El gobierno relanzó la estrategia nacional Provas, una marca que busca integrar lo social y lo productivo, fortalecer a emprendedores y cooperativas y darles mayor visibilidad. En el acto, los ministros Gonzalo Civila y Fernanda Cardona destacaron la dignidad del trabajo colectivo, mientras que técnicos y emprendedores resaltaron el valor del acompañamiento y el propósito compartido que impulsa la iniciativa.
El pasado martes 26 de agosto, en el Museo del Carnaval, se realizó una actividad conjunta entre el Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM). El encuentro se enfocó en presentar la estrategia nacional 2025-2030 sobre la marca social Provas ―Productos con Valor Social―, la cual surgió en el año 2014 en reconocimiento de la trayectoria de trabajo de personas o “unidades productivas en su proceso de integración socio productivo laboral”.
El lanzamiento de la estrategia contó con la participación del ministro de Desarrollo Social, Gonzalo Civila, y de la ministra de Industria, Fernanda Cardona, junto a autoridades de otros organismos públicos y referentes de la sociedad civil. Ambos jerarcas destacaron que la propuesta busca integrar lo productivo y lo social, fortalecer el trabajo colectivo y dar mayor visibilidad a los emprendimientos de todo el país.
Provas como valor social y dignidad
En diálogo con CRÓNICAS, el gerente del área de Promoción Socio Laboral del Mides, Camilo Álvarez, explicó que es un sello social y “lo que se intenta es identificar apoyos de distintos tipos, en materia de diseño, de construcción de la idea, de los procesos de comercialización”.
Según Álvarez, el foco está en “un trabajo conjunto entre distintos organismos públicos, sumado también a organizaciones sociales y sociedad civil”. La clave, dijo en el evento, es “recoger las ideas fuerza que nos permitan pensar en cómo trabajar este quinquenio con esta marca social, que fundamentalmente tiene como eje la complementariedad social y productiva a la hora de pensar los emprendimientos”.
Por su parte, la ministra de Industria afirmó que “hoy celebramos el trabajo y la solidaridad como profundamente transformadores, y son los ejes que no podemos perder en nuestro trabajo”, y definió a la iniciativa conjunta de las carteras como parte de un “gobierno de oportunidades”.
Subrayó que la marca rescata los “procesos invisibles, el trabajo comunitario, la integración social y la dignidad del esfuerzo”, especialmente de personas en situación de mayor vulnerabilidad. Además, mencionó que lo más importante de esta estrategia “está en su matriz social, el entramado de personas, de conocimiento y confianza que permite que un producto no sea apenas un objeto, sino una historia compartida”.
En tanto, Civila dijo que el programa es uno de los ejemplos de “cosas que llegan para quedarse en los procesos sociales”, ya que, a pesar de que no se fortaleció durante el gobierno anterior, “se ha mantenido en el imaginario y en el trabajo de muchas personas y colectivos” que “han reclamado que vuelva a tener una presencia fuerte en la agenda pública del país”.
En la misma línea, Cardona apuntó que “es el ejemplo de lo que es el silencio versus la acción”, debido a que Provas “atravesó años de silencio y retroceso y, sin embargo, la acción de muchas y muchos de ustedes lo sostuvieron todo este tiempo”.
Más que un sello
El diseño de Provas se concibe como una trayectoria con distintos niveles. “La marca no es solamente el otorgamiento de un sello, implica una ruta de crecimiento para individuos y colectivos”, explicó en la presentación Andrés Olivera, integrante del proceso de desarrollo en representación del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), en el marco del convenio con el Mides.
Los emprendedores pueden avanzar de nivel a nivel incorporando capacidades en gestión, calidad y comercialización, hasta lograr la autonomía necesaria para sostenerse en el mercado.
La estrategia de fortalecimiento alcanzó a más de 1.200 emprendimientos por año, con un 60% de acceso a créditos y una formalización cercana al 50%. Además, se desarrollaron espacios de comercialización en todo el país, incluidos canales digitales.
Por otro lado, desde el equipo del LATU, Marcela González puso el foco en la dimensión más humana de la marca. Señaló que uno de los elementos que “más calaron” en el proceso fue el sentimiento de pertenencia generado en los colectivos de emprendedores. “Tener un propósito les despierta esa capacidad transformadora y de querer ver mejores cosas, no solo para ellos, sino para el resto”, destacó, subrayando cómo el modelo de gestión y gobernanza del programa logra proyectar el esfuerzo individual hacia un impacto colectivo.
Desde adentro
Al final de la jornada, la emprendedora María del Carmen Varela resaltó el valor del acompañamiento recibido. “Fue inversión. A nosotros se nos dio talleres de costo, de equidad, de diversidad, de cómo atender a un cliente”, detalló, y agregó que esa formación generó un compromiso colectivo de “devolverlo a la sociedad”. “Estamos dispuestas a aportar todo lo que aprendimos y todo lo que nos dieron, porque consideramos que es lo que debemos devolverle a la sociedad", finalizó.