El último Monitor de Coyuntura, la publicación semanal que difunde el Observatorio de la Coyuntura Económica de la Universidad Católica, estuvo enfocado en analizar la evolución del tipo de cambio al cierre del primer trimestre del año, y específicamente en los motivos que lo llevaron a una mejora en el período.
Según se detalla, a falta de una semana para el cierre de marzo, se puede estimar entre 4% y 5% la mejoría en el TCR extrarregional al cabo del bimestre febrero-marzo. “Ello se debe principalmente a los cambios referidos en la política monetaria, pero, en marzo, también se debe a la apreciación global del dólar ocurrida en ocasión de la guerra en Medio Oriente”, describe el informe.
Para estimar cuánto del aumento responde a una cosa y cuánto a la otra, el informe coteja la evolución del dólar en nuestro país, respecto a su evolución en el promedio de una canasta de 12 monedas relevantes del resto del mundo.
Entre el 23 de enero (viernes anterior al Copom del 26 de enero que bajó la TPM en 1%) y el 27 de febrero (viernes anterior al inicio de la guerra mencionada y al Copom del 3 de marzo que bajó la TPM en 0,75%), el dólar en Uruguay subió un peso, mientras que el “dólar canasta” bajó 20 centésimos. Mientras tanto, entre el 27 de febrero y el viernes pasado, 20 de marzo, el dólar en Uruguay subió 2,3 pesos y el “dólar canasta” aumentó 1,1 pesos.
Al cabo de esos casi dos meses, el dólar subió en nuestro país 3,3 pesos, mientras que en el promedio de las 12 monedas consideradas subió el equivalente a 0,9 pesos. En tal sentido, “se dio un aumento mayor en nuestro país que en el resto del mundo”.
“Tres cuartas partes del aumento en el precio del dólar en el período referido es ‘autóctono’ y solo un cuarto es ‘importado’, debido a su comportamiento global”, señala el informe.
Se explica que la brecha entre la evolución del dólar acá y afuera da lugar a una mejoría en el TCR extrarregional en el bimestre, que apunta a quedar entre 4% y 5%, recuperando los niveles del tercer trimestre del año pasado. Ese indicador quedaría entonces, a marzo, en el 74% de su nivel promedio en lo que va del siglo.
En cuanto a la relación bilateral con los vecinos, la mejoría es aún mayor, porque a la depreciación real de nuestra moneda se suma la apreciación real de las suyas. En el caso de Argentina, donde el dólar está “planchado” y la inflación ronda el 3% mensual, la mejoría se ubica en torno a 15% en el bimestre, acercándose al máximo de mayo pasado. Con Brasil, mientras tanto, la mejoría alcanza al 7% en el bimestre.