-En su visión regional desde ManpowerGroup, ¿cuáles son las principales transformaciones que están marcando el futuro del trabajo en América Latina?
-Hoy vemos cuatro macrotendencias. La primera es la de los equipos superhíbridos, porque ahora el equipo de trabajo está conformado por humanos, por la IA, otros tipos de tecnología y por el trabajo freelance. Todos estos entes interactúan hoy como un equipo productivo eficiente que genera valor a la organización.
Se pierde esta estructura jerárquica tradicional con un jefe que lo sabe todo. Ahora más bien el líder inspira de manera flexible y aprovecha las fortalezas de cada uno.
La segunda es la necesidad de reaprendizaje acelerado. Antes hablábamos de aprender y desaprender, y ahora decimos que hay que reaprender rápido, porque el mundo se mueve mucho más veloz y la tecnología cambia los procesos mucho más rápido.
Hoy sabemos que el 44% de los trabajadores globales recibió formación en habilidades en los últimos seis meses y siete de cada 10 habilidades de más rápido crecimiento son habilidades blandas.
La tercera tendencia son normas cambiantes. Vivimos en medio de una epidemia social de soledad, con geopolítica cambiando, estrés ambiental, y los líderes necesitan manejar todos estos retos de manera mucho más ágil.
Y la última macrotendencia es la crisis de sucesión. La gente vive más, no necesariamente trabaja más años, pero los jóvenes no quieren entrar al mundo tradicional corporativo. En 2030, una de cada cuatro personas tendrá más de 55 años en el mundo del trabajo.
-Desde su experiencia, ¿la IA está generando más desplazamiento de empleos o nuevas oportunidades laborales? ¿En qué sectores se ve con mayor claridad este fenómeno?
-Efectivamente, la IA está marcando la pauta, reconvirtiendo procesos y posiciones. Vemos que hay habilidades de rápido crecimiento: IA, big data, redes y ciberseguridad, y alfabetización tecnológica. Son las tres primeras. Las siguientes siete son blandas: pensamiento crítico, resiliencia, curiosidad, liderazgo, gestión de talento, pensamiento analítico y gestión medioambiental.
Hay cosas que por más IA que tengamos no van a poder sustituir al humano. Por eso cobran importancia habilidades como la ética profesional, la adaptabilidad, el aprendizaje y la administración del tiempo. Entre las actividades que la IA no podrá sustituir están el juicio ético, servicio al cliente, gestión de equipos, comunicación y pensamiento estratégico.
La IA viene a sustituir puestos (como empleados de correo, cargadores de banco, capturistas, entre otros), pero surgen otros como analistas, programadores y personas capaces de interactuar con estos equipos híbridos y generar experiencias para los stakeholders.
-Según datos de la OIT, el desempleo juvenil en América Latina se mantiene sistemáticamente por encima del promedio general. ¿Cuáles son hoy las principales barreras de inserción para los jóvenes y qué rol deberían asumir empresas y gobiernos?
-Primero, a los jóvenes no les enseñan en la escuela lo que se necesita en el mundo del trabajo. Nos hemos preparado en generaciones para un mundo que ya no existe, y los jóvenes se están preparando para un mundo que no va a existir en tres años. Esto quiere decir que los jóvenes tienen que dedicar tiempo a capacitarse ellos mismos. No es solo responsabilidad de empresas y gobiernos.
Segunda barrera: en América Latina tenemos un reto importante con el inglés. El mundo es global y quien no habla inglés está en desventaja.
Tercera: el mundo de trabajo diseñado en el pasado no empata con las expectativas de los jóvenes (horarios fijos, ir a la oficina, jerarquía tradicional).
Cuarta: los jóvenes quieren trabajar para poder vivir, no vivir para trabajar. Buscan más vacaciones seguidas, propósito, flexibilidad y demás. Las empresas no se han adaptado lo suficientemente rápido ni han comunicado bien su propósito. Tampoco hemos recapacitado suficientemente a los líderes para que sean inspiradores y mentores.
Habilidades clave para competir
-Pensando en los próximos años, ¿qué habilidades —técnicas y blandas— serán clave para que los trabajadores latinoamericanos se mantengan competitivos en el mercado laboral?
-Técnicas no lo sé, pero seguro tienen que ser temas digitales: entender IA, programación, saber hacer prompts, entender qué hace y qué no hace la IA y usarla a favor. La ventaja competitiva de los humanos está en las habilidades blandas: comunicación, influencia social, liderazgo, creatividad, curiosidad. Puede ser que en cinco años cambien, pero van a seguir siendo habilidades humanas que no pueden ser replicadas por un software o un robot. Vamos a necesitar más líderes que entiendan el mundo, más personas que generen experiencias y que sean empáticas, porque la IA nunca va a serlo.
-¿Las empresas enfrentan hoy dificultades para encontrar talento calificado? ¿Se trata de problemas de formación, expectativas laborales o un desajuste entre oferta y demanda?
-Vemos una escasez de talento. A nivel global, siete de cada 10 empleadores dicen que no encuentran a los candidatos que buscan cuando los necesitan.
Tenemos personas buscando empleo y empresas buscando talento, pero no se encuentran. ¿Por qué? Porque la gente no necesariamente sabe hacer lo que el mundo del trabajo requiere.
En América Latina estamos un poco abajo del promedio global, alrededor de 68%, cuando global es 72%, pero igual es un número muy grande. Este colchón se va a acabar porque ya no hay tantos jóvenes como antes y vemos una tendencia a que los jóvenes tampoco quieren tener hijos.