En diálogo con CRÓNICAS, Gonzalo Domínguez, analista de marketing de Pymes en Red, explicó que la nueva edición de la ronda de negocios surge como respuesta a un contexto que las micro, pequeñas y medianas empresas perciben como cada vez más desafiante. “Lo que percibimos a través de lo que transmiten los empresarios, comerciantes y emprendedores es que hay un enfriamiento de la economía”, señaló.
Subrayó que el impacto de una desaceleración económica es especialmente duro para las empresas más pequeñas. “Para las grandes empresas tener un semestre malo es una cuestión financiera que probablemente la arreglan con el banco, pero para las micro y pequeñas empresas tener dos meses malos es durísimo”, afirmó.
El analista ejemplificó la situación con el caso de una familia cuya actividad comercial le deja 100.000 pesos mensuales y luego pasa a recibir 60.000. “Esa casa sufre. Esa economía familiar sufre”, dijo. En su visión, detrás de cada microempresa hay una o varias familias cuya calidad de vida depende directamente del negocio.
Entre los factores que mencionó como parte del escenario actual aparecen el menor dinamismo económico, la incertidumbre, cambios en los hábitos de consumo y una mayor competencia derivada de nuevos canales de importación y comercialización. “Si sumás en esa coctelera los diferentes ingredientes, lo que tenés como resultado es que varias personas reales, que son empresas reales, empiezan a sufrir una situación de enfriamiento de su economía”, sostuvo.
A diferencia de las rondas de negocios tradicionales, la iniciativa incorpora un acompañamiento posterior. Según destacó, el equipo trabaja durante 90 días para generar oportunidades comerciales específicas para cada participante. “Tenemos un objetivo mínimo que es, para cada empresa que participa, generarle 20 contrapartes efectivas”, explicó.
Esas contrapartes pueden ser clientes finales, revendedores o distribuidores. El modelo busca adaptarse a las necesidades de cada empresa: algunas requieren ampliar su red comercial en el interior del país, otras buscan distribuidores y otras necesitan captar consumidores finales. La gacetilla indica que las empresas participantes reciben acceso a toda la red y un mínimo de 20 contrapartes, mientras que las contrapartes se registran gratuitamente y acceden a ofertas de productos y servicios.
Entre los rubros ya vinculados al programa aparecen soluciones de espacio, logística, hogar, laboratorios, droguerías y desarrolladores de sitios web, entre otros. Domínguez remarcó que el desafío no está concentrado en un sector particular, sino en la capacidad de adaptarse a los cambios del mercado. “Nos encontramos con mucha gente que tiene productos muy bien desarrollados, pero no ha sabido convivir con los cambios y las tendencias en el tipo de consumo del mercado”, señaló.
La apuesta por las redes de colaboración
Para el especialista, las redes empresariales pueden cumplir un papel relevante en la competitividad de las mipymes siempre que trasciendan el intercambio de discursos y se orienten a resultados concretos. Según explicó, Pymes en Red busca conectar emprendedores, comerciantes y pequeñas empresas con oportunidades reales de negocio, evitando que la interacción quede atrapada en la burocracia de algunos espacios institucionales.
“Las redes permiten visibilizar productos, permiten visibilizar emprendedores y permiten visibilizar problemas que no están resueltos”, afirmó. No obstante, indicó que muchas veces quienes se acercan a estas instancias “se quedan justamente en la burocracia que tienen las mismas redes y no terminan de encontrar las soluciones que necesitan”. Por eso, la organización propone un modelo “muy colaborativo y muy horizontal”, basado en un acompañamiento comercial.
El esquema tiene un costo anual de 4.000 pesos más IVA para las empresas que deseen acceder al acelerador, mientras que quienes solo quieran recibir ofertas o integrarse a la red pueden hacerlo sin costo. “Es una herramienta concreta para aquellos que quieren tener un impulso de desarrollo comercial para su negocio”, concluyó.