La actividad contó con la participación de Bárbara Mainzer, directora ejecutiva de ABPU; Carolina Aspesi, Global Markets Corporate Sales de HSBC; María Paz Zufriategui, encargada de gestión financiera de Scotiabank; y Paula Azadian, Head of Sales de Tesorería de Banco Santander, quienes abordaron conceptos vinculados al riesgo de tipo de cambio y las estrategias de cobertura financiera para empresas con operaciones en más de una moneda.
“Estamos en una economía abierta y con vínculos comerciales con el exterior. En este contexto, el tipo de cambio pasa a ser especialmente relevante para las empresas que tienen descalces de monedas en sus balances”, afirmó Aspesi.
Explicó que si el riesgo cambiario (exposición a pérdidas derivadas de fluctuaciones en la cotización de la moneda) no se gestiona adecuadamente, “el balance de una empresa queda afectado por una variable exógena sobre la que no tiene control”. Puso como ejemplo el caso de una empresa que espera cobrar US$ 1 millón dentro de 90 días. Si al inicio de la operación el tipo de cambio es de $ 40, la empresa proyecta recibir $ 40 millones. Sin embargo, si al momento del cobro el dólar baja a $ 36, el ingreso se reduce en $ 4 millones, afectando directamente el resultado del negocio.
Frente a ese escenario, lo que se conoce como contrato forward permite fijar anticipadamente el tipo de cambio y reducir la incertidumbre asociada a la volatilidad.
Durante su presentación, Zufriategui profundizó en el funcionamiento de los contratos forward, “un contrato mediante el cual dos partes acuerdan el tipo de cambio de una transacción que se concretará en el futuro, estableciendo tanto el plazo como el monto de la operación”, explicó.
Además, destacó que estos instrumentos son flexibles y pueden adaptarse a las necesidades de cada empresa. Agregó que las empresas pueden optar por distintos tipos de cobertura, ya sea total, parcial o dinámica, dependiendo de la estrategia de cada compañía.
Azadian explicó cómo la cobertura cambiaria permite transformar escenarios inciertos en previsibles. “Sin cobertura, una empresa queda expuesta a distintos escenarios de tipo de cambio. Con un forward pasa a trabajar con un tipo de cambio conocido desde el inicio del negocio”, afirmó.
Al finalizar, Mainzer destacó la importancia de incorporar la gestión del riesgo cambiario como parte integral de la estrategia empresarial, y no únicamente desde el área financiera.
“Hay un riesgo y existen herramientas para cubrirlo. La propuesta es dejar de verlo solamente como parte de la gestión financiera y entenderlo como un aspecto integral del manejo de la empresa y del gobierno corporativo”, señaló.