“Las tarifas inteligentes han sido de las medidas más exitosas que desde enero de 2021 hemos desarrollado”

Silvia Emaldi, presidenta de UTE

Para evaluar y proyectar todo lo concerniente a la eficiencia energética se debe tener en cuenta las medidas que los entes públicos han implementado. Para ello, CRÓNICAS entrevistó a Silva Emaldi, presidenta de UTE, quien resaltó que una de las medidas más exitosas que han desarrollado desde 2021 es la implementación de las tarifas inteligentes, y anunció que, en cuanto a la movilidad eléctrica, el objetivo es que Uruguay cuente con 300 puntos de carga a lo largo del país.

-¿Qué evaluación realiza de la actualidad de Uruguay en lo que refiere a la eficiencia energética?

-El 60% de la energía utilizada en el país proviene de fuentes limpias y renovables, porque de la generación de energía, el 98% es renovable, lo que representa el 60% del mapa de la energía del país. Hay que seguir apostando a la descarbonización y la sustitución de combustibles fósiles por energías más limpias, apuntando específicamente al transporte y usos industriales. En el 40% restante es donde UTE está trabajando en lo que tiene que ver con la inclusión de la movilidad eléctrica, en el reemplazo de equipos que funcionan a gasoil por aquellos que utilizan energía eléctrica y en los planes que se están llevado a adelante por la introducción de hidrógeno como un nuevo vector energético, que será clave para lo que es la carga pesada y usos industriales intensivos, donde el hidrógeno y sus derivados serán un camino hacia el futuro. En este sentido, desde UTE se vienen impulsando prácticas y políticas de eficiencia energética que apuntan a optimizar el uso de energía eléctrica. Por lo tanto, con todas las medidas en este apartado, como lo es el Plan UTE 2024 donde se favorece la compra de equipos eléctricos nuevos más eficientes con beneficios económicos, buscamos que los clientes sustituyan equipamiento viejo y no tan eficiente como el que ahora se incorpora, que a su vez implica menos consumo de energía.

-Además de la implementación de este plan y las medidas adoptadas, ¿qué novedades y tecnologías resaltaría? 

-UTE está promocionando la introducción de las bombas de calor, una tecnología nueva y similar a la del aire acondicionado, que según el relevamiento realizado por nuestros equipos, hay 1.000 edificios en Uruguay que, sustituyendo las calderas que poseen por bombas de calor, pagarían la inversión en dos años y medio con las promociones que UTE está promoviendo, y a partir del tercer año tendrían ahorros del orden del 70%. Entonces, se incorpora una energía que es eficiente, amigable con el medio ambiente y que a su vez implica un ahorro en costos. Esta misma tecnología también la estamos promocionando a nivel industrial y para piscinas municipales y deportivas. Estamos hablando de algo que a nivel mundial está empezando a crecer de forma incipiente y que en Uruguay tiene mucho sentido su uso porque la energía eléctrica es de origen renovable y el proceso es más eficiente. Tal vez en otros países donde todavía la energía no es de origen renovable puede que se implemente la eficiencia en el tramo final, pero les faltaría en la etapa inicial, por eso hay países que producen petróleo y gas que no les es tan conveniente como a Uruguay, que no los tiene y es importador neto de esos productos. Por tanto, la eficiencia energética tiene que ver con sustitución de equipos y con las modalidades de uso, por eso tenemos la promoción de las tarifas inteligentes en doble y triple horario, que en principio comenzaron para los hogares y hay más de 267.156 clientes; y que a partir de julio de 2023 se ha extendido a las pequeñas y medianas empresas, que son casi 9.000 beneficiarios que tienen estas tarifas. Todos los que han usado estas tarifas, en promedio, han tenido un ahorro del 20% en sus facturas.

-En esta batería de medidas que usted nombró, ¿cuáles han sido las más eficientes?

-Las tarifas inteligentes han sido de las medidas más exitosas que desde enero de 2021 hemos desarrollado, porque tiene el gran objetivo de que la energía renovable que el país tiene se pueda aprovechar mejor, teniendo más confort y a su vez apuntando a la eficiencia energética. Y el éxito que obtuvimos a nivel de los hogares nos llevó a extender este plan a las pequeñas y medianas empresas, que son las que generan la mayor cantidad de trabajo en el país, que requieren mejorar su competitividad y es clave que puedan tener acceso a una energía más eficiente, más allá de que en términos reales la tarifa de energía eléctrica de 2020 a la fecha, se ha reducido un 11%. También venimos desarrollando una serie de planes que son muy importantes, como la movilidad eléctrica, donde el objetivo es que la ruta eléctrica en Uruguay tenga 300 puntos de carga, con un punto cada 50 kilómetros, que facilite y elimine una de las barreras que alguien al momento de comprar un vehículo pueda tener. Sobre este segmento seguiremos trabajando, sobre todo instalando 100 puntos de carga rápida y el año próximo renovando los puntos que no son de carga rápida, apuntando a la eficiencia de la carga de los vehículos. A su vez, un plan que también ha sido exitoso es el de reducción de pérdidas. Cuando comenzó este período de gobierno las pérdidas eran del 18,3%, que un 6% corresponden a pérdidas técnicas, algo que todos los sistemas eléctricos tienen cuando se transmite la energía por los transformadores y cables según la distancia y el clima, pero el 12,3% restante corresponde a pérdidas no técnicas, culpa de personas que modificaron su medidor o conexiones directas a la red. Ese guarismo es un volumen muy importante en cuanto a recaudación. Entonces, esas pérdidas, más allá de que además los clientes están conectados de forma no segura, están expuestos a accidentes. Al cierre del mes de agosto de 2023 las pérdidas están en 15,1%, lo que se traduce en la recuperación de US$ 45 millones en la facturación, que estamos destinando a ajustar menos la tarifa. El plan de reducción de pérdidas, que tiene como objetivo bajar las pérdidas del 18,1% y llegar al 14%, tiene que ver con que es justo que cada uno pague lo que consume, lo que nos permite ajustar menos la tarifa y que sea menor el impacto. Este es un plan clave, y para que esto se desarrolle UTE está instalando medidores inteligentes que cada 15 minutos envían datos a los centros de cómputos. Esto hace que seamos más eficientes de cara al cliente, que no tengamos toma consumos recorriendo el país y que todas las actividades que se hacen con el medidor se puedan hacer a distancia, sin necesidad de que las cuadrillas se tengan que movilizar, algo que es parte de la transformación digital que estamos llevando a cabo, que hace que la experiencia de nuestros clientes sea mejor.


“En este momento estamos trabajando con cuatro proyectos que tienen que ver con la posible producción de hidrógenos y derivados en el país”

-Dentro de los distintos factores que hacen a la eficiencia energética, ¿cuál es la importancia del desarrollo de la industria del hidrógeno verde?

-En particular, desde el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) se ha promocionado las capacidades que tiene Uruguay para producir hidrógeno verde. Es un punto clave para el país, como lo fue en su momento el desarrollo de toda la industria forestal y la industria tecnológica. Cuando se desarrolle la industria del hidrógeno verde y Uruguay sea exportador de este producto y sus derivados, será un punto importante de proyección de futuro y será puesto a la vanguardia, con fuentes de ingresos importantes. También se usará para uso propio y ayudará a la descarbonización, pero fundamentalmente se abrirá una industria de exportación, que países europeos están viendo con mucha proyección. Hay inversiones importantes que están llegando al país, de empresas privadas para, a partir del proceso de electrólisis del agua, separar el hidrógeno del oxígeno y utilizar CO2 biogénico como marca el proyecto de ALUR, aprovechando las energías renovables que el país tiene y las que se construirán de acá en adelante. En este momento estamos trabajando con cuatro proyectos que tienen que ver con la posible producción de hidrógenos y derivados en el país. A su vez, estos inversores privados desarrollarán parques eólicos y solares que duplicarán y cuadruplicarán la capacidad de generación de renovables que Uruguay tiene, lo que se verá desde las fuentes de trabajo que se incorporarán y las posibilidades de incorporar una nueva industria que, según la hoja de ruta que el MIEM, se estima que para el 2040 podría haber unos 10.00 puestos de trabajo, tanto por lo que es la instalación de estas fuentes renovables y la infraestructura que se desarrollará. Esta es una nueva oportunidad de futuro, que cada vez se está viendo más cerca, tanto por los avances en los estudios de factibilidad como las posibles inversiones que ya se han anunciado.