Ayer jueves, la Cámara de Diputados aprobó por 91 votos en 93 el acuerdo provisorio entre la Unión Europea (UE) y el Mercado Común del Sur (Mercosur), lo que ocurrió tras la votación unánime en el Senado que tuvo lugar el miércoles. Los legisladores de Identidad Soberana (IS), Nicole y Gustavo Salle, fueron los únicos que no acompañaron la iniciativa que los líderes internacionales de ambos continentes firmaron en Paraguay el pasado 17 de enero.
Tras un hecho que ocurrió casi en simultáneo con Argentina —aunque en la otra orilla del Río de la Plata el proceso siguió el orden inverso—, Uruguay fue más rápido y se convirtió en el primer país del bloque latinoamericano en aprobar el convenio. La sesión tuvo la presencia del canciller, Mario Lubetkin, junto al exsubsecretario colorado del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE), Nicolás Albertoni, y algunos senadores frenteamplistas.
En rueda de prensa, Lubetkin señaló como protagonistas a los parlamentarios y dijo que la sensación de su cartera es “doble”. Por un lado “culminó hoy, hace unos minutos, una frase que llevó más de dos décadas” y, por otro, “el extraordinario peso que nos toca a nosotros, porque ahora nos tenemos que arremangar después de la ratificación, para empezar a construir ese futuro que sin duda no será sencillo pero que ahora sí lo podemos construir”.
“Acuerdo de Estado fue lo que pasó hoy, porque yo creo que todos los que están allí en sala están felices de algo que creo que todos sentimos que es histórico y que va más allá de las circunstancias”, acotó.
Consultado por CRÓNICAS, el presidente de la Cámara de Comercio y Servicios del Uruguay (CCSUy), Julio César Lestido, dijo que el acuerdo es positivo “como cualquier acuerdo que firme Uruguay donde le permita ingresar sus productos en mejores condiciones de las que los está ingresando ahora”. A pesar de que “hay oportunidades y riesgos”, al igual que “todas las cosas en la vida”, si no “tomo las oportunidades por no asumir el riesgo me quedo donde estoy” y “no avanzo”. Lestido fue tajante: “Uruguay necesita avanzar” y “para crecer hay que crecer hacia afuera”.
Para que los beneficios arancelarios comiencen a regir, es necesario que el acuerdo reciba la aprobación del Parlamento Europeo, aunque a finales de enero los eurodiputados lo remitieron al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). En el orden de los desafíos, sostuvo que es necesario aprovechar ese tiempo para que las empresas trabajen en prepararse. “Primero, tenemos que ser competitivos, y para serlo hay que reducir el costo país, hay que bajarlo, hay que hacerlo competitivo”, indicó, y se refirió a que tenemos un país con “energía que es cara y que las empresas la sufren”.
“Tenemos que modernizarnos. Sin que la gente pierda derechos, evidentemente tenemos que estar hablando de flexibilización en materia de leyes laborales. Estamos en un mundo que es muy dinámico, muy cambiante y, sobre todo, que cambia a una velocidad impresionante. Tenemos que prepararnos para eso”, agregó.
El mercado europeo es exigente pero “la mejor manera de mejorar nuestra competitividad es compitiendo”
El representante de la gremial empresarial sostuvo que el mercado europeo es exigente y tal vez Uruguay tenga “productos que no sean de gran volumen, pero son de nicho” y la UE paga más por calidad. “Yo voy a tener más rentabilidad, si tengo más rentabilidad puedo invertir y, si invierto, genero empleo. Esa es toda la cadena”, reflexionó.
En su visión, “la mejor manera de mejorar nuestra competitividad es compitiendo”. Sin embargo, dijo que la CCSUy trabaja desde 2019 en preparar a las empresas a través del programa Inspyrame en conjunto con la Eurocámara y con el apoyo de la Unión Europea. “Recorrimos todo el interior y participaron más de 800 personas, más de 3.000 empresas, en reuniones, en capacitaciones, con técnicos nuestros y con técnicos que mandó la Unión Europea”, reconstruyó. El objetivo era alertar sobre “este nuevo mercado” y adelantar tanto lo que demanda como “cuáles son las reglas del juego”, con una segunda etapa “muy enfocada hacia los jóvenes y a las mujeres emprendedoras”.
A nivel del Estado, indicó como necesario “ver los costos” y “sacar burocracia”. “Tenemos que trabajar en la desburocratización del Estado, que lo está haciendo el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), tenemos que ser francos, tiene un equipo que está trabajando ya desde que asumió”, aseguró.
Desde la gremial también recordaron que, por tratarse de un acuerdo “profundo y de última generación”, además de la libre comercialización de productos y de bienes se prevé lo mismo a nivel “de servicios, de consultorías, de conocimiento, de experiencias, de reglamentaciones y hay mucho de formación”.