Markarian: «La UdelaR seguirá siendo el motor del sistema educativo terciario»

Roberto Markarian, rector de la Universidad de la República


La Universidad de la República (UdelaR) apunta al prestigio y la experiencia como base para continuar buscando ser el principal motor del sistema educativo terciario.

¿Cómo imagina a la UdelaR, en el mediano y largo plazo, y cumpliendo qué rol en el sistema educativo de nuestro país?

La UdelaR cumplirá el próximo 2019 sus 170 años de su existencia. Durante la mayor parte de ese tiempo fue la única institución de enseñanza universitaria en el país. Ha sido responsable de la formación de la mayor parte de los profesionales de todos las disciplinas -alrededor del 70% en la actualidad- y de seguir cumpliendo los amplios fines que le establece su Ley Orgánica. Si bien hoy hay otros actores a nivel terciario en el país -universidades privadas, actividades de formación docente, UTU y UTEC-, la experiencia y el prestigio con que cuenta la universidad nos hace pensar que seguirá siendo, como hoy, el principal actor y el motor del sistema educativo terciario. Para esto, será necesario seguir aumentando el ingreso y la graduación de estudiantes, la producción de conocimiento, el plantel de docentes, la planta física y la oferta académica, entre otras cosas. Los cambios son un proceso normal en la vida universitaria, por lo que cabe esperar que tengamos una nueva Ley Orgánica, una consolidación del trabajo de calidad fuera del área metropolitana y una nueva organización general de esta gran estructura institucional. Nació en torno a cuatro facultades y contaba con 500 estudiantes a principios del siglo pasado; hoy cuenta con más de 120.000 estudiantes activos.

¿Qué tareas fundamentales debería encarar el próximo gobierno en forma prioritaria pensando en el desarrollo de la educación universitaria y, además, en el camino de la mejora de la educación en todos sus niveles?

No corresponde que el rector de la Universidad se expida sobre las tareas que debería realizar un gobierno, ni siquiera uno futuro. La universidad realiza de forma periódica pedidos presupuestales -quinquenales y ajustes anuales- que atienden a lo que desde el seno de la institución consideramos que es necesario para poder desarrollar de forma plena nuestros cometidos; esa es pues la primera respuesta que debería dar la universidad. Obviamente que el desarrollo de un sistema educativo en todos sus niveles no se basa estrictamente en el presupuesto, pero consideramos que es una condición necesaria. La coordinación del sistema educativo terciario se impone como una necesidad inexcusable visto el crecimiento y la positiva diversificación del sistema. La generación de políticas nacionales en materia de investigación e innovación debe ser una prioridad global si deseamos un país con políticas de desarrollo independientes, que no nos dejen a los vaivenes de procesos que nos son ajenos, pero influyen fuertemente en nuestra organización cultural, social y económica. 

¿Cuáles cree son los temas en que Uruguay, como país, tendría que poner énfasis, sin importar nivel ni sector de actividad, apuntando a un mayor desarrollo de su sociedad y de su economía en la próxima década?

La respuesta a esta interrogante está en partes de las dos respuestas anteriores. Concretamente, desde el punto de vista de la educación superior y de la universidad se deberían tomar definiciones sobre, primero, la coordinación del sistema educativo terciario. La existencia de varias instituciones públicas y privadas que atienden demandas semejantes merece que las interfases comunes sean acordadas y, eventualmente, se marquen pautas entre cada una de las instituciones. En segundo lugar, la promoción del ingreso y egreso al sistema terciario de estudiantes provenientes de los sectores con menos recursos o discriminados en nuestra sociedad. Por último, la estructura y el gobierno de la UdelaR deben ser puestas en polémica en virtud de los importantes cambios habidos en los últimos decenios respecto a la organización del conocimiento y su enseñanza, y las formas de toma de decisiones y de ejercicio de la democracia.