El encuentro reunirá a autoridades nacionales, representantes del sistema de Naciones Unidas, organismos de cooperación internacional, sector privado, academia, sociedad civil y referentes culturales, en un espacio concebido para el diálogo y la reflexión a través del arte y el intercambio institucional.
Tras la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático celebrada en Brasil en noviembre de 2025, Uruguay ha fortalecido su posicionamiento en la agenda climática internacional, con un rol activo en las negociaciones del Grupo Sur y su reciente nombramiento a la presidencia del G77. En este contexto, el país se consolida como un referente regional y un hub de diálogo climático, proyectándose como una puerta de entrada natural hacia América Latina para iniciativas orientadas a fortalecer la cooperación ambiental.
Desde el concepto de paz climática, la propuesta invita a reflexionar sobre la importancia de contar con información completa y de calidad para una gestión climática efectiva, poniendo el foco en la necesidad de fortalecer los sistemas de reporte y monitoreo de emisiones, incluyendo aquellas asociadas a contextos de seguridad, operaciones internacionales y escenarios de alta tensión, que hoy no cuentan con mecanismos obligatorios de información, partiendo de la premisa de que aquello que no se mide no se gestiona.
La agenda combina expresiones artísticas y espacios de conversación institucional. La apertura estará a cargo de la Orquesta de las Mil Melodías, seguida de un programa cultural que incluye la participación de Cuareim 1080 y diversas intervenciones artísticas en vivo. El programa institucional contempla instancias de diálogo sobre gobernanza climática, cooperación internacional y responsabilidad, desde un enfoque técnico y no ideológico, con el objetivo de aportar insumos para un debate informado.
Lejos de un formato de conferencia tradicional, la propuesta prioriza el encuentro, el intercambio informal y el networking. Uruguay, por su tradición democrática y su vocación de diálogo internacional, y Casa Pueblo, por su valor simbólico y cultural, ofrecen el marco ideal para iniciar este proceso, concebido como una instancia inicial que busca abrir conversaciones necesarias y sentar las bases para futuras etapas de trabajo en la región.