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Uruguay, centro de excelencia logístico: motor de oportunidad en tiempos de disrupción
En un escenario marcado por tensiones geopolíticas, adversidades climáticas, guerras comerciales y disrupciones en las cadenas de suministro, los hub logísticos dejaron de ser simples nodos de almacenamiento y tránsito para convertirse en motores de desarrollo, concentrando inventarios para distribución ágil, adecuando talento calificado, canalizando inversiones de impacto y consolidando ecosistemas en centros de excelencia.
Fecha de publicación: 30/04/2026
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Por:
Juan R. Opertti

La disrupción como catalizador

McKinsey, ante la pregunta “¿Qué estrategias o acciones están tomando para gestionar exitosamente estos riesgos?”(1), confirma que el riesgo geopolítico se instaló en el centro de la agenda empresarial y financiera. Dicho informe destaca las prioridades con alto impacto directo frente a la nueva normalidad geopolítica: 1- incrementar buffers de caja y liquidez (~60%); 2- prepararse para algo más frecuente que son shocks prolongados, diversificando hacia nuevos mercados (~45%); y 3- optimizar las dinámicas de las cadenas de suministros (~40%), así como reconfigurar la concentración de talento y activos (~30%). Cada movimiento se traduce en flujos de mercaderías ya sean contenedores, almacenamientos y operaciones que deben anclar en algún nodo elegible de la cadena de suministro. La pregunta para Uruguay es directa: ¿Cuánto de ese flujo podemos capturar como centro de excelencia logístico?

América Latina: brecha estructural, oportunidad histórica

La región enfrenta costos logísticos de entre 16% y 26% del PIB, muy por encima del promedio OCDE (8-10%). Esa brecha es el espacio de arbitraje que las empresas y directivos buscan al reconfigurar las cadenas de suministro. Los países que configuren centros de excelencia logísticos con infraestructura modernas, aduanas ágiles y marcos predecibles, capturarán los flujos que hoy se redistribuyen desde Asia, Europa y Estados Unidos bajo las lógicas de nearshoring y bettershoring.

El acuerdo UE-Mercosur: multiplicador de demanda

La vigencia provisional del acuerdo UE-Mercosur, prevista para el 1º de mayo de 2026, involucra a más de 700 millones de personas y eliminará aranceles sobre el 91% de las importaciones del Mercosur y el 95% de las líneas europeas. No solo incrementa volúmenes, rediseña rutas, modos y tiempos de ciclo. Se anticipa mayor tráfico refrigerado, un salto en el e-commerce birregional y demanda de centros de consolidación bajo estándares europeos de trazabilidad.

Uruguay: plataforma del nuevo corredor transatlántico

Uruguay responde, punto por punto, frente a la diversificación que abren las disrupciones y los nuevos bloques comerciales. Ofrece acceso simultáneo al Mercosur, UE postacuerdo. El puerto de Montevideo, el sistema nacional de aeropuertos, corredores vial-ferroviario y el activo estratégico fluvial, habilitan operaciones multimodales competitivas, frente al talento sumado a las leyes de zonas francas y de inversiones, puerto (aero) libre y parques industriales, así como depósitos aduaneros que ofrecen un marco estable por décadas; y frente a los criterios ESG (factores ambientales, sociales y de gobierno corporativo) que Europa puede canalizar vía CBAM (Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono de la UE); la matriz eléctrica +90% renovable es un diferencial competitivo para Uruguay naturalmente.

La agenda pendiente: de potencial a ejecución

Posicionar a Uruguay como hub regional y consolidarlo como centro de excelencia logístico en el período 2026–2030 exige avanzar con decisión en cinco frentes simultáneos: infraestructura multimodal aplicada; digitalización y trazabilidad (ventanilla única, IoT, analítica avanzada); readecuación del talento (logística, compliance aduanero asistido por IA, data analytics, gestión de inventarios DDMRP con forecasting probabilístico, S&OP mensual y gestión de riesgos); facilitación del comercio y headquarter-ization regional; y sostenibilidad (flotas eléctricas y a hidrógeno verde, certificaciones alineadas al estándar europeo).

Capitalizar el momento

La convergencia entre la disrupción de las cadenas globales de suministro y la apertura del acuerdo UE-Mercosur configura una ventana a capitalizar activamente. Las decisiones de localización que tomen las empresas en los próximos 12 a 24 meses definirán la geografía logística de América Latina por décadas. La escala de Uruguay, lejos de ser limitación, es su ventaja, permitiendo coordinar actores públicos y privados con una agilidad que economías mayores. Construir la plataforma logística del corredor transatlántico es una apuesta por el desarrollo, el empleo de calidad y la inserción inteligente de Uruguay en el siglo XXI. Uruguay ofrece algo adicional más valioso: paz como activo estratégico intangible para fortalecerse como centro de excelencia logístico global.

Referencia:

 (1) Mc Kinsey & Company Pulse Survey T2 2025, n = 150.

 (*) Director de Costa Oriental – Grupo Katoen Natie.

Buenos Aires 484, CP 11000, Montevideo, Uruguay
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