La inflación en Uruguay se mantiene en niveles históricamente bajos. En el cuarto mes del año se registró un ligero repunte, en un contexto internacional más incierto, donde el conflicto en Medio Oriente genera nuevas tensiones sobre los precios de la energía y el petróleo. Sin embargo, los indicadores permanecen dentro del rango objetivo fijado por el Banco Central.
Datos
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el Índice de Precios al Consumo (IPC) aumentó 0,54% en abril de 2026 respecto al mes anterior. En lo que va del año, la inflación acumula un incremento de 2,23%.
En la comparación interanual (últimos 12 meses a abril), los precios crecieron 3,16%, ubicándose dentro del rango de tolerancia fijado por el Banco Central del Uruguay (BCU), entre 3% y 6%.
Los indicadores de inflación subyacente —que excluyen los precios más volátiles, como frutas, verduras y combustibles— también muestran señales tranquilizadoras. Al excluir además los precios fijados por el gobierno, la inflación de fondo se ubica en torno al 3,45% interanual, reforzando la idea de que la tendencia subyacente sigue controlada.
Inflación, variación interanual (%)

Fuente: elaboración propia en base de datos del INE.
Salarios
En marzo de 2026, los salarios nominales crecieron 0,15% respecto a febrero. Como es habitual, muchos sectores concentran sus ajustes en los primeros meses del año, por lo que este dato refleja un mes de relativa calma en materia salarial.
En la comparación interanual, los salarios crecieron 5,34%. Al descontar la inflación, el salario real —es decir, lo que efectivamente pueden comprar los trabajadores con su ingreso— mostró una leve caída mensual de 0,2%, aunque en el acumulado anual mantiene un crecimiento positivo de 2,33%.
Variación del Índice de Salario Real, últimos 12 meses

Fuente: elaboración propia en base de datos del INE.
La guerra
El conflicto en Medio Oriente volvió a poner en el centro de atención al estrecho de Ormuz, un punto clave por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial. Las tensiones impactan en el precio del crudo, con efectos sobre los costos de transporte y eventualmente sobre los precios a nivel global.
Uruguay no está exento de estos efectos. Como país importador neto de energía, el encarecimiento del petróleo se traslada a los precios de los combustibles y al costo de los fletes, lo que puede presionar al alza los precios.
Expectativas
Las expectativas de inflación continúan alineadas con la meta oficial. Según la Encuesta de Expectativas del BCU de abril, la mediana de los analistas proyecta una inflación de 4,5% para el cierre de 2026, en línea con el centro del rango objetivo.
Los empresarios muestran previsiones algo más elevadas: 4,9% para 2026 y 5,2% para los 12 meses cerrados en febrero de 2027, según la Encuesta de Expectativas Empresariales del INE de marzo.
En pocas palabras, el escenario base sigue siendo de inflación controlada. El principal riesgo al alza viene del exterior: si el conflicto en Medio Oriente se prolonga y el precio del petróleo sigue subiendo, eso podría trasladarse a los precios de los combustibles y los alimentos en Uruguay.
(*) Economista, integrante del departamento de Consultoría de CARLE & ANDRIOLI, firma miembro independiente de GGI Global Alliance