El sector lácteo uruguayo atraviesa una coyuntura marcada por señales contrapuestas. Mientras la producción crece y el sector mantiene niveles elevados de inversión, el aumento internacional de costos, la incertidumbre climática y los riesgos sobre el comercio exterior generan preocupación entre productores e industriales.
Así lo expresó el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche (ANPL), Álvaro Quintans, quien en diálogo con CRÓNICAS sostuvo que la producción lechera aumentó de forma significativa durante el último año y que hoy el principal desafío pasa por sostener la competitividad en un contexto internacional complejo.
“Estamos pasando por un buen momento en el sector, donde hubo un 2025 muy bueno a nivel climático, de precios y productivo”, afirmó. Según explicó, ese escenario impulsó un fuerte incremento de producción que continúa reflejándose durante este año.
“En lo que va de 2026, la producción se ubica 14% por encima de igual período de 2025”, señaló el dirigente, quien atribuyó parte de ese crecimiento a las condiciones favorables que se dieron durante el verano para el bienestar animal y el preparto de las vacas.
Las variables que preocupan
No obstante, advirtió que el comportamiento climático seguirá siendo determinante para el desempeño del sector en los próximos meses. Si bien la sequía registrada entre enero y febrero afectó algunas zonas, las lluvias posteriores mejoraron las perspectivas productivas y permitieron recuperar parte del volumen previsto para este año.
Según explicó, la posible llegada de “una fase de El Niño” genera expectativas mixtas dentro del rubro. Mientras un aumento de precipitaciones durante la primavera podría favorecer la implantación de cultivos y la producción de forraje, un exceso hídrico en el invierno podría volver a complicar la actividad, tal como ocurrió en 2024, cuando “con días cortos y nublados se complica mucho la producción”.
A la incertidumbre climática se suma además un escenario internacional marcado por el aumento de costos y dificultades logísticas derivadas de los conflictos geopolíticos. El presidente de la ANPL explicó que la guerra en Medio Oriente y las tensiones en el Estrecho de Ormuz están afectando el comercio marítimo internacional, especialmente hacia los mercados del Golfo, que representan destinos clave para los lácteos uruguayos.
En paralelo, el incremento del precio del petróleo impactó directamente sobre los costos de producción; combustibles, fertilizantes y agroquímicos registraron fuertes aumentos en los últimos meses, mientras que también comenzó a observarse una suba en insumos estratégicos para la alimentación animal, como el maíz y la soja. En ese sentido, mencionó que “el nitrógeno prácticamente tuvo aumentos del 80% o 90%”, reflejando la presión que hoy enfrentan los productores sobre sus costos operativos.
Además de las dificultades vinculadas al clima y los costos, el sector observa con preocupación el impacto que puede tener cualquier alteración en el comercio exterior. Uruguay exporta cerca del 75% de la leche que produce y buena parte del crecimiento registrado durante el último año depende directamente de los mercados internacionales.
En ese contexto, Brasil continúa siendo un destino estratégico para la actividad lechera. Quintans explicó que el mercado interno no tiene capacidad para absorber incrementos importantes de producción y sostuvo que “todo litro que aumente Uruguay va a ir volcado a la exportación”.
Remarcó además que el sistema lácteo uruguayo mantiene estándares internacionales de competitividad y transparencia en la formación de precios, con una fuerte presencia del modelo cooperativo y referencias internacionales claras para definir valores de exportación.
Brasil descartó sanciones
El pasado 25 de abril, las principales gremiales de productores lácteos enviaron una carta al embajador de Brasil en Uruguay, Marcos Leal Raposo Lopes, en la que expresaron su preocupación por la investigación por presunto dumping en las exportaciones uruguayas de leche en polvo.
Las organizaciones consideraron “ilegítima” la apertura del caso, al entender que se comparó leche en polvo importada con leche fluida producida en Brasil. También sostuvieron que los precios de exportación uruguayos se ubican por encima de las referencias internacionales y que exportar a pérdida resultaba inviable para el sistema cooperativo.
Sin embargo, el pasado 28 de mayo, el Comité Ejecutivo de Gestión (Gecex) de Brasil resolvió no aplicar derechos antidumping a las importaciones de leche en polvo provenientes de Uruguay y Argentina, argumentando razones de interés general.
En ese contexto, Quintans destacó la importancia estratégica del mercado brasileño para la cadena láctea uruguaya y advirtió que cualquier restricción futura sobre ese destino podría afectar la sostenibilidad del sector. “Sería algo catastrófico si Brasil cuantificara la importación de leche en polvo”, sostuvo.