En Salto, el agua que disfrutan los bañistas en las termas del Daymán y del Arapey emerge desde pozos con caudales de unos 120 metros cúbicos por hora a unos 40 grados centígrados, temperatura ideal que no necesita procesos adicionales —sea enfriarla o calentarla— como en países de Europa. Configuran un destino desestacionalizado y se yerguen como el principal motor de desarrollo zonal porque el turismo es el rubro que emplea a más mano de obra en el departamento. “Es un privilegio el recurso natural que tenemos”, dijo a CRÓNICAS la directiva del Centro Comercial e Industrial de Salto (CCIS) y secretaria general de la Cámara Uruguaya de Turismo (Camtur), Flavia Lavecchia.
Aunque en ellas ya desarrollan todo tipo de iniciativas, está previsto integrar la dimensión wellness a la ecuación. A tales efectos, este lunes a partir de las 16:00 comenzará la primera Jornada de Aguas Minerales Termales en Uruguay, Hidrología Médica y Turismo Termal y se lanzará el Vademécum de Aguas Minerales Termales del Uruguay en la sede salteña del Centro Universitario Regional (Cenur) Litoral Norte. La organización de este evento está a cargo del CCIS, la Universidad de la República y la Universidad Complutense de Madrid. “Desde 2018 venimos trabajando arduamente para lograr este estudio científico de nuestras aguas y conocer qué es lo que vendemos, cuáles son sus características y cuál es su uso terapéutico”, explicó.
Según Lavecchia, el tema fundamental es conocer los mecanismos adecuados para su utilización y generar valor agregado pensando en el agua como “recurso para mejorar la salud”, puesto que en Europa “ya está dentro del sistema nacional de salud” para tratar padecimientos asociados al estrés o afecciones cutáneas, además de disminuir los niveles de ausencia laboral: “No es que queramos llegar a eso, pero sí queremos saber qué uso podemos darle a nuestra agua, cuál es su valor agregado y cómo incorporar el tema wellness dentro de nuestros centros termales”, acotó.
La iniciativa, que se extiende hasta las 18:00 del jueves durante esta semana, incluye un curso de Hidrología Médica con contenidos teóricos y prácticos que se desarrollará en el hotel Aguasol, ubicado en las Termas del Daymán. “El médico entra a la piscina con el paciente y se ponen en práctica ejercicios y tratamientos. La idea es capacitar a nuestros médicos, kinesiólogos, fisioterapeutas y deportólogos para hacer la explicación práctica de cómo se usa el agua termal y cómo se usa el agua de inmersión”, indicó.
Sobre el vademécum, señaló que es una suerte de farmanuario que incluye el desglose de cómo utilizar correctamente el recurso hídrico. Aseguró que en Europa, al llegar a un balneario, el primero en recibir al turista es un médico que “evalúa cuál es la situación y te recomienda, dentro del centro termal, qué es lo que tenés que hacer” en función del diagnóstico del profesional de cabecera. “Es el agua como medicina, es cómo uso el agua para tratar temas de salud. Eso es el vademécum. Tiene una primera página que contiene cuáles son las características, la composición, el uso terapéutico y cómo debe ser suministrado”, listó.
El rol del CCIS
Lavecchia indicó que el rol del CCIS no fue menor, puesto que se encargó de “poner el tema sobre la mesa y, fundamentalmente, generar la red que se necesitaba para lograr esto” al reunir a los técnicos, científicos y profesionales uruguayos con sus homólogos madrileños. Los centros educativos contaban con un convenio que “se había firmado en algún momento, pero no se estaba llevando adelante ninguna acción concreta y ese documento fue el que dio aval para empezar con todo ese trabajo”.
La idea es que la gremial salteña facilite desde la coordinación del alojamiento y los traslados hasta los permisos para la investigación de las aguas con el posterior envío de muestras hacia España. “Tiene que existir la intención de quienes hoy son los dueños de los pozos de que estos estudios se hagan”, aclaró. Dijo que este tipo de estudios resultan “exageradamente costosos”, pero los involucrados lograron acercar a las partes, que entendieran la necesidad de realizarlo y que finalmente se pudiera impulsar. “Sin duda que esto va a ser un antes y un después para el turismo termal”, valoró la entrevistada.