Los fundamentos de la estrategia de Grupalidades fueron presentados por la Dra. Fernanda Nozar, directora general de Salud del MSP, la Dra. Marcela Cuadrado, directora de ASSE, y Jorge Bentancur, del Frente Social, director de ASSE en representación de los usuarios. Esa parte de la jornada puede verse en el video: https://youtu.be/i8lkaJxF0IU. Luego se expusieron cuatro experiencias destacadas que pueden verse en: https://youtu.be/ivWxNcXuzg8. Se finalizó con talleres presenciales y un taller virtual donde se discutieron las realidades en cada departamento para implementar grupalidades.
Desde Río Negro el equipo de promoción de salud de la Dirección Departamental de Salud, Soledad Bentos y Walkiria Ferreira, presentaron su experiencia de grupos en el programa “Familias Fuertes” con el Plan Juntos y varias instituciones educativas. Resaltaron la escucha activa y las metodologías lúdicas como herramientas para que las personas sean protagonistas. “Todo empieza por facilitar espacios para que la gente pueda comunicarse”, dijeron.
Roberto Varela, director de la RAP ASSE de Salto resumió varias experiencias de grupalidades entre 2009 y 2025: formación de agentes comunitarios adultos, creación de un Grupo de ODH (obesos, diabéticos e hipertensos), formación de agentes comunitarios junior con escolares y el programa Jóvenes con Voz.
La formación de agentes comunitarios de salud de adultos incluyó tres cursos de seis meses con un taller semanal de dos a tres horas. Participaron más de 200 personas, y culminaron 150 promotores. Destaca la creación de un grupo coordinador variado con referentes de la RAP, medicina familiar junto a vecinos con formación comunitaria.
Otra experiencia valiosa fue la formación de “agentes comunitarios junior” en alumnos de 6to año de la escuela del balneario Buenos Aires de Maldonado, de las escuelas 99 y 88 del barrio Malvasio de Salto y escuelas del barrio Casavalle en Montevideo. En 2016 y años posteriores se implementó una metodología de conexión virtual de los talleres en las cinco escuelas. La evaluación de Primaria fue muy positiva y también las referencias de Secundaria sobre el desempeño posterior de los agentes junior.
La tercera experiencia fue la formación de un grupo ODH en el barrio Malvasio a partir de 2013. Es el único grupo ODH de Salto y continúa al día de hoy. El abordaje es de salud integral, incluyendo siempre la salud mental en la labor grupal.
En el año 2025 se sumaron en Salto cursos de Jóvenes con Voz en el Liceo 3, con orientación y apoyo de la RAP ASSE. Roberto Varela concluye que sostener estas experiencias y ampliarlas requiere equipos de educación para la salud en cada una de las RAP del país.
Andrés Techera, docente del Programa APEX de la Udelar, destaca la labor conjunta con la Organización de Usuarios del Oeste y la Mesa Local de Salud Mental. Presenta un dispositivo relativamente nuevo (2025), el “Espacio de Orientación y Consulta en Salud Mental” en el barrio Casabó, donde participa una organización que agrupa distintas comisiones vecinales “Intercomisiones Casabó”.
Al principio este espacio trabajó recibiendo consultas de forma individual, pero rápidamente surgió la necesidad de generar un abordaje de tipo grupal. Las dos modalidades, una más individual de escuchar lo que traen las personas y la integración a espacios grupales autogestionados, funcionan muy bien. Es un espacio abierto con un grupo que participa desde el comienzo y otro que se acerca compartiendo sus experiencias.
Los vecinos llegan marcados por un peregrinaje de institución en institución del sistema de salud, sin recibir seguimiento, muchas veces con respuestas limitadas a lo farmacológico, o también experiencias de rechazo y maltrato y una sensación de abandono. Se trabaja desde el concepto de sufrimiento social complejo y vulneraciones de diversos derechos. Precariedad laboral, violencias, desalojo, narcotráfico, son problemáticas importantes en estos barrios. El debilitamiento de los vínculos sociales es un elemento clave. Hay vecinos que ya no salen a la calle, refugiados en sus casas, “perdieron la vereda”, dicen. Valoran el dispositivo como un lugar donde pueden hablar sin estar sometidos a un diagnóstico, donde el sufrimiento no es silenciado ni patologizado.
Tania Aguerrebere, coordinadora de la Policlínica Casavalle de la Intendencia de Montevideo, compartió la experiencia de escucha y confianza con adolescentes de esa zona, donde el puente entre salud y educación se cruza cotidianamente para abordar la salud integral. Ante el sufrimiento social complejo, decidieron como equipo generar una caja de herramientas directa para los adolescentes. La formación de “Promotores de Salud Adolescente” aborda temas que ellos viven cotidianamente en salud mental, salud sexual integral, cuidados, diversión segura, participación social; hablar de las violencias que viven y desnaturalizarlas, pensarlas, analizarlas en colectivo.
A comienzos del año salen a convocar a los centros educativos para invitarlos a desarrollar estas herramientas de autocuidado y cuidado compartido. Año a año, ya van por la quinta edición.
Al mismo tiempo, sostienen un espacio abierto en la policlínica, una grupalidad que promueve la salud entre pares. Esta estrategia genera varios procesos. Se fortalece la voz adolescente. Empiezan a ensayar su voz. Nos encontramos con adolescentes que no son para nada apáticos, sino que solicitan actividades con propósito para promover la salud entre pares. Encontramos fragilidades en los adultos, que necesitamos fortalecernos entre pares. Podemos apoyar a las adolescencias en sus sufrimientos, necesidades y potenciales. Aunque a veces nos encuentran frágiles, cansados, distraídos, con multiempleo.
En este recorrido nos encontramos con la Red de Municipios y Comunidades Saludables y vimos que esta herramienta puede trasladarse a otros lugares, podemos compartir esta experiencia.
“Cuando nos quedamos solos, nos quedamos con nuestros dolores. Cuando empezamos a participar e involucrarnos, empezamos a sanar”. “Participando vamos sanando”, dice Tania. “Invitamos a crear una Red de Jóvenes con Voz”. Encontrarse con otros les da sentido a las adolescencias. Se han formado más de 720 promotores adolescentes hasta ahora. Esperamos contribuir a nuevas generaciones de promotores.
Concluimos nosotros: este es el cambio del modelo de atención para avanzar en el SNIS.
(*) Doctor en Sociología. Lic. en Educación-Diplomado en Políticas Públicas e Innovación. Mag. en Sociología. Director Div. Salud IMM 2005-2015. Colectivo El Taller.