El sector agropecuario uruguayo cerró 2025 con un balance mayormente favorable, apoyado en buenos niveles de producción y un clima que acompañó durante gran parte del año. Así lo evaluó el presidente de la ARU, Rafael Ferber, al analizar el desempeño global del sector.
Mencionó que fue un año positivo “donde la mayoría de los rubros pudieron funcionar correctamente, la parte ganadera cárnica terminó haciendo un año excelente y en otros rubros se pudo producir bien”. Sin embargo, agregó que no fue “con tan buenos precios de producto de venta, pero básicamente se ha podido trabajar en todos los rubros”.
De acuerdo con Ferber, el comportamiento del año estuvo dentro de lo esperado, aunque con algunos matices. “Fue esperado, tal vez con precios en la carne un poco más altos de lo que se podía esperar en principio, pero dentro de valores lógicos del mercado y sobre todo del mercado internacional”, señaló.
En el caso de los granos, los precios deprimidos volvieron a condicionar los márgenes, algo que —según explicó— era previsible. Igualmente, destacó que el factor diferencial del año fue el clima. “Creo que lo que terminó haciendo la diferencia fue un clima favorable casi todo el año”, subrayó, aunque advirtió que hacia el cierre de 2025 comenzaron a aparecer señales de alerta en algunas regiones.
Ferber reconoció preocupación por la falta de precipitaciones en el sur del país, aunque descartó escenarios extremos como los vividos en años anteriores con intensas sequías. “Hay preocupación porque no hay pronósticos esperados para los próximos 10 días. Puede ser una situación coyuntural o puede agravarse más, no lo sabemos”, explicó.
El presidente de la ARU describió un país atravesado por realidades climáticas contrastantes. “Claramente hay como dos realidades en el país, en el sur ha llovido de forma más justa y al no haber buenas precipitaciones en diciembre se nota; en el norte están a veces hasta en exceso de agua”, indicó.
No obstante, relativizó el riesgo de una sequía severa. “No estamos ni cerca de una situación como la seca extrema de otros años, que venía de tres años de bajas precipitaciones”, afirmó, y expresó su expectativa de que las lluvias se normalicen durante la primera quincena de enero.
Consultado sobre el impacto del escenario internacional marcado por tensiones comerciales, proteccionismo y cambios en las reglas del comercio, sostuvo que los efectos no son lineales ni fáciles de cuantificar.
En cualquier caso, consideró que muchas de las medidas internacionales “terminan teniendo poca repercusión en los precios en sí”, más allá del ruido político y mediático que generan.
En cuanto al rol de la ARU durante 2025, Ferber valoró el funcionamiento institucional y el vínculo con las autoridades. “La institución se manejó bien, tenemos un diálogo constante y fluido con el gobierno, que no quiere decir que termine pasando lo que nosotros queremos, pero lo principal es poder tener ese intercambio”, declaró.
Respecto al cambio de gobierno, señaló que no se produjeron giros bruscos en materia de políticas para el sector. “No ha sido un año raro ni atípico para un primer año de gobierno; no ha habido políticas disruptivas que afecten al sector”, remarcó.
Sí reconoció diferencias en los estilos de gestión. Sobre el vínculo con el ministro de Ganadería, Alfredo Fratti, indicó: “Tenemos un vínculo correcto, sin inconvenientes, pero claramente no tenemos el mismo intercambio que se tenía en el gobierno anterior”, aunque aclaró que esto no ha generado conflictos institucionales.
Uno de los puntos más críticos del análisis estuvo vinculado a los conflictos sindicales, particularmente en la pesca y la industria lechera. Destacó como elemento positivo que no se haya permitido la ocupación de los lugares de trabajo. “Eso es clave para el manejo de los conflictos sindicales”, remarcó.
De cara al año que comienza, Ferber se mostró moderadamente optimista. “Con mejor clima, el sector agropecuario siempre va a funcionar de mejor manera”, afirmó, aunque aclaró que cada rubro enfrentará su propia realidad de precios y costos.
En ese marco, sostuvo que el desempeño del agro seguirá siendo clave para el crecimiento del país, pero insistió en que sin mejoras estructurales en competitividad será difícil sostener ese aporte en el tiempo.