En la categoría confluyen individuos desocupados, los subocupados con o sin registro, y los ocupados sin registro (es decir, sin aportes a la seguridad social ni los beneficios asociados a ellos). El año pasado, en una población apta para el mercado laboral de 2.957 miles de personas, “la población económicamente activa sumó 1.906 miles” y “los restantes 1.051 miles son inactivos, como por ejemplo los jubilados, los estudiantes, los rentistas y quienes sólo se dedican a las tareas del hogar”.
De esta manera, en esa cifra de activos hubo 1.764 miles de ocupados pero los “ocupados sin restricciones” fueron 1.315 miles. Por otro lado, los 164 mil subocupados; los 285 mil ocupados sin registro y los 142 mil desocupados suman el total al que refiere el informe en el promedio de 2025. “Obsérvese que, en 2019, tras cinco años de mal desempeño en materia de empleo, había 610 mil personas con problemas en esa materia. Pero seis años más tarde, habiéndose registrado un considerable aumento de la cantidad de personas ocupadas, aquella cifra sólo bajó hasta 591 mil personas”, informó.
Según el escrito, el número de trabajadores ocupados “cayó en más de 50 mil trabajadores en el período 2015-2019” y, en 2020 a raíz de la pandemia por coronavirus, se registró una nueva caída “de porte similar”: “A partir de 2021 el empleo mostró una firme recuperación que se mantuvo hasta el año pasado”, indicó. De esta manera, entre 2019 y 2024 se habían sumado 113 mil ocupados y, en 2025, se sumaron otras 28 mil personas en promedios anuales.