave es bajar la inflación. “Con niveles de inflación más bajos (…) capaz se puedan ajustar los salarios por algún otro indicador, pero no se puede pretender bajar la inflación a partir del ajuste salarial”, sostuvo.

En el día de ayer, jueves 30, se conocieron los datos del Índice Medio de Salarios (IMS), correspondientes al mes de mayo que mostró una variación mensual de 0,10%, que acumula en el año un 5,30%, según el informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Sin embargo, el aumento de la inflación en ese mes (0,46%) y en el acumulado del año (5,3%), implicó que los salarios medidos en términos reales tuvieran una pérdida de 0,36% y 0,12%, respectivamente. A su vez, si se toma el año móvil cerrado a mayo, el poder de compra de los salarios registra una caída de 1,14%. 

Si bien la baja mensual del salario real fue similar entre el sector público y el privado (-0,3% y -0,4%, en cada caso), medido en términos anualizados el deterioro se concentra en los salarios privados, que registran una caída de 2,07%, mientras que los públicos registran un leve crecimiento de 0,56%.

Tras estos indicadores se ha abierto un debate más profundo en las últimas semanas, donde el tema central radica en el planteamiento del gobierno de comenzar a medir la recuperación o no de los salarios públicos en función de la evolución de los salarios en la economía en el país y no de la inflación, según indicaron fuentes de AEBU Banca Oficial -sindicato que mantiene abierto un conflicto- a CRÓNICAS.

Hasta el 2020, el ajuste de los públicos en general era fijado a través del IPC, es decir, de la inflación, garantizando así el mantenimiento del poder adquisitivo de los mismos. Lo que se buscaría con la nueva variable de ajuste es utilizar el IMS, que mide la evolución de las remuneraciones en términos nominales, tanto del sector público como del privado. Uno de los argumentos planteados es que los salarios de los públicos acompañen la dinámica salarial del sector privado, pero, al mismo tiempo, se apunta a desindexar la economía. Cuando se suben los salarios por inflación, en general, las empresas trasladan a precios esa suba, generando un “espiral inflacionario” que hace que aumente la inflación en el futuro.

Inflación es la clave

Para analizar esta situación, CRÓNICAS consultó a la economista Alejandra Picco, investigadora del Instituto Cuesta Duarte del Pit-Cnt, quien valoró que “es cierto que al contemplar en los ajustes salariales lo que sucede con la inflación, siempre tenés el mismo nivel inflacionario, y en este caso -que no es el deseable-, no logras bajarlo. Porque cuando se incorpora la inflación esperada y luego se corrige con la diferencia, uno incluye toda la inflación y eso, si se vuelve a trasladar a precios, genera una inercia inflacionaria”.

No obstante, agregó que habría que evaluar cuál es el factor que al hacer los ajustes por inflación provoca que eso luego se traslade rápidamente a los precios y no sea absorbido por una caída también de la rentabilidad.

“Eso no significa que los trabajadores no tengamos que seguir reivindicando ajustes por inflación. En todo caso, lo que se tiene que hacer es tomar otros mecanismos para bajar la inflación. Con niveles de inflación más bajos, en el marco de la negociación colectiva, quizás se pueda ajustar los salarios por algún otro indicador. Pero no se puede pretender bajar la inflación a partir del ajuste salarial”, argumentó Picco.

En este sentido, indicó que la única seguridad de evaluar los procesos del salario real es la inflación; y si esto pasa a otro indicador (como el IMS) donde “la lógica es que ajusta menos -o crece menos que el IPC-”, los trabajadores pasarían a perder salario real.

Mercado laboral

Por otra parte, desde fines del año pasado se comenzaba a ver un relativo estancamiento en el mercado de trabajo que, previo a esto, venía recuperándose. Esto último podría también ser atribuible al “efecto rebote” del shock durante la pandemia, además de factores extraordinarios, como los jornales solidarios o programas similares.

“Hubo, en términos de cantidad, una recuperación de buena parte de los puestos perdidos durante 2020, pero en el correr de este año vimos que esas mejoras se estancaron, e incluso, en los últimos meses, empezaron a empeorar un poco. Lo mismo con los datos del desempleo, creación de empleo o tasa de empleo. Y va en línea con los datos de actividad económica que, si bien creció en el primer trimestre, fue más lenta que el año pasado -cuando estuvo el factor rebote tras la crisis-”, detalló Picco y alertó que “un enfriamiento” en un mercado de trabajo donde la situación no se llega aún a corregir “es bastante preocupante”.


“Va a haber una cantidad de trabajadores que este año volverán a tener caída en su poder de compra”

Respecto a los ajustes del sector privado, Picco manifestó que dentro de la mayor parte de los grupos ya existen resoluciones salariales vigentes en el marco de la novena ronda, que se gestó entre finales del año pasado y principios de este, aunque aún se mantienen algunas abiertas.

Sin embargo, recordó que para la mayor parte de los trabajadores no se acordó recuperar en términos medios toda la pérdida, y el momento en que se empiece a dar el crecimiento del salario -que hasta ahora viene cayendo- también dependerá de las resoluciones de la novena ronda.

“Todavía no tenemos una idea de cómo van a ser los próximos lineamientos del Poder Ejecutivo (PE) para ver si se puede cumplir con el compromiso, porque verdaderamente hubo una cantidad importante de sectores de actividad que de los 4,2% perdidos solamente pusieron una recuperación de 1,6%. Y con los datos de inflación que tenemos, la pueden alcanzar recién a mediados del año que viene, cuando se pague el correctivo”, desglosó.

“Este anuncio que había hecho el presidente de solicitar en el sector privado mesas de negociación que no tenían fijado un correctivo a mitad de año tratarán de dar ese adelanto como se va a hacer con los públicos. Eso no se dio en todas las mesas, y eso va a representar que, más allá de la trayectoria que termine teniendo el salario real, va a haber una cantidad de trabajadores que este año volverán a tener caída en su nivel de poder de compra”, concluyó sobre el tema.