Es así que en la búsqueda de nuevos mercados y a raíz del crecimiento que ha tenido el sector en la región, distintos países decidieron unirse y conformar la Red Americana de Asociaciones de Cannabis (RedCann). Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, México, Paraguay y Perú, junto con Uruguay, apuestan a impulsar de forma cooperativa el desarrollo de la industria, compartir información técnica y apuntar a una armonización de las regulaciones a nivel regional.“Va a dar frutos positivos”, expresó Macchi al referirse a la conformación de esta nueva asociación, y donde será la Cecam quién represente a nuestro país.En cuanto a los usos y beneficios de esta planta y sus derivados con fines medicinales, el ingeniero agrónomo Macchi asegura que los medicamentos con contenidos de cannabinoides pueden ser de gran utilidad para el tratamiento de distintas dolencias y enfermedades.Este compuesto orgánico se encuentra presente en la planta de cannabis sativa. Cabe destacar que, a diferencia de la utilizada para fines recreativos, no es de carácter psicoactivo.El cannabis medicinal puede ser la solución para “superar condiciones adversas de las quimioterapias para los pacientes oncológicos, trastornos de ansiedad, parkinson, afecciones de la piel”, entre otras, apuntó el entrevistado.También mencionó que los beneficios están ampliamente comprobados por distintos expertos, “siempre y cuando se garantice la calidad, las cantidades, y lógicamente sabiendo cómo consumirlo”, enfatizó.Faltan controlesPara el especialista es motivo de preocupación la cantidad de aceites de tipo artesanal que se encuentran en el mercado cuya calidad no está del todo comprobada. “No cumplen con ninguno de los requisitos necesarios ni tienen el respaldo de que todos sus lotes sean iguales ni que tengan los mismos efectos”, alertó el integrante de la Cecam sobre este tipo de producto de fácil acceso en el mercado.Macchi cree que las autoridades tienen un papel fundamental en el tema, ya que un producto con fines terapéuticos tiene que tener seguridad y estabilidad en el uso.En cuanto al rol del gobierno, desde el conglomerado de productores de cannabis medicinal se espera un avance a nivel de las regulaciones, ya que consideran que es necesario agilizar ciertos procesos para poder desarrollar esta industria con mucha más intensidad.“No tenemos un mercado local. Todos nuestros productos se van para exportación sin siquiera tener la posibilidad de colocar hoy en día en el mercado interno por ejemplo flores u otro tipo de producto. La ley de la regularización del cannabis no permite la comercialización de flores y no contempla que las flores que se producen bajo la licencia de cannabis medicinal se vuelquen como tal al mercado interno”, explicó a CRÓNICAS el ingeniero agrónomo.Meses atrás circuló la versión de que las regularizaciones para que los productores de cannabis medicinal pudieran colocar sus producciones en el mercado interno eran inminentes.Sin embargo, y aunque la Cecam integra una comisión con el fin de avanzar en esta materia, aún no hay respuestas claras. “Si bien se está trabajando a nivel del poder ejecutivo y se está evaluando, todavía no estamos frente a un escenario donde se vislumbre algún cambio”, aclaró Macchi.Recordó que si bien en Uruguay se distribuyen ciertos medicamentos con cantidades de cannabis medicinal, estos se hacen con materia prima que viene desde afuera. En este contexto, cabe destacar que aunque la marihuana de carácter psicoactiva es producida en el país y se comercializa en las farmacias, aún existen trabas para que a nivel medicinal sea nuestra propia industria quien abastezca a los laboratorios farmacéuticos.Mientras tanto, el sector se centra en la exportación, que cuenta con menores dificultades a nivel financiero en comparación a la venta del cáñamo no medicinal. Aun así, hace referencia a que “dada la naturaleza de nuestro sistema financiero, dependemos mucho de los bancos de Estados Unidos”.El también integrante de la empresa Selenio Nueve caracteriza la situación del mercado del cannabis medicinal como “en una etapa de desarrollo y crecimiento” y que a rasgos generales es positiva. “Debemos aumentar nuestra capacidad industrializadora y nuestra producción de formulaciones para mejor al mercado con productos de alta calidad y, sobre todo, con los debidos controles de riesgo y todo lo necesario para el mercado medicinal”, manifestó Macchi con respecto al futuro de la industria de cannabis medicinal en el país.Este año la expectativa de los productores está puesta en superar el número de exportaciones de cannabis no psicoactivo, y todo parece indicar que así será. En el 2020 se colocaron en el mercado internacional 12 toneladas de cáñamo y en lo que va de 2021 ya se está cerca de sobrepasar las 10 toneladas.En cuanto al rol del gobierno, desde el conglomerado de productores de cannabis medicinal se espera un avance a nivel de las regulaciones, ya que consideran que es necesario agilizar ciertos procesos para poder desarrollar esta industria con mucha más intensidad.