- ¿Qué análisis hace del clima político de las elecciones estadounidenses? ¿Cómo votó la gente?- Polarizada. En primer lugar, destacaría el nivel de participación histórico. Es un indicador muy importante, porque -al no ser obligatorio votar- el hecho de que se haya volcado una gran mayoría de votantes tiene que ver con estar descontentos, con una polarización, con diferencias cada vez mayores entre valores y ya no tanto entre partidos. Estos valores son cómo se manejan los aspectos vinculados con el racismo, con el acceso a la salud, el sistema migratorio, qué visión tiene EEUU de esta clase media que se ha venido abajo… Son muchas presiones.Hay muchas discusiones de fondo. Lo que esta elección demostró es que la sociedad estadounidense está polarizada, está tensionada, está divida en partes, y antes eso no ocurría. Quizás antes había más desinterés por la política; les importaba la economía. Eso hace que estemos en una elección que es totalmente distinta, donde algunos defienden otros asuntos votando a uno o a otro más allá de la economía.- ¿Qué puede pasar en la sociedad norteamericana a partir de ahora? ¿Cómo ve a EEUU post-elección?En relación a los resultados electorales (parciales), Bartesaghi opinó que “el que está perdiendo es Trump, no está ganando Biden”.
- Dependerá mucho cuál es el presidente electo. Si es Biden, creo que se va a preocupar de intentar cortar esas brechas que se han generado, de reconstruir un poco la interna de la sociedad estadounidense. Si es Trump, probablemente eso se acentué aún más. No lo imagino interesado en reconstruir esto, en cambiar, o en tener una presidencia más moderada; al contrario, creo que un segundo mandato va a ser menos moderado que el primero.- ¿Cómo afecta a la democracia estadounidense la actitud de Trump de estos últimos días? Me refiero a autoproclamarse ganador sin un resultado claro, rehusarse a contar todos los votos, y llevar el resultado a la Suprema Corte.- No hay que sobredimensionarla, pero afecta. No es la primera vez que ocurre que haya un cuestionamiento. El tema es cuántos días sostiene Trump este reclamo, y qué actitud termina tomando la Suprema Corte, porque puede ocurrir que sea quien decida al próximo presidente de EEUU. Si ese sistema funciona bien, no se va a ver afectada la democracia del país. Si en estos días Trump aumenta la apuesta y se empiezan a generar mayores problemas, no estaría tan seguro. Podría allí afectarse la democracia. Pero no sobre-potenciaría ese hecho si no dura mucho en el tiempo.Si Trump llegara a coronarse presidente, su segundo mandato “va a ser menos moderado que el primero”.