Al analizar las inversiones alternativas, el informe de Puente, detalla que el Capital Privado (“Private Equity”) en EEUU ha mostrado un buen desempeño a lo largo del 2025, con un crecimiento de 6,8% en enero-setiembre, de acuerdo al índice Bloomberg Private Equity Buyout, en un entorno desafiante de recaudación de capital con elevados niveles de tasa de interés.
La mejora en las perspectivas de crecimiento este año (2,3% anualizado según la Fed) genera cierto optimismo en el sentimiento de los inversores, que balancea la situación económica actual con la expectativa de innovación y eficiencia que deriva de la inteligencia artificial (IA) en las carteras, de acuerdo a un informe de la consultora Pitchbook. Asimismo, remarca que la recalibración de las relaciones comerciales abriría nuevos horizontes, que sumado a la menor preocupación por la política comercial, mayor estabilidad macroeconómica y mejores valoraciones, podrían impulsar más la actividad.
También la expectativa respecto a que la Fed continúe bajando la tasa de referencia (hoy en 3,75%) genera confianza, al aliviar parcialmente los costos de financiamiento. Así, el repunte en la financiación a través del crédito privado apuntalaría la actividad de fusiones y adquisiciones de mayor envergadura, que en conjunto con eventuales menores tasas de descuento, podría elevar las valuaciones de las compañías.
Con estas perspectivas a corto plazo, no se esperan cambios de tendencia en el desempeño histórico de esta clase de activos, que presentan un retorno promedio anual en los últimos 20 años de 15%, según el índice de Pitchbook. A largo plazo, es esperable que estas inversiones en capital privado representen una porción más elevada en las carteras de los inversores, al presentar retornos más atractivos y con menor volatilidad frente a otros activos de renta variable.
Bienes raíces
Por su parte, en el segmento de Bienes Raíces (“Real Estate”), predomina una posición de cautela, dado que los altos costos de financiamiento actuales dificultan la adquisición de viviendas, en un contexto de incertidumbre por las perspectivas de crecimiento de la economía a corto plazo ante la debilidad del mercado laboral. Sin embargo, si como se prevé, la Fed baja las tasas, debería aportar un mayor dinamismo para el sector, traccionando la demanda de nuevas propiedades y la actividad de la construcción.
El índice Case Shiller muestra que los precios de las viviendas unifamiliares retrocedieron 0,2% en octubre (último dato disponible), la cuarta baja consecutiva, aunque en el acumulado enero-octubre crecieron 2,4% frente a igual período de 2024.
Por su parte, el segmento de Deuda Privada se ve favorecido por el entorno de tasa de interés elevada, puesto que permite la obtención de retornos superiores al 9% anual, resaltando su atractivo por sobre otros alternativos. El informe de Puente remarca que en estas estrategias resulta apropiado optar por aquellas con enfoque más conservador sobre la elección de los deudores, dado los altos costos de financiamiento que predominan en la actualidad.