La presidenta de la gremial exportadora, Carmen Porteiro, estuvo a cargo de la introducción. Planteó que el sector se desarrolla en un contexto que es cada día “más complejo, incierto, volátil y propone más desafíos”, enmarcado en “un momento de tensiones geopolíticas inéditas” que genera fluctuaciones en el precio de los commodities, el petróleo, el tipo de cambio y la logística. A esa incertidumbre se le acopla otra capa: la “reconfiguración de cadenas de abastecimiento”, puesto que “tanto empresas como países están buscando nuevos aliados estratégicos y el mapa se está rediseñando”.
Por otro lado, aparecen temas emergentes como la seguridad alimentaria y energética, una posibilidad que Uruguay puede capitalizar a través de sus “productos agro de primera calidad”. También abordó los llamados ‘factores ESG’ y dijo: “Hoy no es solamente ESG como ‘medio ambiente, gobernanza y sociedad’. Hoy tenemos que pensar en un ESG 2.0 donde está la economía, la seguridad y la geopolítica. Entonces, vaya si las variables de nuestros negocios se vienen modificando y cuán rápidamente”.
Lo anterior genera una “sensación de urgencia en las acciones a tomar”. Llamó a no perder de vista el marginal crecimiento uruguayo y, para favorecer a la competitividad, subrayó que “el acceso a mercados, la inteligencia comercial y la agenda de inversiones son absolutamente fundamentales”. A su vez, dijo que el costo país es “multifactorial”, pero puede “favorecer o limitar la competitividad” y por eso “hay que tener la suficiente flexibilidad de análisis y de gestión para que termine siendo algo que impulse el desarrollo”, además de mencionar la conectividad, la estabilidad macroeconómica, la conflictividad y la innovación como prioridades del rubro.
El presidente del BROU, Álvaro García, señaló que la presencia del ente financiero se explica por “objetivos comunes superiores” como “impulsar el crecimiento del país, promover el desarrollo sostenible, fortalecer la capacidad exportadora y contribuir a la generación de empleo de calidad”. Dijo que las exportaciones nacionales aumentaron en calidad, volumen, sofisticación, diversificación e integración internacional respecto a años anteriores, pero el escenario geopolítico “atraviesa un período de creciente incertidumbre” y, dado que resulta “difícil saber si estamos frente a una transformación estructural o ante una etapa transitoria de turbulencia”, Uruguay debe profundizar en esos elementos.
El estado del Mercosur
“Durante nuestra presidencia lo principal para nosotros va a ser operativizar el acuerdo con la UE”, dijo la directora para Asuntos de Integración y Mercosur de Cancillería, Paola Repetto, de cara a la asunción uruguaya de la presidencia pro tempore del bloque el 1º de julio. Sobre el reparto interno de las cuotas para exportar sin aranceles, sostuvo que no fue posible acordar antes de su puesta en marcha ya que “hubo algún país que entendió que quizás lo que llamamos ahora FIFO (primero en llegar, primero servido) era lo mejor para el año cero”. Además, anunció la novedad de que “quizás tengamos una negociación con Japón –que también es un país sumamente atractivo– y con Vietnam”.
Olmedo dijo que el Mercosur está en “un gran momento” tras los acuerdos con Singapur, con EFTA y con la Unión Europea, entre otras negociaciones avanzadas. Señaló que Paraguay, actualmente presidiendo el bloque, se propuso “apoyar esta dinámica de relaciones externas”, focalizar los cruces fronterizos y “atender el problema de las asimetrías” internas. “Paraguay y Uruguay tienen una alianza estratégica natural: Uruguay los puertos, Paraguay la flota de la hidrovía para una cuenca productora tan importante, tal vez una de las plataformas productivas agroalimentarias más grandes del mundo”, acotó.
Beraud, por otro lado, dijo que en la década siguiente a la de su creación el comercio interno en el Mercosur fue perdiendo potencia y “a partir de ahí el objetivo fue el mercado externo”, aunque en 2025 el comercio intrazona creció un 11% y el extra-Mercosur solamente un 2%. “El crecimiento del Mercosur requiere más comercio intrazona y posicionamiento externo; son las dos fórmulas que hacen crecer la industria, las cadenas de valor y necesitamos de todo ello para poder seguir posicionando nuestros productos y no quedarnos en el marco de los commodities”, dijo.
La relación con la UE
El diplomático de la UE dijo que desde el viejo continente ven a Uruguay como “un socio estratégico y confiable, un país con instituciones sólidas, reglas claras, una visión moderna del desarrollo y con el cual compartimos valores fundamentales”. No dudó al decir que, con un comercio bilateral que supera los 3.700 millones de euros anuales, la relación entre el país y el bloque “atraviesa hoy uno de sus momentos más importantes”.
“El acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur marca un punto de inflexión histórico. Después de más de dos décadas de negociaciones estamos construyendo una de las asociaciones económicas más importantes del mundo, integrando un mercado de más de 750 millones de personas que representa cerca del 20% del PIB global. Este acuerdo es por eso mucho más que un tratado comercial”, aseveró.