-Recientemente asumió la presidencia de la Cámara de Diputados, ¿cuál será su impronta en este nuevo rol?
-La prioridad absoluta es que la Cámara de Diputados pueda liderar una transformación tecnológica, que es absolutamente imprescindible para integrarse y competir en el mundo actual. Y esa transformación tecnológica depende de cosas que se hagan. La revolución tecnológica todos los días incide en la parte económica y laboral, y si el Estado como tal no hace nada, habrá algunos actores que lo van a poder aprovechar, principalmente los que están en mejores condiciones, sobre todo a nivel empresarial, sin embargo, habrá una enorme cantidad de empresas y emprendedores que no podrán aprovechar esas posibilidades y herramientas que hoy brinda la IA, que son imprescindibles para integrarse y competir en el mundo. Entonces, de lo que se haga o no, dependerá mucho cómo Uruguay se inserta. Básicamente, quien no hace uso intensivo y adecuado de la IA, no puede competir. Hoy, en la productividad, el factor determinante es la IA, aún más de lo que puede ser un arancel. Estamos todos muy contentos con la posibilidad de tener acuerdos como el de la Unión Europea y el Mercosur, pero el factor clave de competitividad hoy es la IA. La formación en capacidades, si no es ecosistémica y se da en el resto de la fuerza laboral, en clave de aprendizaje permanente como ya lo está haciendo algún país, Uruguay va a quedar marginado y desplazado, porque ya hay países que están subiéndose a la ola. No hay nada más importante y urgente que hacer esa transformación.
-¿Por qué es la Cámara de Diputados quien debe impulsar este cambio?
-Por dos razones. Primero, para generar las condiciones habilitantes, que es promover el uso. El uso no es automático, ni Cloud, Gemini o ChatGPT dependen de cómo se usen y aprender a usar debe ser un tema de la sociedad en su conjunto. También hay cuestiones regulatorias, con regulaciones que no sean restrictivas, sino que sean flexibles y que tomen estándares internacionales básicos, que permitan brindar reglas claras para el desarrollo, sin restringir. A su vez, está el acceso a la infraestructura, donde la ciberseguridad es importante, porque es un apartado donde Uruguay está muy mal. El Parlamento tiene un rol central en generar estas condiciones para habilitar. Y para poder hacer esta transformación tecnológica se necesita confianza, para que puedan trabajar todos los actores. Lamentablemente, el gobierno durante este año perdió confianza en la mayoría de la ciudadanía, como lo marcan todas las encuestas. La mayoría importante de la ciudadanía perdió confianza en el gobierno y en la oposición. Esto se da porque se optó por un camino de dividir y de generar conflicto en cuatro o cinco temas importantes. La cancelación del contrato para el proyecto Neptuno, la forma en la que se pretende rescindir el contrato con Cardama o el caso Besozzi, con Jorge Díaz detrás.
-¿Por qué la oposición se ensaña tanto con la figura de Jorge Díaz?
-No es un tema personal. Es vox populi que es una persona cuyo objetivo es generar división y conflictos. Eso lo hizo siempre, pero sobre todo ahora. En la mayoría de los casos que nombré, Jorge Díaz está públicamente. El problema de Jorge Díaz es el daño que está generando en el clima político y de confianza. Uruguay tiene como gran capital político la confianza, que es reconocida por todo el mundo y que nos permite mantener políticas de Estado. Lamentablemente, el gobierno entró con estos episodios, donde el criterio y el estilo eran provocar y dividir. Lo relevante no es quién está detrás, sino el daño enorme que le está haciendo al país. Nuestra obligación como políticos es denunciar no tanto a la persona, sino el daño. Por eso mi objetivo, al asumir la presidencia de la Cámara de Diputados, es recomponer el clima de confianza, que, según todas las encuestas, el gobierno y la oposición han perdido.
-¿Ese clima de desconfianza y tensión que define puede hacer que surjan outisders y personajes a los que no está acostumbrado el espectro político uruguayo?
-Entendemos que esta situación se puede revertir y ese es nuestro objetivo. Por supuesto que esta situación puede devenir en algo así. Hoy las encuestas muestran una disconformidad de la sociedad con el sistema político. Lo que voy a tratar de hacer este año es revertir este proceso. Lo primero que está pasando es el daño que estoy denunciando, de que no estamos abordando los grandes desafíos que tiene Uruguay. Como todos los países del planeta, tenemos el reto tecnológico, que nos puede dejar afuera del partido. Esto requiere medidas y el gobierno ha estado poniendo el acento en temas que debilitan la capacidad de reacción.
-¿La oposición tiene la llave para recomponer los puentes con el oficialismo? Porque usted puede cambiar su postura y ser más conciliador, pero si el oficialismo no afloja, usted pierde desde el punto de vista político.
-El Partido Nacional (PN) y el Partido Colorado (PC), en su historia reciente, han demostrado fehacientemente que anteponen el interés nacional a todo. Eso no implica dejarse atacar y no defenderse. Son dos cosas distintas. El PN ha salido a defender su gestión, a la gente que lo votó y a actores políticos muy importantes, a los que se ha pretendido ensuciar sin razón.
-¿Qué camino propone para regular la IA en el apartado empresarial? Muchas empresas, al implementar la IA, van a prescindir de mano de obra, por ejemplo, pero su productividad y rentabilidad van a aumentar.
-Nuestra postura es ayudar y apoyar a que se pueda usar la IA de la mejor manera. Los últimos informes dicen que la IA no va a sustituir, sino que va a modificar y exigir que todos los puestos de trabajo tengan uso de la IA. La clave está en que las empresas no dejen de usarla, sino que la puedan usar intensivamente y con marcos habilitantes. Esto es, que las empresas puedan innovar y explorar en el uso de tecnologías, con determinados marcos que las habiliten, como poder probar IA por un tiempo sin tener sanciones. La postura que predomina hoy en el Parlamento es empujar a todas las empresas a usar IA de la mejor manera, y a los trabajadores decirles que aprendan a usarla de forma intensiva y adecuada o sus puestos de trabajo van a ser tomados por personas que sí la sepan usar.
-¿Qué pasa si una empresa implementa la IA y prescinde de buena parte de su plantilla, más allá de que estos sepan usarla? ¿Qué ocurre en esos casos?
-La empresa está en su derecho, porque además sabe que, si no lo hace, en algún caso puede tener que cerrar o irse a otro lado. Los últimos estudios demuestran que el gran cambio no es la sustitución, sino la modificación. Entonces, la empresa debe tener los recursos para poder usarla y los trabajadores para poder ocupar los puestos de trabajo que serán modificados. Ahí está la clave.
-¿Y en esos casos no se tiende a la precarización laboral?
-No. En la medida en que un trabajador se adapta a lo que será una constante en los próximos tiempos, se asegura su futuro. Hoy en día, la mayoría de los trabajadores está con miedo de perder su trabajo. Y en esos puestos de trabajo donde se usará IA, la mejor fórmula es permitirles y facilitarles ese aprendizaje, que hoy no está en la dinámica de los Consejos de Salarios, en el PIT-CNT y tampoco en los trabajadores.
“No se puede soslayar que el camino que transitó Cabildo este primer año fue un tanto errático”
-El primer año de gobierno Cabildo Abierto se desmarcó de la coalición en determinadas votaciones en Diputados. ¿Cómo ve su situación?
-No se puede soslayar, honestamente, que el camino que transitó Cabildo este primer año fue un tanto errático. Ahora, yo voy a hacer todo lo posible para que Cabildo vuelva a integrar a pleno la Coalición Republicana. Esto no es un voluntarismo. En los valores fundamentales, que es lo que lleva para un lado o para otro a una persona o a un grupo, Cabildo está muchísimo más coincidente con la coalición que con el Frente Amplio (FA). Por ejemplo, su concepción de la vida es coincidente 100% con la coalición y distante con la del FA, tanto en la defensa de su comienzo como en la de su final, con la eutanasia.
-En el caso de la eutanasia no hubo un consenso pleno en la coalición…
-Pero la mayoría de la coalición estuvo en contra. El FA votó 100% a favor de la eutanasia, Cabildo y la mayoría de la coalición votó en contra. En la defensa de la vida, de la propiedad, en el concepto de la libertad individual y la concepción de familia, hay muchas coincidencias entre Cabildo y la coalición. Por eso es por lo que estoy convencido de que debemos generar las condiciones para que Cabildo en este 2026 vuelva a integrarse plenamente a la Coalición Republicana.