“No hemos visto hasta ahora soluciones claras. En algunos casos se intenta tímidamente comenzar a avanzar en esas soluciones, pero hasta ahora no se han implementado las medidas y la población en general está bastante angustiada y preocupada por lo que está ocurriendo. Yo diría que deja con gusto a poco, a muy poco, este primer año de gobierno, y esperemos que a partir de ahora se empiecen a implementar todas las medidas necesarias para mejorar la calidad de vida de la gente”, opinó el exsenador.
El jueves de esta semana el ministro del Interior, Carlos Negro, presentó el Plan Nacional de Seguridad Pública 2025-2035. Presidencia informó que sus prioridades se ven representadas en siete ejes estratégicos: coloca la reducción de los homicidios como un aspecto central; prioriza controlar la violencia de género y contra niñas, niños y adolescentes; procura controlar las armas de fuego y las municiones; prevé debilitar el narcotráfico y las ‘economías criminales’; impulsa la prevención y persecución de los ciberdelitos y fraudes informáticos; concibe “el sistema penal como una cadena que debe funcionar de punta a punta: denuncia, investigación, acusación, decisión judicial, sanción penal y reintegración” y, finalmente, promociona un sistema de prevención del delito “sostenido, coordinado, focalizado y medible, basado en el seguimiento de casos y en la adecuación de las respuestas a problemas específicos en contextos concretos”.
Trabajo parlamentario
Al margen de las acciones que impulsa el Poder Ejecutivo, también hay nodos vinculados al Palacio Legislativo y uno de ellos es la comisión especial que se conformó en el ámbito de la Asamblea General para investigar el proceso de adquisición de dos patrulleras oceánicas al astillero español Cardama que el oficialismo decidió rescindir. Manini Ríos “desearía que la investigadora llegue hasta el hueso” y, si hubo corrupción, se “determine en qué persona recae” o “que quede claro que no la hubo”.
“Si se actuó todo bien y se demuestra que hay mezquindad de un gobierno que quiere pasarle el fardo al gobierno anterior, que también quede claro”, opinó. Sin embargo, reflexionó sobre sus expectativas y dijo no ser “tan ingenuo”, por lo que aclaró que sospecha que esto no va a avanzar “porque tanto unos como otros van a seguir anclados en sus conceptos iniciales”.
Por otro lado, aunque también vinculado a lo que ocurre en el Parlamento, están los compromisos que el FA asumió en pos de que CA acompañara el presupuesto: “Tenemos el compromiso del FA de que este año se va a tratar el tema de los deudores, de la gente que está enterrada en manos de los usureros prestamistas y que, en definitiva, se está necesitando de una vez por todas solucionar ese tema”, puntualizó. Aseguró que hay un compromiso de avanzar en ese sentido y se encuentran “convencidos de que algo se va a tener que hacer en el presente año”.
Preocupaciones cabildantes
Por otro lado, a la fuerza política también le preocupa “la crisis de empleo que hay en el Uruguay”, aunque durante su discurso frente a la Asamblea General, Yamandú Orsi reparó en que durante 2025 se crearon 26.000 puestos de trabajo más que en 2024. Desde CA creen que “es hora de empezar a cambiar ciertas políticas económicas que nos encarecen tremendamente y ahuyentan a cualquier empresa”, al tiempo que subrayó como necesario dejar de buscar controlar la inflación a través del “anclaje del dólar” como “única herramienta”, y pasar a reducir el gasto público, ya que hay “ineficiencias, desprolijidades y negocios ruinosos para el Estado”.
A su vez, reafirmó que las “concesiones generosas” que se otorgan a multinacionales para desembarcar en el país “tienen que ir condicionadas a su instalación en el interior y a generar puestos de trabajo genuinos en la sociedad”. Sobre las recientes medidas en empleo y competitividad que anunció el Poder Ejecutivo en diferentes instancias, las tildó de “positivas” y “bienvenidas”, pero se refirió a “la estructura” y advirtió que, “si no cambiamos lo caro que es el Uruguay, todo eso que se implementa terminan siendo simples parches para tratar un tumor”. Para Manini, si “no empezamos a revertir eso y apuntar más a la micro, pequeña y mediana empresa nacional, que no recibe esos beneficios que sí les damos a los grandes que vienen de afuera”, no habrá cambios.