Entrevista
EN HYATT CENTRIC
Raffo: “El riesgo para Antel es el entorno competitivo y quedar afuera de la nueva ola de servicios digitales con IA”
La competencia en un ente público como Antel, hace que la empresa saque lo mejor de sí y de sus profesionales, según lo explicó Laura Raffo, quien se definió como una persona “pro-competencia”, en entrevista con CRÓNICAS. A su vez, la directora de Antel destacó que Uruguay tiene la oportunidad “única” de atraer a la industria de los data centers al país y que, además, las oportunidades de crecimiento que tiene la institución residen en realizar los cambios internos de liderazgo “para aprovechar el talento que hay en la empresa”.
Fecha de publicación: 06/02/2026
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Laura Raffo, directora de Antel por el Partido Nacional
Por:
Oscar Cestau

Menú: En el restorán Plantado del hotel Hyatt Centric, la entrevistada degustó salmón con puré de calabaza, que acompañó con agua mineral sin gas. Para extender la sobremesa, optó por café cortado con leche de almendras.

-¿Cómo definiría su rol en Antel?

-Es un rol de servicio a la gente. Yo concibo la función pública como un rol de darle servicios a la gente. Esto quiere decir que, con todo el equipo que tenemos en Antel, estamos enfocados en ver cómo la empresa puede facilitar la vida de los uruguayos, ya sea porque le brinda una mejor señal de celular o una mejor conectividad a internet. Es poner en primer lugar siempre al uruguayo y a las personas, que son a quienes debemos proveerles un servicio. Además de poner el foco en las personas y en solucionar sus problemas, tenemos que cumplir un rol de fiscalización y hacer que la administración del dinero, que es de todos los uruguayos, sea adecuada y eficiente. No es dinero que pertenece a Antel, sino que les pertenece a los uruguayos y debemos fiscalizar y cuidarlo para que se administre de la mejor manera posible.

-¿Cuáles son los sectores productivos que demandan más servicios hoy en día en el país?

-Hoy es algo tan básico acceder a la telefonía celular y a la conectividad, que no hay sector de la economía que no lo utilice. Sí estamos viendo a los data centers como un área de mayor crecimiento. El 98% de los ingresos de Antel provienen de los servicios celulares y de internet, y solamente un 2% proviene de los data centers. Sin embargo, el mundo está viendo una ola de crecimiento en la inversión de data center, porque es la infraestructura que soporta la IA. Vamos hacia un mundo donde esos servicios van a ser cada vez más requeridos, desde una tienda que tiene locales y venta en e-commerce, hasta la agrupación de bancos que, a través de Sistarbanc, debe tener servidores que le den respaldo a toda su operativa. 

-A nivel general, ¿cuáles son las prioridades de la gestión de Antel?

-Antel está enfrentando un escenario competitivo más complejo que hace unos años. La mayor parte de la facturación de la empresa depende de la telefonía celular y de venta de internet, y en telefonía celular ha habido movimientos en el mercado, entró un nuevo jugador que es Tigo, que es un jugador que en otros países de la región tiene estrategias comerciales muy proactivas y que puede salir con ofertas que afecten la porción de mercado que tiene Antel. En lo que hace a la llegada de internet a los hogares, el mercado está empezando a volverse más competitivo también, porque anteriormente Antel era el único que podía proveer la fibra óptica en los hogares. Ahora los cableoperadores tienen licencia para vender estos servicios y muchos están desplegando sus redes e infraestructuras para ofrecerlas a los hogares. Entonces, Antel debe pensar cómo mantener su porción de mercado o incluso incrementarla, y es por eso por lo que la empresa está apostando a ofrecer también contenidos, algo que empezó en la anterior administración.

-¿Cómo se equilibra la lógica empresarial, que toda empresa debe tener, con la responsabilidad social de que Antel es una empresa pública?

-Hay roles, funciones e inversiones que una empresa pública hace para atender a toda la población que quizás una empresa privada, mirándolo solo desde la óptica de la eficiencia y la ganancia, no haría. Nosotros tuvimos un caso el año pasado de una localidad en Paysandú que tiene muchos establecimientos agropecuarios, donde la señal de celular por las características geográficas del lugar no era buena y no se encontraba una solución, porque implicaba invertir en una antena, que significaba una inversión grande. Y para la cantidad de personas que esa antena iba a beneficiar, a una empresa privada no le cerraban las cuentas entre lo que debía invertir y lo que le reportarían de ganancia los nuevos clientes. Sin embargo, en Antel, al ser una empresa pública, ese tipo de cosas se toman en cuenta de otra forma. Nosotros nos embanderamos, lo llevé al directorio con un informe de mi equipo de asesores, y finalmente el directorio entendió que era valioso hacer esa inversión. Esa es una diferencia crucial entre una empresa pública y una privada. La segunda diferencia se encuentra también en que, cuando una privada toma decisiones, quienes se pueden perjudicar con una pérdida son los accionistas. Acá, en el caso de Antel, los accionistas son todos los uruguayos. Si Antel toma decisiones riesgosas o ineficientes, le hará perder dinero al país. Hoy la empresa vuelca el dinero de sus ganancias a Rentas Generales y con ese dinero se hacen una serie de políticas públicas.

-La IA ya está presente en la vida cotidiana y muchas veces de manera invisible. ¿Cómo esta disrupción transforma la manera de trabajar y tomar decisiones en Antel?

-La IA es un cambio estructural que se podría asemejar a lo que fue el tendido de las redes eléctricas, con la diferencia de que la IA se apoya sobre una infraestructura ya existente y avanza mucho más rápido. Y es estructural porque hoy todos interactuamos con la IA, nos demos cuenta o no. En Uruguay hay 2,5 millones de smartphones y esto es a todo nivel de la sociedad, porque hoy por hoy prácticamente todos los uruguayos tienen acceso a un celular inteligente y pueden usar estas herramientas. Entonces, como esto es un cambio estructural, por supuesto que tiene un impacto en Antel, porque debe pensar sus negocios basados en IA y tiene que meterse en este mundo, habilitando toda la infraestructura. La inversión que puede hacer una empresa pública en data centers es muy chica en comparación con las enormes inversiones que están haciendo los grandes jugadores mundiales, son siderales las cifras que están invirtiendo en infraestructura para soportar la IA. Entonces, Antel se debe parar como un jugador clave y pensar hasta dónde puede llegar con su inversión y, a su vez, pensar en cómo habilitar y recomendar la infraestructura que debe tener Uruguay y las reglas de juego claras, para que esas inversiones que hacen los grandes de la industria puedan llegar a Uruguay.

-Un camino sería asociándose con empresas de ese nivel, por ejemplo.

-Se pueden hacer asociaciones o se pueden brindar servicios para esas empresas. Hay muchas empresas internacionales que usan servicios de data centers de Antel, con negocios en conjunto con Google o Netflix, por ejemplo. Cada vez más se busca que los datos estén cerca de la gente. Si hoy uno va a ver una película en Netflix en Uruguay, esa película ya está alojada en el país. Los datos están cerca del usuario, la latencia es menor y se ve en mejor calidad. Como todos esos grandes jugadores están tratando de poner el contenido cerca del usuario, Uruguay tiene la oportunidad única de atraer a la industria de los data centers y que se instalen acá, generando inversión, empleo y mejores servicios digitales.

-La IA es una herramienta de eficiencia operativa, pero también una palanca de nuevos negocios.

-Por supuesto. Y en el mundo empresarial eso ya está sucediendo. No solo en Antel, sino en todas las empresas. Hoy se estima que los empleados de las empresas usan la IA tres veces más de lo que sus jefes creen. Avanza más rápido la tecnología que las organizaciones. Para no correrla de atrás, hay que asumir que el uso de la IA ya está insertado de manera profunda en nuestra sociedad y que está cambiando la manera de hacer las cosas en las empresas.

-¿Qué capacidades internas necesita desarrollar Antel para capitalizar el potencial de la IA?

-Por la transformación que significa la IA en el mundo del trabajo, se requiere que haya cambios a nivel de los modelos de liderazgo. A través de la IA, todos los empleados van a poder ser más productivos y eficientes con su trabajo, porque un montón de tareas que un funcionario de Antel antes hacía, ahora podrán ser facilitadas por la IA. Y, por lo tanto, tendrá más tiempo para dedicarse a otras cosas. Ahora, se necesitan líderes que sepan dirigir ese talento. Hoy por hoy el jefe no es el que más sabe, porque la que más sabe es la IA, sino que el mejor jefe es el que mejor lidera los equipos y el que logra que esos equipos tengan nuevas características.

-¿Cuáles son los riesgos y oportunidades para el sector en los próximos años?

-Para el sector de las telecomunicaciones, y para Antel en particular, un riesgo es el entorno competitivo. Otro riesgo es quedar afuera de la nueva ola de servicios digitales con IA, específicamente con el negocio de los data centers. La oportunidad de crecimiento está en hacer los cambios internos de liderazgo para aprovechar todo el talento que hay en Antel, de manera flexible para capturar estas nuevas oportunidades de negocio.

-¿Falta regulación que proteja un poco más a Antel?

-No, de ninguna manera. Soy pro-competencia y el hecho de tener que competir saca lo mejor de Antel y de sus profesionales. Un entorno desafiante permite innovar, hacer nuevas propuestas, ver cómo capturar a los clientes y surgen nuevos acuerdos. Competir nos hace ser mejores. No creo que haya que regular más, porque, además, se podría caer, con el exceso de regulaciones, en perjudicar el bolsillo de los uruguayos, porque la competencia hace que las tarifas sean razonables y la no competencia ya sabemos qué hace en los precios.

“Obsesionarse con controlar el avance de la tecnología equivale a comprarse un gran problema”

-El ritmo de la adopción tecnológica por parte de las empresas suele ir por delante de los marcos organizacionales tradicionales. ¿Cómo se lideran esos procesos sin perder calidad ni el control de ello?

-Obsesionarse con controlar el avance de la tecnología equivale a comprarse un gran problema, porque la tecnología siempre avanza más rápido que la propia organización. Y, por lo tanto, creo que hay que embanderarse con el cambio tecnológico y con la IA, y cambiar el management y la manera en que se administran los recursos y se lidera a las personas. Cuando liderás equipos en la ola de la IA, tenés que fomentar que esos equipos sean mucho más cuestionadores de los datos, que sean creativos y que sepan detectar las diferencias entre lo fake y lo real. Se pueden establecer parámetros y reglas, pero la realidad te va a pasar por arriba. No aceptar la IA es como querer tapar el sol con un dedo.

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