A cuatro años de su lanzamiento, Nobilis afianza el posicionamiento de sus fondos Estrategia Renta Fija Global y Estrategia Renta Variable Global, instrumentos que constituyen el núcleo de sus portafolios digitales y que están regulados por el Banco Central del Uruguay.
Ambas estrategias, operativas desde 2021, permiten invertir en dólares con diversificación internacional y disciplina en la asignación entre clases de activos. Según la firma, el eje no está en seleccionar activos puntuales, sino en construir carteras equilibradas entre renta fija, renta variable y alternativas.
“En Nobilis entendemos que el principal determinante del resultado de largo plazo no es la selección puntual de activos, sino la correcta asignación entre clases de activos. Por eso, la utilización de estrategias diversificadas que dan exposición a bonos, acciones y alternativas es para nosotros la propuesta de valor ideal para el núcleo del portafolio de los inversores”, afirmó Mauricio Tchilingirbachian, gerente comercial de la compañía.
La Estrategia Renta Variable Global está orientada al crecimiento patrimonial de largo plazo mediante inversión en más de 2.500 empresas de más de 40 países a través de ETF. En los últimos tres años registró un retorno anualizado en dólares superior al 16%, con exposición tanto a economías desarrolladas como emergentes y una participación cercana al 10% en oro.
Por su parte, la Estrategia Renta Fija Global invierte en ETF que brindan acceso a más de 30.000 bonos soberanos y corporativos de alta calidad crediticia, con calificación promedio A. Su función es aportar estabilidad y reducir volatilidad, con retornos históricos de entre 4% y 5% anualizado en dólares.
Para este año, la firma estima que un portafolio moderado compuesto por 60% de renta fija global y 40% de renta variable global podría ubicarse en un rango de retorno esperado de entre 4% y 8%, sujeto a la evolución de los mercados. Este perfil es el más frecuente entre sus clientes y, en los últimos tres años, acumuló un rendimiento de 8,5%.
En un escenario internacional marcado por incertidumbre geopolítica y desafíos fiscales en Estados Unidos, la diversificación vuelve a ocupar un rol central. “Invertir es sinónimo de largo plazo. El rendimiento sostenible no depende de anticipar cada movimiento del mercado, sino de construir correctamente la cartera desde el inicio. La disciplina en la asignación entre renta fija, renta variable y alternativos, ajustada al perfil del inversor, es el factor que históricamente ha explicado la mayor parte de los resultados de largo plazo”, concluyó Tchilingirbachian.