La economía uruguaya registró aumento interanual en enero del 0,4% y la serie desestacionalizada, comparada con el último mes de 2025, mostró un aumento del 0,9%. La información se desprende del Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) publicado por el Banco Central del Uruguay (BCU) y está basado en distintos indicadores de oferta, que son tomados en cuenta según la participación de las ramas de actividades en el Producto Interno Bruto (PIB) del país.
A su vez, la semana pasada el BCU confirmó en su informe de Cuentas Nacionales confirmaron un magro desempeño de la economía local en el cuarto trimestre del año, apenas creciendo 0,1% tanto en la comparación con el trimestre anterior, como en términos interanuales.
Así, en el acumulado del año, el PIB de Uruguay cerró con un crecimiento de 1,8%, cifra inferior a la esperada por el gobierno (2,6%) y por la mediana de expertos consultados por el BCU (2,1% en el sondeo de diciembre).
El informe destaca que la expansión de la economía tuvo su sustento en la mayor actividad de la refinería de petróleo de Ancap (que había estado paralizada en sus actividades durante buena parte del 2024), la industria de producción de alimentos, la mayor actividad comercial y el dinamismo en el suministro de comidas y bebidas. Estos aumentos fueron parcialmente contrarrestados por el desempeño negativo que mostraron la construcción y la menor generación de energía eléctrica.
Desde el enfoque de la demanda, el crecimiento de la actividad económica estuvo asociado a un incremento de la demanda interna, que fue compensado en parte por una baja en la demanda externa neta. En el caso de la demanda interna, se observó un aumento tanto del Gasto de Consumo Final, como de la Formación Bruta de Capital, asociado esto último a la acumulación de bienes en existencias durante el 2025.