Durante el desayuno “Entorno macro y estrategia 2026 – Posicionamiento”, los especialistas compartieron su visión sobre un escenario marcado por la volatilidad, pero con fundamentos que siguen mostrando resiliencia. Los tres ejecutivos, que viajaron especialmente desde Madrid para participar del encuentro, aportaron una mirada global sobre los desafíos y oportunidades que enfrentan los inversores.
Si bien el contexto global continúa atravesado por tensiones geopolíticas, presiones inflacionarias —especialmente vinculadas a la energía— y desafíos fiscales, las principales economías mantienen niveles de crecimiento positivos y sistemas financieros sólidos.
“El escenario es exigente, pero la economía global ha demostrado una capacidad de adaptación mayor a la esperada en los últimos años”, señaló Joaquín García Huerga, CFA, director de Estrategia Global de BBVA Asset Management.
Además, el menor endeudamiento del sector privado frente a crisis anteriores actúa como un factor de contención, reduciendo la probabilidad de escenarios recesivos severos en el corto plazo.
Uno de los principales mensajes del encuentro fue claro: en contextos de incertidumbre, la disciplina pesa más que la intuición.
“La clave no es anticipar cada movimiento del mercado, sino construir carteras robustas que puedan atravesar distintos escenarios”, explicó Javier Marsal Moyano, CFA, director global de Inversiones de Global Wealth de BBVA.
Los especialistas subrayaron la importancia de sostener una visión de largo plazo, evitando decisiones impulsivas frente a episodios de volatilidad. La gestión profesional —basada en procesos, análisis de escenarios y probabilidades— se impone frente a la reacción emocional de corto plazo.
Lejos de perder vigencia, la diversificación volvió a posicionarse como uno de los pilares centrales del enfoque de inversión.
Una cartera sólida —se explicó— no busca evitar completamente las pérdidas en el corto plazo, sino equilibrar riesgos incorporando activos con comportamientos distintos, incluso cuando algunos de ellos atraviesen momentos adversos.
“El tiempo es un factor determinante en la inversión: las valoraciones se capturan en el largo plazo, no en el ruido del corto”, remarcaron durante la presentación.
BBVA destacó la evolución de su modelo de inversión, basado en una visión global integrada, equipos internacionales y procesos sistemáticos que permiten construir carteras consistentes y reducir sesgos.
“Contar con equipos globales y un proceso inversor estructurado nos permite ofrecer una visión consistente y reducir el impacto de los sesgos emocionales en la toma de decisiones”, afirmó Eduardo García Hidalgo, CFA, director global de Inversiones de BBVA Asset Management.
Este enfoque combina una estrategia de largo plazo con herramientas tácticas que ajustan el posicionamiento en función del entorno, sin perder coherencia.
En el actual escenario, la estrategia de BBVA prioriza activos de calidad dentro de la renta fija, donde los niveles actuales continúan ofreciendo retornos reales positivos.
En paralelo, se mantiene una exposición equilibrada a renta variable, apoyada en fundamentos aún sólidos, aunque con valoraciones exigentes en algunos mercados.
La combinación apunta a capturar oportunidades sin perder prudencia, en un contexto que exige flexibilidad y rigor.
En este contexto, el encuentro también se enmarca en el desarrollo de Global Wealth en Uruguay, que en los próximos meses cumplirá su primer año en el país, consolidando la propuesta de asesoramiento patrimonial del banco con una mirada global y foco en el cliente.
El encuentro reafirmó la importancia del contacto directo con clientes como espacio para compartir visión, generar confianza y acompañar la toma de decisiones.
En un mundo donde la información abunda pero la certidumbre escasea, la conversación —cara a cara— vuelve a ser un activo estratégico.