Resolver el almuerzo durante la jornada laboral se convirtió en el punto de partida para una nueva solución tecnológica uruguaya. LunchIT desarrolló una plataforma digital que permite a las empresas centralizar proveedores de comida, gestionar subsidios y medir el impacto de este beneficio en sus equipos.
En sus primeros seis meses de operación, la startup ya alcanzó las 4.000 viandas mensuales gestionadas, cerró acuerdos con 15 clientes y comenzó a avanzar en su expansión hacia Argentina.
La empresa fue fundada por Florencia Kalfaian, Santiago Calvo e Ignacio Grondona a partir de conversaciones con líderes de Recursos Humanos y del análisis de los cambios en las dinámicas laborales luego de la pandemia. Según explicaron sus creadores, muchas organizaciones buscaban fortalecer la cultura interna, incentivar el regreso a la presencialidad y mejorar la experiencia de sus colaboradores, pero necesitaban beneficios más utilizados en el día a día.
En ese contexto identificaron al almuerzo como una de las herramientas con mayor potencial. “El almuerzo apareció como uno de los beneficios más tangibles y valorados, pero también como uno de los más desorganizados. En muchas empresas se resolvía de forma manual, con poca flexibilidad y sin datos claros sobre su impacto real”, explicó Kalfaian.
La plataforma funciona como un sistema de gestión que reúne distintos proveedores de viandas y permite a los colaboradores acceder a opciones adaptadas a diferentes necesidades alimentarias, incluyendo alternativas veganas, sin gluten o bajas en sodio.
El ticket promedio se ubica entre $300 y $380 por comida, sin costos adicionales de envío, propina ni mínimos de consumo.
Para restaurantes y emprendimientos gastronómicos, entre ellos Delishop, Umarí, Fragolina, Vera y The Healthy Club, LunchIT opera como un canal de venta corporativo que facilita el acceso a empresas con grandes equipos de trabajo.
Uno de los principales diferenciales de la herramienta es la posibilidad de configurar esquemas de subsidio según las necesidades de cada organización. Las compañías pueden cubrir una parte del costo del almuerzo, implementar beneficios en determinados días, reforzarlos en fechas especiales o asociarlos a objetivos de Recursos Humanos.
Actualmente, cerca del 80% de las empresas que utilizan LunchIT eligen modelos de subsidio parcial, generalmente orientados a promover la presencialidad y mejorar la experiencia laboral.
Además, la plataforma incorpora herramientas de análisis que permiten conocer el nivel de utilización del beneficio, la inversión realizada por la empresa y el aporte del colaborador cuando existe cofinanciación.
“Esto permite pasar de una lógica de beneficio genérico a una gestión basada en datos, donde la empresa entiende qué sucede con su inversión y cómo se comporta el servicio en la práctica”, señaló Kalfaian.
El modelo de negocio de LunchIT combina una suscripción mensual que pagan las empresas por el uso de la plataforma y una comisión asociada a las ventas realizadas por los proveedores dentro del sistema. Para los colaboradores, el acceso a la herramienta es gratuito.
La startup fue incubada por Ingenio y entre sus clientes actuales se encuentran compañías como Marvik, Eagerworks, Orange Loop, Practia y Toyota. Además, otras 20 organizaciones están testeando la plataforma.
En paralelo, LunchIT fue seleccionada por el programa Emprendedores Innovadores de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), que otorgó un financiamiento de US$ 70.000 destinado a su crecimiento.
La compañía también concretó su primer paso de internacionalización con un cliente en Argentina y proyecta comenzar operaciones formales en ese mercado durante el segundo semestre. Su objetivo es cerrar el año con más de 100 clientes entre Uruguay y Argentina.
Desde la startup destacan que los beneficios cotidianos, como el almuerzo, pueden transformarse en herramientas estratégicas para atraer talento, fortalecer la cultura organizacional y mejorar el bienestar de los equipos cuando cuentan con tecnología, personalización y datos.